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Carbures aligera los coches

EL PAÍS EL PAÍS 24/05/2014 Pedro Espinosa

Cuando Steve Jobs, el creador de Apple, presentó uno de los últimos modelos de iPhone, llevó consigo las piezas de las primeras placas base que habían configurado el primer modelo de ordenador de su empresa. Era una manera de mostrar cómo había evolucionado aquel negocio que él había inventado en pocos años.

La empresa Carbures, con sede social en El Puerto de Santa María (Cádiz) y presente ya en 16 países, trató de emular esta semana ese mismo espíritu. Mientras exhibía la fabricación de un travesaño de sujeción de un motor en fibra de carbono en seis minutos y cuatro segundos, proyectó un vídeo acelerado en el que la misma operación le costaba más de cinco horas en 2009. Este salto tecnológico sitúa a Carbures, según sus responsables, en la cabeza de un cambio de era. El que prepara el mundo automovilístico para sustituir el metal por este nuevo material: más ligero, más resistente y, gracias al avance, no necesariamente más caro.

Carbures ha celebrado esta semana la puesta de largo de este hito industrial. Lo ha hecho en el marco de unas jornadas internacionales que ha organizado en El Puerto de Santa María, a la que han acudido más de setecientas personas, entre personal del grupo, accionistas, analistas financieros, inversores y banqueros. Y el momento estrella, bajo estrictas medidas de confidencialidad, fue la presentación del resultado de dos años de investigación, en los que se han invertido dos millones de euros, para crear una patente propia, la RMCP (Rapid Multi-injection Compress Proccess), una avanzada prensa que permite acortar de manera radical los tiempos de fabricación lineal de series largas de piezas de fibra de carbono. De cinco horas, a seis minutos, como remarcó un enorme cronómetro situado justo encima.

“Este logro nos sitúa como líderes ante el cambio de era que se va a producir en el sector automovilístico, con la incorporación de nuevos materiales para la fabricación de coches”, explica el consejero delegado de la compañía, Rafael Contreras. Solo BMW ha anunciado una tecnología similar. “Es una revolución porque va a permitir popularizar la compra de coches más eficientes, más ligeros y más resistentes”, añade.

Carbures había trabajado hasta ahora con grandes marcas de coches de lujo. Actualmente aspira a entrar como referente en un mercado mundial que, según Contreras, moverá 2.000 billones de euros en los próximos años. “Y partimos con ventaja sobre los demás competidores”.

La fibra de carbono se usa ya en las carreras de fórmula 1 y los mundiales de moto. También se ha incorporado a selectos coches de alta gama. Y Carbures pretende generalizar su uso. Este material es 4,5 veces más ligero que el acero y su resistencia es tres veces superior. Una pieza como la construida en la presentación es capaz de soportar 300 kilos de peso. También tiene la ventaja de que estos vehículos consumirán menos gasolina al reducir el peso del coche. Es un cálculo que ya se ha hecho en aviones, donde Carbures tiene amplia experiencia con pedidos para Airbus y Boeing. Cada kilo de menos en el avión supone 3.500 dólares menos de combustible.

El hito presentado en El Puerto de Santa María supone el siguiente paso para que la fábrica ubicada en El Burgo de Osma (Soria), en la que Carbures ha invertido 12 millones de euros, se convierta en el primer referente para la fabricación en serie. La empresa aspira a producir 50.000 piezas al año. En este crecimiento se basa la previsión de aumento de facturación. De los 67 millones conseguidos en 2013 hasta los 553 previstos en 2016. Aunque Rafael Contreras está convencido de que esa cifra se queda corta.

El segmento de la automoción supone, según este plan de negocio, el 62% de la facturación de todo el grupo Carbures, frente al 26% de la aeronáutica y el 5% de obra civil, otro sector donde la empresa tiene puestas sus esperanzas de crecimiento, aunque a mayor largo plazo.

Carbures nació de un grupo de investigación de la Universidad de Cádiz que en 1999 abrió su primera empresa para investigar en el uso de materiales compuestos como la fibra de carbono. En estos 15 años ha conseguido abrir fábricas en Europa, Asia y América. Recientemente se ha instalado en Australia. Cotiza en el mercado alternativo bursátil (MAB) y espera oficializar su salto al continuo antes de que acabe el año. Su estrategia ha sido crecer donde les reclaman, y absorber mediante compras posibles competidores, como ha ocurrido con la reciente adquisición de la empresa catalana de ingeniería MAPRO.

Aunque la producción se haya ido a otros lugares, la sede de El Puerto ha sido establecida como el centro de referencia para la investigación y el desarrollo de la compañía. De hecho, aquí se trabaja en proyectos en torno al grafeno, la aeronáutica y los materiales de reciclaje con fibra de carbono.

La plantilla de Carbures es de 526 personas, según su balance de 2013. La fuerte apuesta por el sector automovilístico prevé incrementar la inversión en personal en este segmento de los seis millones de euros del año pasado a 42 millones. En El Burgo de Osma se espera pasar de los 22 empleados actuales a 200 en un plazo de solo dos años. Saltos cuantitativos y cualitativos resumidos en un cronómetro parado en un tiempo que puede marcar una revolución: seis minutos y cuatro segundos.

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