Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Catalunya vota en el 1-O entre largas colas a pesar de la presión policial

Logotipo de La Vanguardia La Vanguardia 02/10/2017
A woman empties a ballot box at a polling station in Barcelona on October 1, 2017 to count the votes of a referendum on independence for Catalonia banned by Madrid. At least 92 people were injured in Catalonia as police and protesters clashed over a banned independence referendum in the wealthy northeastern region of Spain, the Catalan government said. / AFP PHOTO / LLUIS GENE © Image LaVanguardia.com A woman empties a ballot box at a polling station in Barcelona on October 1, 2017 to count the votes of a referendum on independence for Catalonia banned by Madrid. At least 92 people were injured in Catalonia as police and protesters clashed over a banned independence referendum in the wealthy northeastern region of Spain, the Catalan government said. / AFP PHOTO / LLUIS GENE

Dos imágenes protagonizan este aciago domingo primero de octubre. La primera, la de ciudadanos catalanes de todas las edades acudiendo a los distintos puntos de votación en el marco del referéndum convocado por la Generalitat de Catalunya -y suspendido por el Tribunal Constitucional. La segunda, agentes antidisturbios de la Guardia Civil y la Policía Nacional irrumpiendo en los colegios, cargando contra esos mismos ciudadanos y llevándose las urnas y las paperetas de la votación. Ambas imágenes ya están circulando a estas horas por todos los medios del mundo e incluso han suscitado numerosas reacciones internacionales de preocupación.

A pesar de las muchas cargas y actuaciones, los votantes han seguido haciendo largas colas para votar y lo pueden hacer, según el Govern, hasta los ocho de esta tarde. La convocatoria del Govern se mantiene en pie a pesar de los muchos impedimentos, también técnicos e informáticos, que han retrasado en algunos casos las votaciones. Sea como sea, ha habido una votación aunque está por ver si podría haber recuento y cómo se interpretarán los resultados y la validez de los mismos.

Los ciudadanos que han ido a votar, alertados por las distintas consignas que han circulado a lo largo del día de hoy por vía telemática, se han situado en muchos casos frente a los colegios con el fin de “protegerlos” ante posibles llegadas de policías. En algunos casos, como el de la Escola Industrial de Barcelona –el mayor centro de votación de Catalunya–, incluso se han levantado barricadas con este fin.

Esta ha sido la dinámica general. Mientras en muchos colegios ha habido relativa tranquilidad –mezclada eso sí de noticias y rumores nada tranquilizadores–, en otros se sucedían escenas de carreras, golpes de porra y contusiones, ciudadanos atrincherándose, incautaciones de urnas e incluso algunos careos entre antidisturbios de las dos policías del Estado con agentes de los Mossos d’Esquadra. Los Mossos han recibido hasta 48 denuncias contra la Policía Nacional y la Guardia Civil por estas actuaciones.

La imágenes de tensión se han sucedido por todas partes: en las escuelas Ramon Llull y Jaume Balmes, del Eixample barcelonés; en Sant Julià de Ramis, localidad en la que debía votar el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont –que finalmente lo ha hecho en otro colegio–; en la localidad de Sant Joan de Vilatorrada, donde los agentes del Instituto Armado han entrado rompiendo el cristal a golpe de martillo; en la escuela Verda de Girona, en pueblos pequeños como Aiguaviva o La Tallada d’Empordà, y un largo etcétera. El lanzamiento de salvas y hasta de pelotas de goma o uso de gases lacrimógenos –según testigos e imágenes– han formado parte de estas actuaciones.

El Govern ha cifrado en 465 personas los heridos y contusionados por golpes hasta las 17.00 horas. 11 agentes habrían sido heridos, añade Interior. El balance de colegios que las fuerzas policiales han conseguido cerrar es de alrededor de 92, según el ministerio del Interior, cifra que el Govern ha elevado a los 319 pasada la tarde. El otro balance, el de la votación en sí, es hasta el momento de un 50% de participación alrededor de las 14:00, según el dato aportado por el conseller de Governació, Jordi Turull.

La batalla política había comenzado de buena mañana. Una hora antes de la apertura de los colegios, Turull ha anunciado cambios en las normas electorales con el fin de asegurar que se pudiera votar. Se ha permitido el censo universal, lo que significa que todos los ciudadanos han podido ejercer su sufragio en cualquier colegio o centro. Ha sido una de varias medidas del ejecutivo catalán, que el Gobierno central ha interpretado como una victoria: ya no se ofrecían garantías a los votantes, ha asegurado. En ese momento, desde Madrid ya se daba por “desbaratado” el referéndum al haber hecho caer, añadían, el sistema electrónico del Govern.

Eso no ha impedido, sin embargo, las imágenes de votantes en largas colas -muchos de ellos aguantando horas– y tampoco la de las cargas policiales a lo largo de toda la geografía catalana. Unas actuaciones que el delegado del Gobierno, Enric Millo, y el ministerio del Interior han justificado en la “pasividad” de los Mossos a la hora de cumplir las órdenes del TSJC sobre impedir la votación. Por esta razón, seis juzgados ya investigan a estas horas si ha habido o no incumplimiento de las órdenes de la juez por parte de la policía catalana.

En el marco de este cruce de reproches, Millo ha asegurado que los Mossos habían pedido ayuda a Policía Nacional y Guardia Civil para proceder el cumplimiento de las órdenes, mientras que Turull ha puesto en duda esta versión. “Los Mossos en ningún caso pedirían a la policía que actuara así”, ha dicho.

A falta de comparecencia de Mariano Rajoy, sí lo ha hecho la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, la persona que el presidente designó para encarar el conflicto catalán ahora hace uno año. Santamaría, que no ha visto desproporcionalidad alguna, ha pedido a la Generalitat que cese ya en su “irresponsabilidad” y pare la “farsa” de referéndum, que “nunca fue legal”. La vicepresidenta ha insistido en que no ha habido referéndum.

Aunque tímidamente, el PSOE se ha desmarcado por primera vez de la estrategia empleada por el Gobierno de Rajoy. Sin dejar de señalar a Puigdemont como máximo responsable, los socialistas han considerado que la situación “ha superado” al Gobierno, y el propio Pedro Sánchez, secretario general de los socialistas, ha expresado personalmente a Rajoy su “malestar” por cómo ha abordado el Gobierno el intento de parar la votación.

Los dirigentes de Podemos han sido unánimes a la hora de rechazar enérgicamente las maneras de las fuerzas policiales en Catalunya y la estrategia del Gobierno, que ha tildado de “antidemocrática”. Pablo Iglesias ha pedido la dimisión de Rajoy y ha acusado al PP de “romper España” y creer que la democracia “se defiende a palos y desde las cloacas”. En una línea similar, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau –que ha podido votar–, se ha mostrado indignada pero también “esperanzada” por la respuesta de los ciudadanos.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de La Vanguardia

image beaconimage beaconimage beacon