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Can Vies: las propuestas para desencallar el conflicto

La Vanguardia La Vanguardia 02/06/2014 Meritxell M. Pauné

Los ánimos se calman lentamente en el barrio barcelonés de Sants, tras una semana muy convulsa por el desalojo y demolición parcial del centro okupa Can Vies, que ha motivado cinco noches de disturbios y de despliegues policiales. Tras la negativa pública de diálogo de los integrantes del centro, el pasado viernes, la vía negociadora entró en una cierta vía muerta. El Ayuntamiento de Barcelona ha aceptado parar las obras de derribo, como le pidieron en muestra de buena voluntad las dos entidades vecinales que lideraron el primer intento de mediación, el Centro Social de Sants y la Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona (FAVB).

En una rueda de prensa este lunes, Joaquim Forn ha informado que el gobierno municipal ha mantenido una reunión esta mañana con portavoces de todos los grupos de la oposición para informar de su posición. Ha anunciado que convocará en breve una Junta de Seguridad monográfica y también un Pleno extraordinario que tendrá lugar a lo largo del mes de junio. En cuanto a la hoja de ruta, Forn ha recalcado que el consistorio "está abierto a todo, siempre que haya negociación y no violencia". El próximo gesto tendrá lugar este martes, cuando operarios de la empresa de demolición Control Demeter retirarán la excavadora –incendiada la noche del martes y decorada con flores durante la jornada de reconstrucción del edificio, el sábado– que todavía preside los escombros del antiguo centro.

En declaraciones a RAC1, el propio alcalde Trias ha advertido que la solución no llegará "ni en tres días, ni en cuatro ni en quince", pero que a cambio desea que sea una solución a largo plazo y dentro de la legalidad. "Mi liderazgo es diferente del normal, no se basa en gritos", ha advertido, en referencia a las críticas recibidas por no aplicar mano dura durante los disturbios, en los que la presencia policial ha sido muy criticada por los vecinos.

Así las cosas, ¿qué opciones hay sobre la mesa? ¿A través de qué caminos o grietas puede abrirse paso el diálogo? Diferentes entidades de la ciudad valoran los posibles escenarios de resolución de este complejo conflicto.

La FAVB no descarta un traslado, pero sin tutelaje municipal
"No descartamos un traslado, pero es delicado", valora Lluís Rabell, presidente dela FAVB."Uno de los puntos del acuerdo que propusimos junto al Centre Social de Sants iba en esta línea: que técnicos municipales y técnicos de la confianza de los usuarios de Can Vies evaluaran las posibilidades de rehabilitación, para no decidir a la brava ni en caliente qué hacer con el edificio actual", prosigue. "Y una de las conclusiones de esta evaluación podría ser una recomendación de traslado", remacha. Para Rabell, el principal obstáculo no será el dónde sino el cómo: "Más allá de la ubicación final, el Ayuntamiento debe mentalizarse que habrá que buscar una fórmula a medida de Can Vies y que nunca será un centro social tutelado por la administración, porque es otra historia totalmente diferente en cuanto a cultura asociativa".

En cuando a la negativa al diálogo por parte de Can Vies, Rabell ve "dos bandos con doble dificultad para hablarse directamente, unos porque no quieren renunciar a su principio de autoridad y los otros a su rechazo a cualquier autoridad". Sin embargo, defiende que "posiblemente pueda resolverse el conflicto sin una negociación directa, hallando una solución poco reglada legalmente pero que sea legítima por la vía del apoyo social en el barrio y que el consistorio pueda tolerar tácitamente".

Para Rabell, el diálogo no está en vía muerta tras el "ultimátum" anunciado el domingo por el teniente de alcalde de Seguridad y presidente de TMB, Joaquim Forn. "Leemos sus palabras y su tono más en clave de consumo interno, de cara a sus electores y a la oposición del PP, que como punto y aparte", considera el presidente dela FAVB, que pide "que nadie se alarme" antes de tiempo y que ambas partes avancen en el clima de distensión iniciado el domingo, el primer día sin protestas nocturnas en Sants. También ha recordado que "TMB dio la orden de demolición en ausencia de Forn, que estuvo en un congreso en Panamá hasta el miércoles".

¿Una consulta en el barrio?
Uno de los colectivos más desgastados por la semana de disturbios y protestas en Sants son los comerciantes. Precisamente este fin de semana el eje comercial Creu Coberta lanzó una llamativa propuesta de resolución: la celebración de una consulta ciudadana en el barrio para decidir sobre la continuidad de Can Vies en el mismo espacio –renunciando al acceso al parque sobre el cajón de vías, previsto en este solar– o su traslado a un emplazamiento público cercano.

Por ahora, los portavoces de Can Vies y de la plataforma asociativa de apoyo al colectivo no se han expresado al respecto. Sí lo ha hecho, en cambio, Joaquim Forn, que en declaraciones al programa 'BTV notícies matí' ha prometido que el ayuntamiento "tendría en cuenta" esta opción "a la hora de debatir las diferentes que se han propuesto". "Todo el mundo tiene ideas y las debemos valorar entre todos y decidir; en estos momentos cerrarnos a una propuesta que va en positivo no tendría ningún sentido", ha dicho. Sin embargo, ha apremiado a Can Vies a responder al consistorio y no "eternizar" el conflicto y ha pedido "gestos", el primero de los cuales sería "el cese de la violencia". Mientras se cumpla esta condición, Forn promete "el tiempo que sea necesario, con voluntad de diálogo, de consenso y de encontrar una salida".

Mediadores
Para facilitar el diálogo, el ayuntamiento insiste en la figura del mediador. Según Forn, el Síndic de Greuges,la Síndica de Barcelona y el decano del Colegio de Abogados de Barcelona ya se habrían propuesto para ejercer de negociadores.

Trias también ha coincidido con Forn en la conveniencia de un intermediario imparcial, por la heterogeneidad del colectivo que apoya a Can Vies. Concretamente, ha defendido a través de RAC1 que hay gente en Can Vies "en quien se puede confiar", pero que hay otra en la que no, por lo que será necesario contar con mediadores "que no sean parte" en el conflicto.

Reconstrucción unilateral
Un portavoz de Can Vies, 'Pau Guerra', ha explicado este lunes a los medios que reconstrucción del edificio continuará durante esta semana, puesto que los arquitectos que colaboran con ellos les han asegurado que no hay riesgo de caída de la estructura. Ha concretado que dedicarán el día de hoy a planificar la reconstrucción y que entrarán de nuevo en el inmueble, sin contar con el ayuntamiento para ninguna labor o decisión, con una simple estrategia de "hechos consumados".

El martes volverán a centrarse en la retirada de escombros y el miércoles por la tarde celebrarán una asamblea abierta frente a Can Vies, para hacer público el proyecto de remodelación. Aunque se prevé muy costoso, han avanzado que lo pretenden financiar mediante micromecenazgo y con las aportaciones materiales y humanas de los simpatizantes. 'Guerra' ha resistido hasta en tres ocasiones a la invitación de los periodistas para que el colectivo condene la violencia de las manifestaciones, según informa EFE.

Compaginación de usos
Aunque no es uno de los escenarios más probables, a juicio del Centro Social de Sants, otra posibilidad sería la compaginación de la zona verde prevista junto al cajón de vías con la actividad del centro okupa en el resto del solar. Josep Maria Domingo, presidente de la veterana entidad vecinal, lamenta que el consistorio haya argumentado ante los medios que el derribo viene dictado por la calificación de zona verde: "En el PGM queda muy claro que sólo un 25% del solar es zona verde, el 75% restante es zona edificable normal y corriente". "Y además Can Vies tampoco está dentro de la zona afectada por el planeamiento urbanístico de la cobertura de las vías del tren, solo una pequeña parte aparece en los anexos", añade.

La parte calificada de zona verde es la más cercana a las vías, donde estaba la antigua capilla, que ya se ha demolido. Los dos cuerpos restantes del edificio siguen en pie, aunque muy dañados. Y con la morfología actual, resultarían pequeños para albergar las actividades y las sedes de entidades que había en el centro okupa. "En la asociación siempre habíamos pensado que Can Vies caería por pura presión especulativa, porque el espacio edificable se vendería a un privado, pero parece que ahora no hay demanda, así que ha sido completamente absurdo demoler, porque no hay previsión alguna de dar un uso a la zona edificable", considera Domingo. "Y lo que no admitimos, y menos después de haber derribado Can Vies, es que se quede el solar vacío, sin vida para el barrio", avisa.

Un desalojo, ¿otra okupación?
No obstante, el presidente del Centro Social de Sants considera que el final más lógico para este conflicto es un traslado unilateral, fruto de que el colectivo "decida ocupar otro espacio vacío de la ciudad". Al fin y al cabo, el lema histórico del movimiento okupa en la ciudad es Un desalojo, otra okupación. El traslado a Can Batlló es inviable, según Domingo, porque "las naves que quedan vacías están fatal, nada aprovechables para ellos porque necesitan obras potentísimas". Y en el resto del barrio, Domingo no ve ningún otro espacio sin uso que por sus dimensiones pudiera suplir Can Vies.

Alberga esperanzas de que la hoja de ruta presentada por las entidades vecinales pueda allanar el camino a una solución definitiva, porque "hasta ahora el ayuntamiento ha seguido los consejos" –con el primer paso de parar la demolición– para calmar los ánimos y "Can Vies en realidad no ha rechazado los puntos del acuerdo, sino que no ha aceptado sentarse a negociar". El martes habrá otra junta extraordinaria en el Centre Social de Sants para abordar cómo pueden los vecinos contribuir a la resolución del conflicto. También puede ayudar, añade Domingo, "que el foco mediático se aleje unos días de Sants" a raíz de la abdicación del Rey, para que baje la crispación y todas las partes involucradas eviten maximalismos.

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