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Bienvenidas de oro: ¿68 millones de euros solo por empezar a trabajar en una empresa?

Logotipo de Expansión.com Expansión.com 21/05/2014 Estela S.Mazo

Apple ha sido la última firma en usar este atractivo bonus, el 'golden hello'.

Que las firmas norteamericanas gastan ingentes cantidades de efectivo para atraer a los mejores consejeros delegados no es nada nuevo. Pero sí es más novedoso el hecho de que en los últimos tiempos estén pagando a esos directivos dinero por adelantado. Hasta tal punto, que las empresas desembolsan millones y millones a ejecutivos que aún no han pisado ni la compañía. Directivos que reciben un jugosísimo pago antes de trabajar ni un solo día.

Es lo que se llama en el argot empresarial golden hello, signing bonus o sing-on bonus, términos traducidos al castellano como "paga de bienvenida". Se trata de una suma de dinero (normalmente en acciones restringidas y no en efectivo) que se da a un nuevo empleado como incentivo para que se una a la compañía.

Aunque tiene mil y una variantes, normalmente se divide el pago en dos partes extendidas a lo largo de un periodo de tiempo o bien se entrega una cantidad en el momento de la contratación y el importe restante se da en fechas especificadas en el contrato. Así, el ejecutivo lo va recibiendo periódicamente con el compromiso de permanecer en la compañía durante un determinado plazo. Un ejemplo que ha hecho historia en Estados Unidos es el de Tim Cook. El consejero delegado de Apple, recibió al estrenar su presidencia de Apple en 2011 un millón de acciones restringidas valoradas entonces en 383 millones de dólares. Cobrará la mitad en agosto de 2016 y el resto en verano de 2021, con lo que debería quedarse una década en Apple para recibir la totalidad del incentivo.

A él acaba de sumarse Angela Ahrendts, que estrena su cargo de nueva vicepresidenta de Apple Retail con el mayor bonus de bienvenida de una ejecutiva en la historia de EEUU, al percibir un paquete de 113.335 acciones valoradas hoy en 68 millones de dólares. Según el desempeño de la compañía, podrá disfrutar de su totalidad en 2018.

Ahrendts arrebata así el récord femenino de los 60 millones de dólares entregados en 2012 a Marissa Mayer para atraerla a la presidencia de Yahoo!. Entre los directivos masculinos, además de Cook, sólo le hace sombra Paul Pressler, presidente y CEO de GAP, que recibió 90 millones de dólares.

Ejemplos populares
Otra bienvenida dorada muy popular fue la de Ron Johnson, antiguo líder de las Apple Store, que dejó la firma de la manzana para irse a JC Penney en 2011 con 50 millones como recibimiento. Un gran pago que no llegó a cobrar en su totalidad porque le despidieron en 2013 tras 17 aciagos meses con un desplome de las acciones de la tecnológica del 50%.

Algo similar sucedió en HP. Las acciones cayeron un 46% bajo la gestión de Leo Apotheker, que llegó en 2010 con un regalo de bienvenida de 34,7 millones. Se fue a los diez meses de haber llegado con apenas 8,6 millones.

Ya en 2012, Hubert Joly se ponía al frente de Best Buy y recibía un paquete en efectivo y en acciones por valor de 16,25 millones «para compensar las pérdidas generadas» como resultado de su salida de la empresa de viajes Carlson Wagonlit. Y un año más tarde, Don Mattrick, el principal responsable de la división Xbox de Microsoft, abandonó la compañía para tomar las riendas de Zynga, atraído por un signing bonus de 45 millones. También 2013, Robert Lawler era nombrado consejero delegado de Chesapeake Energy con un pago de bienvenida de 4,5 millones de dólares.

Año de récords
Fue uno de los directivos que contribuyó a que, en total, más de 70 empresas hicieran el pasado ejercicio pagos por adelantado de este tipo, por encima de las 41 compañías de 2012, de acuerdo a un estudio de GMI Rating. Aún no hay cifras para 2014, pero los expertos avisan de la extensión de este tipo de incentivos, que encuentran defensores y críticos.

Los primeros defienden que el vínculo accionarial de los directivos mejora su desempeño. En un nivel inferior, estos pagos, populares entre los deportistas, son usados entre los graduados en su primer empleo, como fórmula para retenerlos si demuestran buenas destrezas, evitando al tiempo un alto salario de entrada.

Por su parte, los críticos alegan que «los inversores deben ser escépticos sobre los golden hello, pues es una paga desconectada de los resultados», como avisa Lucian Bebchuk, profesora de Derecho de la Universidad de Harvard, en declaraciones a Bloomberg. En este último grupo también hay quien critica su alto coste, pues estos premios explican por qué la contratación de un directivo externo suele costar cerca de un tercio más que la promoción interna, según las cifras que maneja Equilar.

Eso no evita que sean populares en todo el mundo. Por ejemplo, en España, Inditex entregó a Pablo Isla 221.264 acciones en su llegada a la presidencia de Inditex, valorados entonces en 13,7 millones de euros, si bien en su caso el premio no estaba sujeto a ninguna cláusula de permanencia en la firma.

 

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