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Claret: “Tirar cualquier cosa es un acto violento”

Logotipo de La Vanguardia La Vanguardia 28/09/2017
Xavier Mas de Xaxàs entrevista al diseñador industrial Curro Claret © Image LaVanguardia.com Xavier Mas de Xaxàs entrevista al diseñador industrial Curro Claret

Curro Claret es un diseñador industrial al que le gustaría que todo se reutilizara. Odia el consumismo, los objetos caros que asociamos con un estilo de vida glamuroso. “Me molesta comprar aquello que no sea absolutamente necesario”, dice.

Considera que “tirar cualquier cosa es un acto violento” y que “en unos años nos van a decir que cómo fuimos tan guarros”. “Sólo los humanos generan residuos”, añade a un discurso lleno de reciclaje, sostenibilidad y aprecio por objetos que la mayoría de nosotros consideraríamos basura. “Un cartón pisado por un camión y sucio me atrae de manera inconsciente”, asegura.

Más que reciclar, Claret prefiere reutilizar. Reciclar implica un gasto energético para transformar un objeto obsoleto en algo útil. Reutilizar es mucho más simple, no implica ninguna transformación. Es la botella vacía que se convierte en jarrón.

Esta visión de las cosas le ha llevado a colaborar con la fundación Arrels, dedicada a la inserción laboral de las personas con dificultades o excluidas. Diseñó una pieza de metal a la que se puede atornillar tres patas y una cubierta. De trozos de madera que se encuentran en la basura se obtiene un taburete.

Muchos separadores del carril bici en Barcelona también son suyos. Los diseñó con ayuda de la empresa Zicla, que recupera residuos industriales, “la caquilla con la que tú no sabes qué hacer”. En este caso fueron restos del aislamiento de plástico de los cables eléctricos.

Frente al derroche, a los excesos de la sociedad de consumo, culpable de una desigualdad entre ricos y pobres que no puede augurar nada bueno, Claret opina que “una de las grandes esperanzas de verdad es compartir” y se muestra optimista ante la naturalidad con la que los jóvenes han pasado de la propiedad individual a la propiedad compartida.

Durante la charla en Giardinetto, Claret pidió un cubata en vaso de tubo y unas aceitunas que le parecían caramelos, pero su bebida favorita es la cerveza (mejor si es artesana) y la medida ideal, la de una caña de barril.

“Una de las grandes esperanzas de verdad es compartir”

No le gusta leer novelas, pero sí biografías y libros de autoayuda, y de la mochila saca uno que está devorando. Se titula Con rumbo propio: disfruta la vida sin estrés, de Andrés Martín Asuero, “una obra que anima a marcar ese rumbo que nos permita recuperar el equilibrio personal y la soberanía”.

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