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Chispas en Mercedes

EL PAÍS EL PAÍS 25/05/2014 Joan Villadelprat
Chispas en Mercedes © Gonzalo Arroyo Moreno Chispas en Mercedes

Es muy probable que la maniobra que terminó por definir las dos primeras posiciones de la parrilla de salida en Mónaco provoque que el Mundial entre en una nueva dimensión. Básicamente en aquello que afecta a Lewis Hamilton y Nico Rosberg, los dos principales candidatos al título. El análisis de las cámaras subjetivas del monoplaza de Rosberg me hace pensar que Nico quiso hacer lo mismo que Michael Schumacher cuando, en 2006, aparcó su Ferrari en mitad de la pista para tratar de asegurarse la pole. Entonces, los comisarios sancionaron a Michael y lo llevaron al final de la parrilla; ahora, sin embargo, Rosberg mantuvo la primera plaza.

Si comparamos los movimientos que el alemán de Mercedes realiza antes de irse recto por el callejón con los de su vuelta anterior, nos damos cuenta de que hace unos giros muy extraños, de lado a lado, antes de clavar los frenos. Pese a esa evidencia, a los comisarios les resulta prácticamente imposible demostrar que el piloto lo ha hecho a propósito y que no ha sido un error de cálculo. Ellos se sirven de las cámaras de televisión y de la telemetría, pero es imposible que puedan saber si la acción fue deliberadamente para perjudicar a los demás, o un simple fallo.

Sin embargo, Hamilton no le comprará esa versión a nadie. Está absolutamente convencido de que su compañero se la jugó, y que Lewis piense eso puede afectar al equipo. Ambos se conocen desde pequeños, desde sus tiempos en el karting, y se respetan mucho. En el ámbito personal, Nico es mucho más estable que Lewis, que tiene un carácter más explosivo y estrafalario. En según qué circunstancias eso supone una ventaja, pero en otras también puede convertirse en un contratiempo. Rosberg lo sabe y por eso intenta emplear todo lo que tiene a su alcance para desestabilizar a su vecino. Sabe que en el caso de Lewis, cualquier factor puede descentrarle y alterar la regularidad que le ha llevado a acumular una estupenda racha de victorias y arrebatarle el liderato. La habilidad de Hamilton está fuera de duda desde que debutó en la F-1 con Alonso como compañero (2007), pero siempre había trufado actuaciones brillantes con errores de bulto. Bien sea porque ha madurado o porque ha ganado experiencia, este año no recuerdo que haya metido la pata.

Rosberg es un trabajador incansable y cualquier escudería se sentirá mucha más próxima a él que a alguien que lo fía todo a su talento. De cualquier forma, creo que puede haber un antes y un después de este último encontronazo porque Hamilton considera que su colega le soltó una puñalada trapera que, además, no fue castigada. Hasta ahora habíamos visto varios mano a mano protagonizados por la pareja de Mercedes, pero todos habían sido muy limpios, libres de jugarretas. Tengo la sensación de que la tensión que sobrevuela en estos momentos el box del fabricante de Stuttgart puede derivar en peleas mucho más al límite. Disfrutaremos.

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