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Bagdadi se afianza como 'sucesor' de Bin Laden con otra ofensiva en Irak

El Mundo El Mundo 07/06/2014 JAVIER ESPINOSA

Las milicias suníes opuestas al gobierno de aliadas con las huestes del Estado Islámico de Irak y Levante (ISIS) asaltaron este viernes, Mósul, la tercera ciudad iraquí, a sólo horas de su espectacular arremetida contra Samarra. Según el relato de las fuerzas de seguridad iraquíes, sus tropas tuvieron que repeler una nueva ofensiva en la que los radicales recurrieron a toda una oleada de suicidas, cinco de los cuales fueron abatidos por los uniformados gubernamentales.

Sin embargo, otros dos "kamikazes" hicieron detonar un vehículo cargado de explosivos en la aldea de Al-Mouwaffaqiyah, al este de Mósul, matando a media docena de personas. Ese villorrio, habitado en su mayoría por miembros de la confesión shabak -un antiguo culto sincrético-, había sido escenario de otro atentado similar el año pasado.

Activistas de la ciudad de Mósul difundieron imágenes espeluznantes de cadáveres despedazados por los bombardeos que lanzó el ejército gubernamental como réplica a la incursión de los extremistas. Decenas de personas murieron en la refriega. La acometida liderada contra Mósul se suma a la que se ha registrado en las últimas horas en varias ciudades de las provincias de Ninive, Salahadin -donde se ubica Samarra- y Diyala, confirmado la pujanza cada día más significativa del grupo fundamentalista y de su líder,

Mata sin piedad en Irak y Siria

El ataque contra Samarra movilizó a medio millar de militantes que utilizaron camiones equipados con ametralladoras pesadas y excavadoras para desmantelar las barricadas erigidas por el ejército en torno a la ciudad. Samarra es una ciudad de especial significación para el propio Baghdadi, natural de esa villa. Los acólitos de Baghdadi, aliados con otras milicias suníes mantienen un férreo dominio sobre la ciudad de en Anbar, pese al asedio y los bombardeos constantes de las tropas de Maliki.

Según Acnur, el recrudecimiento de la guerra civil en Irak ha provocado el desplazamiento de casi medio millón de personas tan sólo en la citada región de Anbar. Muchos especialistas coinciden en que la expansión del territorio que controla el ISIS tanto en Irak como en Siria son un reflejo de la intención de Baghdadi por desplazar al egipcio Ayman al-Zawahiri como sucesor de

"Después de al menos 10 años, Zawahiri se oculta en la región fronteriza de Afganistán y Paquistán sin hacer gran cosa, a parte de publicar algunos comunicados y vídeos. Baghdadi ha capturado ciudades y moviliza a un número enorme de personas. Mata sin piedad en Irak y Siria. Cualquier que ame la acción se unirá a Baghdadi", opinó Richard Barrett, uno de los antiguos responsables del servicio secreto del Reino Unido, en declaraciones a la agencia AFP.

De hecho, instituciones como el King's College de Londres estiman que el 80% de los yihadistas occidentale que acuden ahora mismo a Siria se unen al ISIS y no a Jabhat al Nusra, la facción afiliada a Al Qaeda que se mantiene a las órdenes de Zawahiri.

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Cisma en las filas yihadistas

La disputa entre Baghdadi y Zawahiri ha provocado un enorme cisma en las filas yihadistas, especialmente después de que el primero equiparara al segundo casi con un apóstata, una acusación castigada con la muerte en el entorno fundamentalista. "Tenía que elegir entre la ley de Ala (Dios) y la ley de Zawahiri y elegí la ley de Dios", proclamó Bagdadi dando por entendido que el jefe de ya no sigue los preceptos islamistas radicales en los que se inspira.

La realidad es que además de contar con cerca de 10.000 combatientes en Siria y un número desconocido en Irak, la férula de Baghdadi y de su Estado islámico se extiende ahora por un territorio que comienza en la provincial siria de Alepo y continúa casi de forma ininterrumpida hasta la provincial iraquí de Diyala, al este del país. Nunca en su historia los seguidores de Bin Laden llegaron a controlar tal extensión.

"Nuestra idea es establecer primero un estado islámico en Siria e Irak y desde aquí expandir nuestro poder por todo el mundo", explicó un militante de origen magrebí a este periodista hace algunos meses. "Al Qaeda es solo un movimiento, nosotros somos ya un estado", añadió.

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