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Comín toma el control de todas las empresas sanitarias públicas para garantizar el referéndum

Logotipo de EL PAÍS EL PAÍS 27/09/2017 Jessica Mouzo Quintáns
El CAP Guinardó, uno de los ambulatorios donde el Govern prevé que se pueda votar © Departamento de Salud El CAP Guinardó, uno de los ambulatorios donde el Govern prevé que se pueda votar

El consejero de Salud, Toni Comín, ha asumido el mando de todos los consorcios y empresas sanitarias públicas para garantizar el referéndum. El titular de Salud quiere garantizar que los trabajadores de guardia el 1 de octubre tengan permiso para ir a votar y que los centros de atención primaria (CAP) donde se prevé votar, abran. Según fuentes consultadas por EL PAÍS, Comín ha relevado del consejo rector de todos los consorcios y empresas públicas —participados por ayuntamientos, consejos comarcales y, en mayor medida, la Generalitat— a todos los representantes del Govern. El consejero ha asumido la presidencia de estas instituciones junto a sus altos cargos.

Así, Comín se hará cargo de la presidencia del consejo rector y el resto de representantes de la Generalitat en el ejecutivo de cada uno de los consorcios serán su número dos y director del Servicio Catalán de la Salud (CatSalut), David Elvira; el subdirector del CatSalut, Josep Maria Argimon; el director de servicios de la secretaría general del Departamento, Xavier Rodríguez;  y Eva Sánchez, directora del área de Entidades Públicas, Patrimonio e Inversiones.

Tal y como hizo hace unas semanas la consejera de Enseñanza, Clara Ponsatí, asumiendo la dirección del Consorcio de Educación de Barcelona, el consejero de Salud blinda así sobre él mismo y su equipo más cercano cualquier responsabilidad jurídica que pudiese devenir de la cesión de centros de atención primaria como colegios electorales para el referéndum del 1 de octubre. 

Pero además, en su caso, Comín quiere garantizar que los trabajadores sanitarios puedan votar. Fuentes consultadas aseguran que, juridicamente, en condiciones normales, el personal tiene derecho a cuatro horas para ejercer su derecho a voto. Pero eso tiene un coste, pues esas ausencias puntuales hay que cubrirlas con más personas. Para evitar cualquier responsabilidad sobre los órganos de gestión, encargados de firmar el permiso para que los trabajadores puedan votar, el consejero y su equipo se harán cargo de todas las empresas y garantizarán que los empleados puedan ir a votar.

La Generalitat prevé utilizar cerca de 80 CAP y otros equipamientos sanitarios, como la propia sede del CatSalut, como puntos de votación el día de la consulta. Algunos de ellos —"una mínima parte", según fuentes de Salud— compaginarán la guardia sanitaria con las votaciones, aunque Salud ha prometido que pacientes y votantes tendrán puertas de entrada separadas y bien diferenciadas.

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