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Bruselas plantea proteger más a los trabajadores de empresas como Uber

Logotipo de EL PAÍS EL PAÍS 25/09/2017 Lucía Abellán
Un usuario de Uber consulta la aplición móvil en Londres © DANIEL LEAL-OLIVAS Un usuario de Uber consulta la aplición móvil en Londres

Fenómenos como Uber, el teletrabajo o los llamados contratos de cero horas, en los que no existe un horario mínimo ni fijo, ganan peso en la Unión Europea. Bruselas quiere reformar una directiva que regula los contratos de trabajo por escrito para mejorar la cobertura de ese colectivo, en buena medida compuesto por jóvenes. Se trata de un gran reto. Porque esa norma solo afecta a trabajadores por cuenta ajena. Y precisamente las empresas fuerzan a muchos de estos empleados a establecerse como autónomos para limitar sus obligaciones legales.

Bruselas no esconde el trasfondo político que impulsa ahora estas iniciativas. “Debemos hacer que la Europa social sea una realidad para frenar la seducción que ejercen los partidos extremistas”, instó ayer la comisaria europea de Empleo, Marianne Thyssen. El mensaje se articulaba pocas horas después de que conocer que la ultraderecha se ha convertido en la tercera fuerza política del nuevo Parlamento alemán. “Debemos recuperar la confianza de la gente”, añadió.

La Comisión explora tres vías para elevar la protección de los colectivos laborales más precarios. La primera, ampliar la necesidad de suscribir un contrato por escrito en los casos de “relaciones laborales atípicas”, como denomina el Ejecutivo comunitario a ese cajón desastre de empleo sin derechos. También obligar a que esos contratos incluyan concreciones como el detalle de las horas de trabajo. Por último, Bruselas aspira a utilizar ese instrumento para fijar un periodo máximo de prueba al que puede estar sometido el empleado. De esa forma se pretende luchar contra la figura del eterno aprendiz, que combaten las organizaciones sindicales.

Bruselas quiere aprovechar la preocupación que despierta ese deterioro de las condiciones laborales para homogeneizar la protección en la UE. “Hay que mejorar la vida diaria de los ciudadanos y conseguir que haya convergencia —no a la baja— entre Estados miembros”, expresó Valdis Dombrovskis, vicepresidente de la Comisión. El intento de mejora encuentra, pese a todo, resistencias. Bruselas admite que la primera consulta realizada con los agentes sociales para tratar de recabar el consenso de patronales y sindicatos revela “visiones divergentes”. Aunque un 56% de los consultados abogaban por ampliar los derechos de los trabajadores, “una gran mayoría de organizaciones empresariales rechazaron esas ideas”, según recogen los documentos comunitarios.

Bruselas presentará una iniciativa concreta aun si los agentes sociales no se ponen de acuerdo. La Confederación Europea de Sindicatos celebra el intento. “No queremos principios amables, queremos iniciativas concretas”, advirtió el secretario general de esta organización, Luca Visentini.

La empresa de transporte pide disculpas

El recientemente nombrado consejero delegado de Uber, Dara Khosrowshahi, pidió ayer disculpas por los “errores cometidos” que han llevado a TfL, la autoridad responsable del transporte de Londres, a no renovar la licencia de la empresa, como anunció el viernes. Khosrowshahi dejó claro, en todo caso, que apelará la decisión de TfL “en nombre de todos los londinenses, pero sabiendo que debemos cambiar”. El organismo decidió el viernes no renovar la licencia de Uber por sus reticencias a la hora de comunicar delitos y por la poca transparencia al informar sobre los certificados médicos o penales de sus conductores.

El jefe de Uber en Reino Unido, Fred Jones, pidió reunirse con TfL para saber “qué quieren que hagamos”, según sus palabras. El alcalde de Londres, Sadiq Khan, declaró que TfL está abierta al diálogo, pero reprochó que la firma de transporte por un lado actúe de forma “agresiva” amenazando con acciones legales y por otro “diga a los periodistas que se quiere reunir con TfL”.

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