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Buscando los ‘royalties’ de Sugar Man

EL PAÍS EL PAÍS 03/06/2014 Fernando Navarro

Solo sacó dos discos pero, después de que medio mundo conociese la fábula de su vida, son un pastel muy goloso. Gracias a la película Searching for Sugar Man, Sixto Rodriguez venció al olvido, pero no a sus problemas legales con los derechos de su obra. El músico estadounidense de origen mexicano, que inspiró el documental ganador del Oscar en 2013, se enfrenta estos días a una demanda por las canciones que compuso hace más de 40 años.

Se trata del último aspecto que ha salido a la luz en torno a su figura. La disputa se centra en la propiedad de las canciones de su álbum Cold fact, publicado en 1970, y en los contratos de Rodríguez con dos discográficas. Gomba Music Inc., una compañía de Michigan, ha demandado por fraude a Interior Music Corp. y al jefe de este sello, Clarence Avant, que fue posteriormente presidente de Motown Records. Gomba alega que había firmado un primer contrato con el cantante por cinco años en 1966 y denuncia que Interior Music, bajo las figuras de Avant y el músico, ocultó este acuerdo sirviéndose para ello del fraude de firmar las canciones de Sixto Rodriguez para Cold fact con el nombre de Jesús Rodriguez.

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La demanda ha sido puesta en una corte federal de Detroit, ciudad del músico. Según recoge la prensa estadounidense, el que fuera jefe de Interior ha reconocido que en aquella época conocía el acuerdo con Gomba pero fue el músico el que se presentó en su compañía “con una declaración firmada” que rescindía su contrato con su primer sello. Avant, uno de los hombres más poderosos de la industria musical y conocido como el padrino de la música negra, asegura que debería ser Rodríguez quien reconociese entonces que aquella declaración era falsa. Ni el músico ni sus abogados se han pronunciado al respecto.

Rodriguez arrastra estos problemas legales desde hace más de cuatro décadas. Tal y como se cuenta en la cinta sobre su vida, el músico publicó a principios de los setenta Cold fact y Coming from reality, dos álbumes que vendieron decenas de miles de copias en Sudáfrica pero por los que nunca vio el dinero que le pertenecía. Era tal su fama en la Sudáfrica del apartheid que algunos le comparaban con Elvis Presley. En el documental, Avant es uno de los entrevistados y asegura, al ser preguntado por esta cuestión de los derechos de autor, que “en 1970 nadie estaba preocupado por un contrato”.

Pero en 2014, tras el éxito mundial de Searching for Sugar Man, el escaso catálogo de Rodriguez se ha revalorizado de una manera inimaginable. Y el hombre que en su canción más célebre, Sugar man, se preguntaba si “por una triste moneda” llegarían “todos esos colores a los sueños”, ahora, puede decir que por millones de monedas, a veces, llegan pesadillas con litigios.

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