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Cuéntame cómo fue la temporada de los cuernos

La Vanguardia La Vanguardia 04/06/2014 null

Madrid. (EFE).- Cuéntame como pasó cierra mañana su temporada más controvertida, tanto por su forma de narrar la victoria socialista de 1982 como por los "cuernos" de Antonio Alcántara a su esposa, una trama que generó bastante debate entre los creadores de la serie y ha acabado por levantar sus audiencias. "No es que en Cuéntame hayamos inventado los cuernos, estas historias son eternas...", explicaba el editor de guiones de la serie, Eduardo Ladrón de Guevara, sobre la trama que más debates ha generado entre los seguidores de ficción de TVE, cuyo capítulo final afronta la incógnita de si Toni Alcántara (Pablo Rivero) sobrevive al accidente que sufre en Marruecos.

En el capítulo final, Antonio (Imanol Arias) y Merche (Ana Duato) viajan hasta Tánger para identificar el cuerpo de su hijo, cuyo vehículo acabó envuelto en llamas en el penúltimo episodio, un viaje intenso y cargado de dolor y también reproches entre el matrimonio, separado desde la infidelidad del padre de familia con una periodista interpretada por Ariadna Gil. "Huellas de arena y sal", como se titula el broche de la 15 temporada de la serie, cuyo montaje se acabó de completar ayer mismo, encierra "un desenlace inesperado, que va a sorprender mucho", explica a Efe su director, Óscar Aibar.

"Toda la temporada estaba construida para llegar a este desenlace", apunta el director barcelonés, cuyo último largometraje es "El gran Vázquez" (2010) y que resalta también el "nivel de producción" que ha supuesto rodar en Tánger. En la medina de la ciudad marroquí han rodado los protagonistas y más de 100 figurantes, y también se ha sacado todo el partido, "por su luz especial y su colorido" al paso a la alta definición de corte "cinematográfico" que ha dado la serie esta temporada, añade Aibar.

"Ha sido un rodaje con varias escenas inolvidables y grandes emociones, como las de una montaña rusa", resume por su parte Ana Duato, y añade que la trama de la infidelidad le ha permitido "trabajar sentimientos y registros nuevos, todo un lujo". El asunto de la infidelidad del hasta ahora casi modélico matrimonio fue "una apuesta muy fuerte que asustaba mucho al principio, porque es difícil hablar de ese tema a pesar de que está muy presente en al sociedad", apunta el director, quien destaca también el aporte al equipo esta temporada del dramaturgo Igancio del Moral.

Los responsables de la ficción, producida por Ganga, tuvieron "muchas dudas" sobre la conveniencia de meterse en ese "laberinto" de la infidelidad, como lo define Ladrón de Guevara, y tras consultar a los actores decidieron convertir a Antonio Alcántara en "un pardillo al que pillan a la primera" y que ha llegado a sus 57 años en el peor momento de su vida. Para el guionista Curro Royo, que participó directamente en la trama de la infidelidad, la serie tomó "un riesgo enorme al cruzar la línea roja que atacaba el núcleo mismo de una serie familiar, y nos preguntábamos cómo iba a reaccionar la audiencia".

Las alicaídas cifras de la serie comenzaron a remontar cuando Merche puso de patitas en la calle a su marido, quien se metió en una espiral de culpa y malas decisiones que le llevan a sufrir un accidente de tráfico y diversos traspiés que afectan incluso a su vino de Sagrillas. El personaje de Imanol Arias se deja llevar por la corriente de aquel año 1982 en el que ha transcurrido la temporada, en un país que salía de "un régimen largo, donde todo el mundo había o peleado o callado", donde surgió el "cambio radical", en el sentido de tener no solo libertad, sino "el deseo de cumplirla".

Lo cierto es que Cuéntame ganó hasta 400.000 espectadores y consiguió su récord de temporada, con 4.198.000 personas y una cuota de pantalla del 20,9%, el pasado 3 abril, con su historia de "cuernos" en pleno apogeo. El capítulo coincidió también la desaparición del personaje de Eugenio, el sacerdote interpretado por Pere Ponce que había acompañado a los Alcántara buena parte de los 13 años que llevan recreando en TVE la historia reciente del país.

La temporada se ha centrado en el año 1982, con los Alcántara volcados en la campaña del CDS de Adolfo Suárez y la arrolladora victoria de Felipe González, cuyo traslado a la pantalla suscitó la polémica ante las supuestas presiones de TVE para rebajar el corte político de la serie, un extremo que negó el presidente de RTVE, Leopoldo González-Echenique, en el Congreso de los Diputados. "No ha habido la más mínima instrucción" ni ninguna "injerencia política", dijo González-Echenique, lo que confirma Ladrón de Guevara: "Nunca hemos recibido la mínima indicación, ni una llamada ni sugerencia para tirar por una línea u otra".

Los creadores centran ahora sus esfuerzos en encontrar "los elementos diferenciales" en una serie que vive en la paradoja de "seguir siendo de época", pero a la que incorporan espectadores jóvenes "que reconocen ya su niñez en la pantalla", dice Curro Royo. "El hecho de que esta temporada haya funcionado muy bien añadiendo un plus de realismo a los personajes hace prever que siga por ese camino en el futuro", concluye Aibar.

mcm/cr

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