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Bono: 'Los militantes deberían elegir a los candidatos a diputados'

El Mundo El Mundo 02/06/2014 elmundo.es

Hace tiempo que no está en la primera línea política y procura mantenerse alejado de los focos, pero sigue teniendo una actividad frenética y un criterio claro y bien conformado de cómo afrontar la convulsión en el PSOE tras las . Dice que es un militante de base, "sin mando en tropa", pero son muchos los que siguen recabando su opinión en estos tiempos revueltos.

Si de muestra vale un botón, en las ultimas elecciones quien primero reclamó su presencia para que diera un mitin fue la presidenta andaluza, un valor en alza. Tal vez por eso no da puntada sin hilo y cuando le preguntas, abiertamente, quién es su candidato/a para sustituir a Rubalcaba, dice que siente afecto por todos los que han aparecido, pero sólo cita explícitamente a , que "ya tiene experiencia en haber ganado a la derecha". Y ya metidos en harina no se corta un pelo y plantea una auténtica revolución para quitar poder al aparato y que no decidan los comités, sino los militantes.

¡Menudo lío hay en su partido tras la marcha de Rubalcaba! ¿De esto se saldrá abriéndose en canal? La tempestad es severa, pero el PSOE no es un barco a la deriva. Tengo confianza en que salgamos bien si gastamos inteligencia y generosidad. Inteligencia para acertar y generosidad para no despreciar a nadie. ¿No hubiera sido mejor nombrar una gestora, como apuntaban algunos? No cabe dar marcha atrás. Rubalcaba se marcha y comienza un tiempo nuevo marcado por cambios importantes a todos los niveles. ¿Cómo debe actuar la Ejecutiva de cara a ese congreso? Pues como una especie de gobierno en funciones, que no decide nada y que se limita a gestionar con imparcialidad. En Andalucía teníamos problemas, pero se hicieron bien los relevos, se acabaron las disputas internas y ahí están los resultados: hemos ganado al PP por 10 puntos, mientras que en España hemos perdido por tres. Y no olvide que hace dos años en Andalucía habíamos perdido. ¿Usted cree, como Chaves y Jáuregui, que es mejor elegir al secretario general por delegados que por primarias? Más que el método me importa el resultado. Lo importante es el éxito de la obra, más que el brillo de los actores. Lo importante es un sistema que nos ayude a ganar a la derecha, no a nosotros mismos. Pero dígame claramente, ¿primarias sí o no? Si se decide mayoritariamente ir a un proceso de primarias, es decir, 'un militante, un voto', yo lo veo bien. No soy contrario a esa idea. Además, se abriría una etapa realmente novedosa, porque si el método es bueno para elegir al secretario general acabará generalizándose. ¿Por qué no aplicarlo a todos los secretarios regionales y provinciales, y a la elaboración de listas de diputados nacionales y regionales? Personalmente, creo que los militantes querrían elegir, además de a nuestros cargos internos, a los candidatos a senadores, presidentes de Diputación, etcétera. Si queremos renovación de verdad, renovemos todos los sistemas de elección de cargos y dirigentes. Eso es revolucionario en el PSOE, y a muchos se les pondrán los pelos como escarpias sólo de pensarlo, ¿no? Es novedoso sobre todo si se compara con el dedo que eligió a Rajoy. Se trata de profundizar la democracia interna, hacerla más directa y participativa. Lo que no se entendería es que esa democracia se limitara sólo al secretario general federal. Anteriormente, 17 cabezas de delegación elegíamos a todos los dirigentes del partido. En el año 2000 cambiamos a mejor y se eligió a Zapatero por 1.000 delegados. Catorce años después no hay que tener miedo a más participación. Eso sí, habría que generalizar el sistema a la elaboración de candidaturas a todas las cámaras parlamentarias. Lo que es bueno para uno debe serlo para todos. Si no entiendo mal, usted propone que las candidaturas a diputados, senadores y parlamentarios autonómicos sean votadas por todos los militantes, ¿es así? Exactamente. ¿Por qué no? Si así se decide para unos, ¿por qué no para todos? Es decir, que no decidan las ejecutivas ni los comités quiénes serán diputados o senadores, sino todos los militantes en voto secreto. Sería el primer paso para derogar una ley electoral obsoleta, que sólo atribuye poder selectivo a las cúpulas partidistas e ignora la capacidad de los ciudadanos. Hoy en día, a una persona que quiera ser diputado le conviene más ser amigo de quien hace las listas que de quien las vota. Eso pudo ser útil hace 30 años, cuando los partidos eran débiles tras el franquismo, pero hoy en día no es aceptable. Por eso, si nos decidimos a dar un paso en el PSOE, quizá habrá que darlo de verdad para que los diputados sean autónomos y no ejecutores de órdenes superiores. Y en el PP, ¿por qué no? Este asunto traerá cola... pero volvamos a Rubalcaba: ¿Se equivocaron al elegirlo? ¿Cola? Sólo hago una reflexión: lo bueno no debe limitarse, sino propagarse. Por otra parte, Rubalcaba no ganó las elecciones, pero en 2011 no las hubiera ganado nadie del PSOE. No era problema de personas. Alfredo ha dado la cara en el peor momento y eso es de agradecer. ¿Y por qué no dimitió Rubalcaba, como hizo Almunia cuando perdió? Quizá pensó que el proceso que inició Almunia no pudo acabar peor: una cosa es marcharse tras una derrota electoral, como hace Alfredo, y otra huir. Es curioso, porque ahora que se va Rubalcaba hasta los del PP ya le echan de menos, ¿no? Suele ocurrir así. Hay que temer el día de las alabanzas. Él mismo ha dicho que en España lo que mejor organizamos son los entierros. Hay quien dice que Rubalcaba está apoyando la opción de Madina de 'un militante, un voto' para quitar a Susana Díaz de enmedio. ¿Usted qué piensa? Rubalcaba tendrá sus preferencias y tiene derecho a ello, pero no creo que se dedique a quitar a nadie de en medio. Reconozcámosle el mérito de que, por el momento, el único que se quita de en medio es él. Pero además, ¿dónde está escrito que Susana Díaz perdería si votan todos los militantes? Pues en el PSOE Andalucía hablan abiertamente de vendetta contra la presidenta... Pero si todo el mundo mira hacia Sevilla ... No hay más que leer los periódicos. En estos malos momentos para el PSOE lo normal es que miremos hacia quien nos puede dar ánimos. Muchos socialistas miramos hacia Susana con la esperanza de que ha ganado al PP por goleada. Sin el triunfo de Andalucía, Asturias y Extremadura, estaríamos perdidos. ¿Y el triunfo de Andalucía lo atribuye usted a Susana Díaz? Desde luego, más que a nadie. Ha hecho una campaña electoral como si le fuera la vida en ella, y esa pasión influye mucho en el resultado. ¿A usted qué le parece la bicefalia o, lo que es lo mismo, que el secretario general no sea el candidato a presidente? Con el binomio Almunia-Borrell tuvimos bastante. Mójese: entre Carme Chacón, Eduardo Madina, Pedro Sánchez o Susana Díaz, ¿con quién se queda? Con todos. A todos les tengo afecto y respeto. Si compiten, el ganador debe ser aplaudido por todos, sea quien sea. Hay un hecho evidente: Susana Díaz ya tiene la experiencia de haber ganado a la derecha. Sería curioso que al final Susana Díaz emule el modelo Cospedal, y que sea la presidenta de la Junta de Andalucía y la secretaria general del PSOE porque ustedes lo han criticado y mucho en Castilla-La Mancha . De cuanto le digo en esta entrevista, lo más evidente es que Susana no tiene a Cospedal como modelo. Dígame, ¿qué PSOE saldrá del congreso? Porque si no aciertan, las cosas se pondrán muy feas. Un PSOE unido que tenga cara de cambio. Hemos desdibujado la imagen nacional y PSOE, lo que se dice PSOE, sólo existe como segunda marca. ¿Qué quiere decir con que sólo existe como segunda marca? Pues eso, que en un sitio es PSC, en otro, PSM, en otro PSPV... Hemos perjudicado la unidad de imagen con notorios costes electorales: en algunos territorios hemos pasado de ser la principal fuerza política durante años a no tener ni el 15% de los votos. ¿Y qué propone para recuperar lo que fueron? Yo soy un ex a todos los efectos y le doy mi opinión porque usted me la pide, pero consciente de que sólo tiene el valor de ser autónoma y desinteresada. Debemos ser la esperanza de los españoles más necesitados, huir del odio social, no caer en radicalismos meramente estéticos, defender la unidad de España sin complejos, porque la secesión territorial del Estado es la ruina de la solidaridad... Deberíamos ganar a los nacionalistas en votos, pero no en nacionalismo. Entonces, ¿para usted, el federalismo no es la solución? Según como se entienda lo federal. Federar, en sentido clásico, a Murcia con La Rioja me parece una extravagancia porque llevan siglos unidas. Sería como proclamar novios a quienes llevan toda la vida casados. ¡Estado de Cantabria, Estado de Extremadura!... no lo veo. Reconocer singularidades evidentes en Cataluña o País Vasco no exige inventarse más estados. No es hora de secesiones egoístas, es hora de solidaridad y de hacer más de lo que hacemos para que Cataluña no se independice de España. ¿Cuándo comenzó a su juicio el proceso secesionista? Porque se pueden repartir culpas entre todos . El origen es más lejano, pero todo se complicó con un Estatuto que nadie necesitaba, excepto una élite política, que a base de falsa propaganda quiere asentar la idea de que España roba a los catalanes. Todo se enrareció cuando Maragall, sin ganar las elecciones, se alió con los separatistas y defendió una España plural que, paradójicamente, escondía una Cataluña pura y única. ¿Qué solución ve para este tema realmente complicado? Explicar amablemente la verdad a la sociedad catalana. Reconocer errores que todos hemos cometido, explicar con cifras y con detalle que la secesión nos lleva a la bancarrota de Cataluña y de España. Exigir a los políticos que se acaben las amenazas de quienes alientan el mito de ser puros, mejores y únicos en el seno de una sociedad cada vez, por suerte, más mestiza. ¿Cómo valora usted la aparición de Podemos y la fragmentación del voto de izquierda en las últimas elecciones? Con atención y con respeto para cuantos están cansados de la política convencional. Lo que menos me gusta es que llamen ligera y peyorativamente casta a quienes honradamente han trabajado, y muchos han muerto, en defensa de las libertades y de los derechos de los más necesitados desde que Pablo Iglesias fundó mi partido. ¿Estamos ante el principio del fin del sistema bipartidista, como dicen algunos? Estamos en el final de una forma de hacer y entender la política. Cuando ningún político aprueba en la valoración ciudadana -que es en lo único que coinciden todas las encuestas-, cuando las instituciones apenas tienen prestigio y cuando hay millones de personas desesperadas y sin trabajo, no es extraño que se piense en cambiar el sistema que genera estos resultados. Es menester incrementar la autonomía de la política frente al poder de la economía y de la prensa; bueno, si es que queda poder autónomo de la prensa al margen del otro. ¿Y qué le parece que en nuestro país después de las próximas elecciones se forme un gobierno de coalición, como ha planteado Felipe González? Felipe no ha dicho exactamente eso. Siempre he defendido que PSOE y PP valen menos que el bienestar de sus seguidores y adversarios juntos. Por ello, llegar a acuerdos en asuntos importantes no debería ser inusual. ¿Usted ve luz de recuperación al final del túnel, como afirma Rajoy? Veo mucha desazón entre la ciudadanía. El PP hizo un contrato electoral, pero su acción política no tiene nada que ver con lo suscrito.

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