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Atrapado en la cueva más profunda de Alemania

El Mundo El Mundo 09/06/2014 ROSALÍA SÁNCHEZ

Los equipos de rescate todavía no han conseguido llegar hasta él. Lleva más de 30 horas atrapado en una sima a unos 1.000 metros de profundidad del sistema de cuevas Riesending, en la región alpina de Berchtesgaden y la operación puede durar varios días más.

Tiene 52 años, es de Stuttgart y aprovechaba el puente de Pentecostés para practicar la espeleología junto con dos acompañantes con los que descendió a la cueva. El domingo, pasadas las 1:30 de la madrugada, un desprendimiento de rocas le causó varias heridas en el cuerpo y la cabeza, por lo que un miembro del equipo ascendió de nuevo durante 12 horas ininterrumpidas de escalada para pedir ayuda mientras otro permanece aún a su lado.

Una vez avisadas las autoridades, se ha puesto en marcha un dispositivo de rescate que ocupa a unas 200 personas de Alemania y Austria. La cueva tiene en total 1.800 metros de retorcidos pasadizos y desfiladeros.

"Tenemos pozos verticales de hasta 350 metros donde se puede subir y bajar con una cuerda", explicó el oficial de rescates Klemens Reindl, quien ha descrito también que el sistema de cuevas tiene puntos estrechos donde sólo una persona delgada podría pasar, y los exploradores tienen que lidiar también con el agua.

© Proporcionado por elmundo.es

Una línea telefónica a 300 metros

Como medida de apoyo ha sido instalada una línea telefónica de 300 metros de profundidad para ayudar en el trabajo de rescate. También han montado varios campamentos dentro del sistema de cuevas. "No tenemos información muy concreta sobre su estado de salud, solamente sabemos que no puede escalar solo y que debe ser transportado. Hay que salvar varios barrancos extremadamente complicados, no olvidemos que se trata de la cueva más difícil de Alemania, y no conocemos el estado de la cueva tras el derrumbamiento de piedra, por lo que la operación avanza con lentitud", dice Reindl.

Los primeros en llegar a la cueva, el equipo de rescate alpino de Chimgau, ha acampado a 300 metros de profundidad y estudia desde allí la situación. "Nos falta información. La entrada de esta cueva fue descubierta en 1995 y sólo a partir de 2002 se han efectuado investigaciones y mapeos serios.

Todo lo que sabemos es que tenemos por delante casi 20 kilómetros de viaje subterráneo, interrumpidos por pozos y cañones. La persona que ha subido a buscar ayuda no está en condiciones de bajar otra vez, al menos por ahora, y contamos con las indicaciones que nos va dando por teléfono, eso es todo", han informado a un medio local.

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