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Barones del PSOE trabajan en un congreso de “unidad” con Susana Díaz

EL PAÍS EL PAÍS 07/06/2014 Anabel Díez, Lourdes Lucio

Las cúpulas de la mayor parte de las federaciones del PSOE, además de personalidades del partido con capacidad de predicamento, trabajan intensamente para lograr un congreso “de unidad”, que otros llaman de “integración”, para situar a Susana Díaz, presidenta de Andalucía, al frente del partido. Así se constata en buena parte de las federaciones, en las que la actividad va en aumento.

Nada hay en contra del posible candidato Eduardo Madina; por el contrario, en el escenario ideal de los muñidores del acuerdo este ocuparía un puesto de relevancia en el nuevo equipo. Eso sí, la número uno tendría que ser Susana Díaz, ahora secretaria general de los socialistas andaluces. Las personas consultadas que están en esta posición eluden decir si Madina debe retirarse; solo afirman que el diputado vasco y la gobernante andaluza deben pactar. Las razones de quienes creen en esta solución exceden el ámbito del partido. Consideran que la situación delicada de España en todos los órdenes, incluida la abdicación del Rey, requiere que el PSOE tenga un proyecto sólido y dirigido por una persona con fuertes anclajes institucionales. En menos de un año de Gobierno, Díaz ha establecido relaciones con todos los ámbitos económicos e institucionales de España; también con el don Juan Carlos y con el Príncipe. No obstante, también Madina ha tenido relación con el futuro Felipe VI.

La necesidad de un PSOE fuerte es la razón de promover a un solo candidato

Cuando el actual secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, anunció su marcha todos miraron hacia Susana Díaz y la pregunta fue: ¿qué dice Susana?. Ahora la pregunta es: ¿Qué hace Madina? En su entorno reconocen “las presiones” para que pacte con Díaz aunque los puentes aún no están firmes. Se dio por segura su candidatura porque lleva mucho tiempo preparándose, no para competir por el liderazgo del partido sino por la candidatura a la presidencia del Gobierno, pero los planes los cambió Rubalcaba. Además, puso la condición para presentarse de que se celebrara un congreso abierto, con el voto de todos los militantes, y así será. Quizá para Madina resulte especialmente complicado no escuchar con suma atención las razones a favor de Susana Díaz que le dan los ex presidentes José Luis Rodríguez Zapatero y Felipe González, con quienes tiene una estrecha relación., sobre todo con el primero.

Tampoco la presidenta de Andalucía ha dado el sí a su candidatura para la secretaría general del PSOE. aunque hay muchas personas trabajando para allanarle el camino y no tenga más remedio que aceptar. “La veo animada”, es la expresión más utilizada por quienes se han entrevistado con ella, al margen de los dirigentes andaluces. Los dirigentes regionales quieren preservar a su líder de cualquier rasguño por su responsabilidad gubernamental. Estos avisan de que Díaz no irá a un congreso de "división" y de "pelea", sino de integración. "No quiere un congreso de 60% y un 40%, sino de unidad", aseguran fuentes del PSOE andaluz. "Irse para competir por la secretaría general es un error, si se va es porque se lo piden", asegura un destacado dirigente.

Si hace una semana, había dos tendencias en Andalucía claramente diferenciadas a favor y en contra sobre el paso que debía dar la sevillana, las dudas de los que rechazan el salto a Ferraz empiezan a ceder. "Yo era de los del no, pero ahora no lo tengo tan claro, porque el PSOE necesita de un liderazgo fuerte y es la única que puede unir al partido". señala un escéptico hasta hace muy pocos días. La presidenda de Andalucía no puede dar un paso en falso, concluyen en su entorno. Ella escucha a las más diversas personalidades y se observa con lupa todos sus pasos y decisiones. Ha chocado que haya aplazado al mes de septiembre el debate anual de la comunidad, cuando ella misma había dicho, en sede parlamentaria, que se celebraría en este periodo de sesiones, que acaba en junio.

Los interlocutores de Díaz la ven “animada” pero no ha dado aún el sí

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