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Ataque de Orlando pone a prueba a EE. UU.

dw.com dw.com 13/06/2016 Ines Pohl
© 2016 DW.COM, Deutsche Welle

Los terroristas, aparte de sus víctimas inmediatas, tienen otro objetivo: desean destruir las sociedades abiertas y liberales. En este año de elecciones, el asesino de Orlando puede que haya logrado lo que se proponía.

Opinión: Ataque de Orlando pone a prueba a EE. UU.

Los terroristas siempre tienen, al menos, dos objetivos cuando atentan. Intentan, por supuesto, matar a sus víctimas inmediatas. Pero también tienen la intención de destruir nuestras sociedades modernas. El ataque a un club nocturno de Orlando en el que murieron al menos 50 personas es una tragedia que no sólo es terrible, sino también profundamente peligrosa.

Esto se debe a que ha golpeado a un país, Estados Unidos, que se encuentra en medio de una prueba crucial y que se encuentra tan solo al comienzo de una batalla que vas más allá de quién ocupará la Casa Blanca como nuevo presidente. Y es que se trata de una elección fundamental que definirá la dirección que tomará este poderoso país en el futuro. Hay dos opciones: o bien continuará el curso marcado por el presidente Barack Obama durante estos últimos años, o se revertirán los logros conseguidos.

Poder limitado del presidente

En Estados Unidos el poder del presidente es limitado. Obama ha sido consciente de ello a menudo, ya sea en sus planes por reformar el sistema de salud o en sus intentos de cerrar la prisión de Guantánamo. En un sistema bipartidista cada vez más enfocado en la confrontación en vez de en el compromiso. Un presidente, por lo tanto, siempre necesita el apoyo de la Corte Suprema.

La Corte es una de las muchas razones por la que esta campaña electoral está siendo tan importante y costosa. El poder de influencia de los jueces en el país es inmenso. Y es que en última instancia tienen el poder de decidir si los gays y las lesbianas pueden casarse o qué servicio pueden usar las personas transgénero.

Debido a que el cargo de los jueces es vitalicio, su mandado puede durar mucho más tiempo que el lapso de un período presidencial. Ahora, uno de los nueve asientos está vacío. Además, dada la avanzada edad de los jueces, es perfectamente concebible que el próximo presidente puede nombrar a al menos otros dos magistrados.

Instrumentalizando el terror

El terrible ataque de Orlando ocurrió en el momento justo en el que las elecciones presidenciales empezaban a calentarse. Poco después de la tragedia, los partidarios de Donald Trump empezaron a demostrar cómo explotar este acto terrorista. Así, utilizaron la red social Twitter para felicitarlo sobre su postura antiislamista en vista de la religión del presunto asesino.

La cercanía de Hillary Clinton y su solidaridad con los musulmanes es algo que también utilizarán en su contra. Y es que se aprovechan de los temores de la gente para posicionar a su candidato. En este año en particular, muchos estadounidenses parecen muy propensos a este tipo de populismo. Están demasiado dispuestos a dejarse seducir por torpes promesas de salvación que no reflejan cómo sería una sociedad aislada detrás de la construcción de muros y regida por la vigilancia.

Un demagogo dotado

Cuando Donald Trump dice que quiere hacer grande a Estados Unidos de nuevo, en lo único que piensa es en un país en el que él juegue el papel de hombre fuerte y nacionalista. Eso es lo que hay detrás de su plan para prohibir temporalmente la entrada de musulmanes, sus sospechas acerca de un juez de origen mexicano o su condescendencia sexista hacia las mujeres.

Este demagogo dotado sabrá muy bien cómo tomar ventaja del terrible baño de sangre en Florida. Los ataques terroristas plantean un reto importante cualquier sociedad avanzada. Nos obligan a preguntarnos la complicada cuestión de cuánto vale nuestra libertad, y cuándo estamos dispuestos a dar por sociedades abiertas como la nuestra.

Los políticos y los ciudadanos tienen la difícil responsabilidad de responder de forma calmada y colectiva ante los sentimientos de odio y revancha que provocan los atentados terroristas. El presidente François Hollande logró hacerlo después de los ataques de París. Y logró guiar a su pueblo.

Defender el "sueño americano"

Pero, hasta ahora, en el mundo no se había visto nunca una campaña electoral como la que se está librando en Estados Unidos. ¿Serán los ciudadanos de los Estados Unidos de 2016 capaces de evitar caer con éxito en la trampa que les han puesto los terroristas y que, en última instancia, les podría llevar a buscar refugio en exactamente esa falta de libertad prevista por los musulmanes fundamentalistas? ¿O se las arreglarán para defender el sueño americano, en gran parte construido en base a una sociedad abierta formada por inmigrantes?

Lo más probable es que la furia ciega se imponga.

Autor: Ines Pohl

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