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Bruselas multa a Scania con 880 millones por el cartel de los camiones

Logotipo de EL PAÍS EL PAÍS 27/09/2017 Lucía Abellán
Margrethe Vestager informa sobre el caso Scania en Bruselas. © OLIVIER HOSLET Margrethe Vestager informa sobre el caso Scania en Bruselas.

Bruselas ha saldado este miércoles el gran amaño de precios que practicaron durante 14 años los seis gigantes de la fabricación de camiones. Las autoridades de competencia han impuesto una multa de 880 millones de euros a Scania, la única firma que rehusó cooperar con la Comisión Europea a cambio de reducir las sanciones. El castigo a la alemana Scania se suma a los casi 3.000 millones con los que Bruselas sancionó a cuatro de las firmas (Daimler, DAF, Iveco y Volvo/Renault) en verano de 2016. MAN quedó exenta por haber denunciado las prácticas mafiosas. Se trata de la penalización más abultada impuesta nunca por un caso de cartel.

La comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, ofreció algunos detalles del caso para resaltar la responsabilidad de Scania, perteneciente al gigante alemán Volkswagen. La primera reunión para fijar precios –y, por tanto, para vulnerar el libre mercado en Europa- se realizó en enero de 1997 en Bruselas. A partir de ahí, los seis fabricantes mantuvieron encuentros frecuentes al máximo nivel; más tarde se fueron espaciando y recayendo en mandos inferiores. “Scania era la responsable de organizar los encuentros”, aclaró Vestager, que ha reservado a esta empresa la segunda multa más elevada del cartel, después de los 1.008 millones que fijó para Daimler.

La organización coordinaba los precios básicos (los de fábrica) de sus camiones medianos (entre seis y 16 toneladas) y pesados (por encima de ese nivel). La cifra final se ajustaba más tarde en cada país de venta. Más allá de los precios, las compañías alteraban también un elemento que se ha revelado objeto de múltiples abusos en la UE: el control de emisiones contaminantes. Los seis fabricantes pactaban el ritmo al que introducían en sus productos las tecnologías de control de emisiones, cada vez más estrictas y presumiblemente más caras.

El impacto de estas medidas resultó enorme. Los seis fabricantes juntos son responsables de nueve de cada 10 camiones vendidos en Europa. En total transportan tres cuartas partes de los bienes que se mueven por tierra en el continente, según datos del Ejecutivo comunitario. Un portavoz de Scania ha negado las acusaciones y asegura que estudian presentar un recurso, informa la agencia France Presse.

Los abusos se mantuvieron desde 1997 hasta 2011, cuando la Comisión realizó inspecciones sin previo aviso en las empresas. Bruselas supo de este fraude por el chivatazo de MAN, otra empresa del grupo Volkswagen, que gracias a esa denuncia se libró de cualquier tipo de multa. Paradójicamente, Scania, del mismo grupo, se cerró en banda a colaborar y ha corrido peor suerte que casi todas sus compañeras de cartel.

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