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Con la música a todas partes: Beethoven, icono de Bonn

dw.com dw.com 04/05/2014 María Santacecilia
Con la música a todas partes: Beethoven, icono de Bonn © 2014 DW.DE, Deutsche Welle Con la música a todas partes: Beethoven, icono de Bonn

Bonn "respira" con Beethoven. Allí se celebra un festival anual para honrar su figura. En su última edición, participó la personalísima Patricia Kopatchinskaya, interpretando el Concierto para violín de Beethoven.

La figura de Ludwig van Beethoven impregna las calles de la pequeña ciudad de Bonn, en el estado de Renania del Norte-Westfalia, en el oeste de Alemania. Allí nació y recibió instrucción musical el insigne compositor. La ciudad “respira” con Beethoven, sobre todo durante el mes de septiembre, en el que anualmente se celebra un festival dedicado al músico.

En la Universidad de Bonn estudiaron, entre otros, Karl Marx y Friedrich Nietszche, pero su presencia en la ciudad queda desdibujada por la omnipresente figura de Beethoven. Un monumento del compositor preside la plaza Münsterplatz, en el centro de Bonn, las tiendas venden recuerdos del músico y su Casa Museo, situada en la calle Beethovengasse, recibe unos 100.000 visitantes al año.

El Concierto para violín de Beethoven, una obra amable

Una de las invitadas a la pasada edición del Festival Beethoven de Bonn fue la violinista de origen moldavo Patricia Kopachinskaja. Siempre que tiene ocasión, Kopachinskaya toca música de compositores de su tierra, como George Enescu.

Pero el plato fuerte de este capítulo es la interpretación que Patricia Kopachinskaya realizó en la ciudad renana del Concierto para violín de Beethoven. Dotado de un espíritu amable, el Concierto para violín supone una exploración del lado lírico de Beethoven, aunque el carácter indómito e impredecible del compositor sigue haciendo acto de presencia. Por ejemplo, con la decisión de abrir la obra con cuatro golpes de timbal. Dividido en los tres movimientos habituales del género, Beethoven dota de un peso extraordinario al primero de ellos: el “Allegro ma non troppo” inicial dura más que los otros dos juntos. A continuación le sucede un lírico “Larghetto” y finalmente un “Rondó” ligero y risueño que pone punto y final a la obra.

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