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Crean una tecnología que 'engaña' al cuerpo para acabar con la alergia

El Confidencial El Confidencial 19/04/2016 S. Ferrer

Como cada primavera, los pájaros trinan en las ciudades y las flores tejen un manto multicolor en el campo. Y, como cada primavera, llegan las alergias. Hasta un 30% de la población española sufre algún tipo de reacción inmunitaria, según la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica. Ahora, un nuevo sistema basado en nanotecnología quiere facilitar la vida a los asmáticos y permitir a estas personas comer cacahuetes y pararse a oler las rosas del camino.

La clave del método, publicado esta semana en la revista 'PNAS', son unas nanopartículas biodegradables que actúan como un caballo de Troya dentro del organismo. Si la alergia consiste en una reacción inmunitaria contra una sustancia inocua —polen, ciertos alimentos—, esta tecnología desarrollada por investigadores de la Universidad Northwestern (EEUU) 'oculta' el alérgeno para impedir que el cuerpo lo ataque.

"El alérgeno se presenta al sistema inmune de una forma en la que sus células son desactivadas en lugar de activadas", aclara a Teknautas el investigador y coautor del estudio, Stephen Miller. Las nanopartículas están compuestas de PLGA, un biopolímero muy utilizado en medicina por ser degradable y compatible con las células humanas. La tecnología ha sido, de momento, probada con éxito en ratones, paso previo a su ensayo con seres humanos.

Miller explica que la "belleza" del sistema reside en que podría utilizarse para "cualquier alergia", al menos en teoría. "Con sólo cambiar el alérgeno encapsulado dentro de la nanopartícula se modificaría la especificidad de la desactivación [inmunológica]", aclara el microbiólogo. Así, el método podría funcionar para males tan diferentes como la alergia a los cacahuetes o la fiebre del heno: "La única condición es conocer la naturaleza del alérgeno".

No es la primera vez que las nanopartículas de PLGA se emplean en este tipo de males. El equipo de Miller también ha probado su eficacia con enfermedades autoinmunes como la esclerosis múltiple y la celiaquía; en este último caso ya se están desarrollando los ensayos clínicos pertinentes de cara a obtener un producto final. Su aplicación con alergias de todo tipo tendrá que esperar algo más, aunque el investigador asegura que ya están hablando con empresas de biotecnología para comenzar cuanto antes. La meta final: acabar con la necesidad de tomar medicación de por vida.

© Proporcionado por El Confidencial

Ratones alérgicos

Miller y su equipo han probado el método para sofocar los síntomas de la alergia con animales con alergia inducida. Cuando el alérgeno entra en contacto con el roedor, su sistema inmune lo ataca como si fuera un cuerpo invasor extraño —de forma similar a como respondería en caso de infección bacteriana, por ejemplo—.

Las nanopartículas de PLGA cargadas con el alérgeno se inyectan en la sangre del animal, el organismo no reconoce dichos cuerpos como una amenaza, y acaban siendo ingeridos por los macrófagos —células especializadas que actúan como una especie de aspiradora—. Esto provoca que el sistema inmune deje de considerar el antígeno como algo extraño, por lo que se 'reinicia' y vuelve a la normalidad: "Es como si le dijera al organismo 'tranquilo, no hay peligro'", aclara Miller.

En primer lugar los pulmones de los ratones fueron expuestos al alérgeno —proteína de huevo—, y debido a su alergia inducida a este elemento reaccionaron como si padecieran asma. Una vez tratados con la nanopartícula no volvieron a mostrar estos síntomas.

(Corbis) © Externa (Corbis)
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