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Cataluña intenta frenar una 'app' que considera 'irregular'

El Mundo El Mundo 11/06/2014 CRISTINA RUBIO

Después de desembarcar en 182 ciudades de 37 países, Uber decidió aterrizar poco antes de Semana Santa en España vía Barcelona, atraída por su «mente abierta» y su «tan característico espíritu independiente». Sin embargo, la start-up se topó con un gremio, el de los taxistas, en pie de guerra, aturdido por la crisis y dispuesto a plantar batalla. La Generalitat también ha salido en defensa de sus intereses y exigirá a la app el cese «inmediato» de su actividad.

El primer paso del Ejecutivo catalán ha sido abrir un expediente a Uber para investigar sus «supuestas actividades irregulares», además de amenazar con multas de hasta 6.000 euros que incluirían el precinto del vehículo. Sanciones avaladas por el Sindicato del Taxi de Cataluña, que pide mano dura ante una app «pirata» que «se salta todas las normas».

El principal argumento que esgrime uno de sus portavoces, Luís Berbel, para contradecir a aquellas voces que apelan al «intercambio de pasajeros» es la del afán lucrativo de la plataforma:«Siempre que hay una contraprestación económica por llevar a alguien de un sitio a otro se considera transporte público», explica antes de proseguir con la cadena de obligaciones y requerimientos que deben cumplir los taxistas. «Se necesita una autorización, un carnet específico y una licencia que ronda los 130.000 euros», denuncia. Del mismo parecer opina el Institut Metropolità del Taxi, que apela a la necesidad de tener un permiso para que la actividad esté regulada.

Desde el Sindicato del Taxi de Cataluña también se insiste en el «fraude» que lleva a cabo Uber al no pagar los impuestos correspondientes por no ser considerado como un medio de transporte público. «No cumplen con nada, se trata de una economía sumergida», resume Berbel.

En este sentido, la Generalitat ya ha anunciado que informará de las actividades de la empresa y los taxistas fraudulentos a la Agencia Tributaria y a la Seguridad Social para valorar «posibles contravenciones» de la normativa en materia fiscal o de derechos de los trabajadores.

Para hoy al mediodía hay convocada una multitudinaria protesta en el corazón de Barcelona. Los taxistas, además, reclaman al Ejecutivo catalán que «inmovilice» todos los vehículos de Urbe que detecte y apela a la seguridad de los ciudadanos:«Contratas un servicio para que te lleve a la puerta de tu casa y no sabes ni con quien te subes».

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