Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Cómo Francia ha puesto a Google en jaque: con Word y un PC sin conexión

El Confidencial El Confidencial 01/06/2016 J. Esteve

El pasado 24 de mayo, un centenar de oficiales de la hacienda francesa se personaron en las oficinas de Google en París. ¿El motivo? Recopilar información que pudiera probar las sospechas del gobierno galo de que la compañía había evadido impuestos durante los últimos años. La redada fue el punto y final a un trabajo que duró cerca de un año y que se tuvo que mantener en el más estricto secreto para evitar que la compañía supiera que estaba en la diana. Cuando se habla de Google, las medidas que se deben tomar tienen que ser muy estrictas.

Según ha revelado la policia fiscal del país vecino (PNF en sus siglas francesas), la investigación se ha llevado a cabo después de un año de trabajo en el que se han tenido que seguir unas instrucciones muy precisas para no levantar sospechas en Google. Y la única manera de no hacerlo era trabajar con ordenadores desconectados de la red y cuya única tarea era procesar textos.

"Google tiene bastante capacidad para descubrir si la estás investigando", explica David Barroso, experto en seguridad informática y actual CTO de Eleven Paths. El problema de la PNF no radicaba en el hecho de tener un ordenador conectado o no a la red sino en todas las aplicaciones de Google que podían acceder a ese ordenador.

Vista de las oficinas de Google en París. (Reuters) © Proporcionado por El Confidencial Vista de las oficinas de Google en París. (Reuters)

"Quieras o no, en el día a día utilizas muchos de los servicios que ofrece Google y ellos pueden saber si alguien está buscando algo en especial", añade Barroso. Gmail, las búsquedas concretas en Google o cualquier web en la que haya publicidad de Adwords son herramientas que le permiten conocer de antemano los movimientos de la justicia.

Operación Tulipán

"Decidimos no utilizar nunca la palabra Google, así que bautizamos al buscador con otro nombre", ha explicado Elianne Houlette, la fiscal del caso, en una entrevista en la radio Europe1. El nombre elegido fue Tulipán, ya que la matriz europea está afincada en Holanda, y la investigación se inició en junio de 2015, después de que la hacienda local reclamara una actuación frente a la compañía. Según Houlette, los documentos recogidos durante el registro a la sede del buscador equivalen, en tamaño, a los papeles de Panamá.

Las tiranteces entre Google y la hacienda francesa se deben a los 1.600 millones de euros que los segundos reclaman a la empresa estadounidense en concepto de impuestos que todavía no se han pagado. La fiscalía asegura que la firma mueve dinero entre sus filiales de Irlanda y Holanda para devolverlo a una subsidiaria registrada en Irlanda, pero situada en las Islas Bermudas, en una maniobra conocida como el 'doble irlandés con sandwich holandés'.

Otro detalle de las oficinas de Google en París. (Reuters) © Proporcionado por El Confidencial Otro detalle de las oficinas de Google en París. (Reuters)

Una muestra de esa ingeniería contable la dio Bloomberg el pasado mes de febrero, cuando desveló que la estadounidense se había ahorrado 2.400 millones de dólares después de mover 12.000 millones de dólares en ingresos a dicha filial en Bermudas.

Preguntada al respecto, la filial española de Google España ha sido escueta: "Cumplimos con la ley en Francia, al igual que lo hacemos en todos los países en los que operamos. Estamos, como siempre, colaborando con las autoridades en París para responder a todas las preguntas que puedan tener".

Un gran hermano llamado Google

La policía francesa tuvo que investigar a Google sin conexión a la red para evitar que la firma localizara cualquier tipo de información sensible. Esa práctica no es ilegal, "ya que los internautas están haciendo un uso de sus servicios", explica Barroso.

El experto en seguridad informática argumenta que esos servicios gratuitos abren la puerta para que Google controle los movimientos de todos aquellos que se benefician de sus diferentes plataformas: "Cuando haces una consulta, el resultado es gratuito porque ellos utilizan tus datos de alguna manera. Como Gmail, que es gratis porque les interesa, porque pueden hacer lo que quieran con la información que reúnen".

¿Existe forma de evitar a Google en un ordenador conectado a internet? Barroso explica que es posible, aunque complicado: "Puedes lograrlo si envías un correo desde un servidor propio al que no tenga acceso. Pero en el momento en que uno de los destinatarios tenga una dirección de Gmail, Google ya te conoce".

El CTO de Eleven Paths no es demasiado optimista respecto a la posición de dominio del buscador en la red: "Están presentes en tantos sitios que es casi imposible estar ajeno".

Sólo cinco millones en impuestos

A pesar de contar con 700 empleados en sus oficinas en Francia, Google asegura que no tiene las mismas obligaciones que otras compañías ya que sus operaciones en el país son temporales. Esa medida le permitió embolsarse unos ingresos de 1.700 millones de euros por publicidad en 2014 aunque sólo declaró 216 millones de los que pagó cinco.

(Reuters) © Proporcionado por El Confidencial (Reuters)

La situación es similar en otros países europeos, aunque Google ha aceptado pagar sumas adicionales para contentar a otros gobiernos. Es el caso del Reino Unido, donde la firmá ingresó 130 millones de libras en las arcas del Estado. En total, en el periodo 2005-2015, los impuestos pagados por el buscador han sumado 150 millones, una cifra exigua en comparación con los 24.000 millones que ha ingresado.

Snowden y Wikileaks, también con PCs desconectados

La investigación de la fiscalía francesa contra Google no es la única que ha necesitado de ordenadores sin conexión a internet para no desvelar información relevante a terceras partes interesadas. Las recientes filtraciones de Wikileaks y de Edward Snowden también siguieron un proceso similar, aunque esta vez por miedo a que un gobierno, y no una compañía, pudiera poner en riesgo el material con el que contaban entre manos.

"Se trabaja así en función de a quién investigas y de la delicadeza del asunto, para no levantar sospechas", explica Barroso. En el caso de Wikileaks, el experto en seguridad informática recuerda que se trabajaba con ordenadores desconectados "porque no se fiaban del gobierno de Estados Unidos". Pero Barroso quita algo de hierro al asunto: "Te quitas muchos problemas, pero la posibilidad de que algo ocurra es escasa".

En el caso de Google, el gobierno francés lo tuvo claro desde el primer momento. Cualquier precaución era poca.

(EFE) © EFE (EFE)
Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de El Confidencial

image beaconimage beaconimage beacon