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Cómo el 15-M enseñó a los políticos a no menospreciar el poder de internet

El Confidencial El Confidencial 15/05/2016 S. Ferrer

"Acabamos de acampar en la Puerta del Sol de Madrid, no nos vamos hasta que lleguemos a un acuerdo". Fue el primer tuit escrito por @acampadasol, acompañado del hashtag #acampadaSol. Esta protesta encabezó el movimiento ciudadano 15-M, que hoy cumple cinco años. Una de las muchas semillas plantadas por los indignados demostró al germinar que las redes sociales eran un nuevo canal de comunicación entre partidos políticos y ciudadanos. Un lustro más tarde, PP e IU intercambian gifs de gatitos y memes por internet.

Twitter salió del cascarón en 2006, pero en 2011 palabras como 'hashtag', retuit y 'trending topic' eran todavía desconocidas para gran parte de la población. "Los partidos no veían las redes sociales como un nicho al que hacer caso y el 15-M les despertó de ese letargo", explica a Teknautas el antiguo responsable de redes sociales de UPyD, Julio Lleonart. Los políticos bajaron de su "torre de marfil" y los ciudadanos tomaron conciencia de que podían interpelar a los candidatos a través de internet, sin intermediarios, y exigir responsabilidades y diálogo.

En las acampadas de toda España, Twitter se consagró como la herramienta de comunicación ciudadana que es hoy, faceta que ya había demostrado en los primeros brotes de la Primavera Árabe. Su universalidad permitía que cualquier mensaje trascendiera más allá de amigos y familiares para llegar a miles de personas y convertirse en lo que hoy llamaríamos viral. 

Los partidos políticos clásicos, nacidos antes del 15-M, no reaccionaron con rapidez a esta nueva realidad. "No destacan por su uso de las nuevas tecnologías, pero no es algo exclusivo de España: el buen uso de las redes sociales en campaña electoral ha brillado por su ausencia tanto en Europa como en Estados Unidos", dice Lleonart.

Cabe señalar que, en 2011, las herramientas no habían evolucionado lo suficiente para llevar a cabo campañas como las de hoy. Si hace un lustro las páginas de Facebook apenas eran un borrador del sistema actual, hoy la empresa de Mark Zuckerberg se reúne con los partidos políticos españoles para explicar las novedades y ayudarles a llegar mejor a su público.

Porque los partidos políticos no abrieron sus cuentas de Twitter un 16 de mayo de hace cinco años. Los perfiles de PP y PSOE nacieron en 2009, el mismo año que Pedro Sánchez lanzaba su primer tuit, pero tardaron en comprender para qué diantres servían los mensajes de 140 caracteres. El 'original' uso que el candidato socialista dio a esta red social hasta 2012 es el mejor ejemplo de cómo ha cambiado la mentalidad desde entonces.

"La gente no entendía para qué era Twitter", afirma Lleonart. Como los gurús y expertos en comunicación de la época predicaban las bondades de las redes sociales, los políticos se sumaron a la incipiente moda. "Al principio la gente se lo tomaba al pie de la letra y contaba cosas que eran puro ruido", añade. Uno de los legados del 15-M fue enseñar a los partidos que estos canales podían servir para algo muy distinto.

'Zascas' y gatitos

Cinco años después de aquel primer tuit de @acampadasol, ¿qué uso dan los partidos de las redes sociales? "Se les ha ido de madre por completo", comenta Lleonart, que asegura que ya se ha propuesto que la próxima campaña, además de más austera, incluya menos bromas. "Se han dado cuenta, tarde como siempre, de que las gente no les perdonará que no hayan formado Gobierno tal y como se les pedía y que no está la cosa para hacer el bobo con bromitas".

En un intento por aproximarse al lenguaje de los jóvenes y la generación 'millenial', los partidos corren el riesgo de preocuparse más de Snapchat que de solucionar los problemas de la gente. Lleonart teme que los partidos pasen de usar un lenguaje engolado propio del Congreso... a prescindir de él y convertir sus mensajes en superficiales.

El poder de Twitter durante y tras el 15-M fue el de amplificar la indignación de la gente a través de las redes sociales y unir a personas cansadas. Cinco años más tarde, IU y PP comparten gifs de gatitos de una forma que resultaba inimaginable hace un lustro. Hoy, ni políticos ni ciudadanos podemos perder el norte: el futuro no reside los en memes compartidos desde el sofá. A veces hay que piar al aire libre.

Una mujer protesta en Oviedo (Asturias) en una manifestación de conmemoración del movimiento 15-M (Reuters) © Externa Una mujer protesta en Oviedo (Asturias) en una manifestación de conmemoración del movimiento 15-M (Reuters)
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