Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Cristiano añora el blanco

El Mundo El Mundo 17/06/2014 HUGO ALGUACIL PÉREZ

Lo último que hicieron sobre un campo de fútbol en un partido oficial los tres portugueses que juegan en el Real Madrid es ganar la Copa de Europa. Bueno, sobre el césped sólo estaba uno de ellos, Cristiano Ronaldo, que además acababa de marcar el cuarto gol de su equipo en la final disputada en Lisboa. Fabio Coentrao había sido sustituido y Pepe, lesionado, estaba en el banquillo. En todo caso, todo fue distinto a su estreno mundialista, donde su selección fue arrollada por Alemania. Curiosamente, de nuevo sólo Ronaldo terminó en pie: Pepe fue expulsado y Coentrao se marchó en camilla.

También era positivo su último precedente ante 'Alemania'. Valga, en este caso, el Bayern Múnich como 'Alemania'. 0-4 se llevaron Neuer, Boateng, Lahm, Müller y Kroos, Götze y Schweinsteiger hace más hace poco más de mes y medio en el Allianz Arena ante el Real Madrid. Y con los tres lusos en el campo durante todo el encuentro.

Paulo Bento planteó un equipo destinado a repetir el guión blanco pero, obviamente, un centro del campo formado por Meireles, Veloso y Moutinho, aun con su calidad y experiencia, no es Xabi Alonso-Modric-Di María, esa noche más echado a la izquierda pero siempre generoso en la ayuda.

Aún así, Ronaldo pretendió generar el pánico entre aquellos que le sufrieron y en una cabalgada desde la izquierda a punto estuvo de conseguirlo pero Hugo Almeida no fue capaz de culminar su buena asistencia. De comparar al '9' del Besiktas con Benzema o al deprimido Nani con Bale ni hablamos.

Soledad

Portugal duró los 10 minutos que pasaron entre el pitido inicial y el que señalaba penalti sobre Götze. Hasta ahí, los lusos presionaban arriba, no dejaban que Alemania tocara con comodidad. El lanzamiento de Müller destrozó su moral y la idea de juego del seleccionador. Por si fuera poco con eso, Ronaldo no dejó de ser peligroso, dejó de tocar el balón.

Antes del partido, Cristiano aunque añadió que le hubiera gustado estar al "110 %": "No recuerdo un día de mi carrera en el que haya jugado sin dolor", continuó, dando por buenas las molestias que arrastra en su rodilla izquierda. Ante Alemania su principal problema no fue el físico. Su drama era estar solo.

Por detrás las cosas no marchaban mejor. Götze, Müller y Özil jugaban muy cómodos ayudados por Kroos y el Khedira 'alemán', eficaz y liberado, muy distinto al que se ve cuando juega con la camiseta del Real Madrid.

© Proporcionado por elmundo.es

Roja y lesión

Fruto de la impotencia, Pepe metió la pata y cometió dos acciones que, sumadas, en un Mundial te mandan a la ducha. Se complicó ante la presión de Müller, le dio un leve manotazo en la cara y después otro aún más leve cabezazo mientas recriminaba al alemán que estuviera fingiendo. El árbitro se ahorró las dos amarillas y le mostró la roja. Cinco minutos antes, Hummels había hecho el segundo de cabeza a la salida de un corner. Poco había ya que hacer. Menos aún después de que Müller marcara el tercero, al borde del descanso.

Bien habría firmado Paulo Bento que el encuentro hubiera acabado entonces. Con uno menos, 3-0 abajo y una jugador -Almeida- lesionado, esos 45 minutos no podían traer nada bueno. Que Müller anotara el cuarto no dolió tanto como la lesión de Coentrao, que en una carrera en la que apenas tenía opciones de sacar algo positivo se lastimó el aductor. Todo apunta a que su presencia en el Mundial está condicionada a que Portugal sobreviva a la fase de grupos, objetivo que deberá pelear con Estados Unidos y Ghana. Alemania ya está lejos en puntos y goles pero, sobre todo, en sensaciones.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más el El Mundo

image beaconimage beaconimage beacon