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Cuando donas a una buena causa y Paypal piensa que financias una dictadura

El Confidencial El Confidencial 16/07/2016 M. Zuil

A veces donar dinero a una buena causa puede confundirse con financiar un estado dictatorial, sobre todo cuando es unrobot el encargado de apreciar tan sutil diferencia. Al menos, eso es lo que piensan en la editorial Libros.com, donde han visto cómo todos sus pagos a través de la plataforma Paypal fueron bloqueados para su libro "Irán, lugar de vacaciones". El motivo: una "sospechosa" frase que amenazaba con destinar parte de los beneficios a una asociación por los derechos de las mujeres.

“El objetivo era totalmente contrario al de financiar a un gobierno dictatorial, perola alarma simplemente saltó y no leyeron los matices”, explica Raúl Gil, responsable de comunidad de la editorial. La empresa, que está obligada a vetar las transacciones a países embargados económicamente por Estados Unidos como Cuba, Sudán o en este caso, Irán, les explicó que es una situación bastante común que se da con palabras como "calle Cuba o el ron Havana Club".

De hecho, el caso de esta editorial, que terminó por retirar ese modo de pago para este título, no ha sido el único reciente. Cuando Andrés Pérez acompañó el pago de una entrada a un amigo con la frase: "Todos los recuerdos de mi amor se Irán, capital Teherán, contigo. Por qué te vas", no pensó que la plataforma de pago podría bloquearle la cuenta por parafrasear a la cantante pop de los años 70. El juego de palabras hizo saltar la alarma automática de la compañía, que está obligada a vetar las transacciones a países embargados económicamente por Estados Unidos como Cuba, Sudán o en este caso, Irán.

Foto: Reuters © Reuters Foto: Reuters

Adrián, que desconocía el bloqueo, suele poner esa canción en la oficina que comparte con su amigo: “Imaginaba que no había sido ningún humano quien lanzó la alerta, ya que no creo que haya muchas personas en España que desconozcan la canción”, explica este informático a El Confidencial. Esta es la misma explicación que dio a la compañía, después del e-mail que recibió pidiendo que explicase el uso de la palabra “Irán” en su mensaje. “Les añadí un enlace a Youtube con la cancioncita y otro a la Wikipedia con la historia de la chica”, añade. Después de cinco días le desbloquearon la cuenta y le devolvieron el dinero, tras lo que hizo un nuevo pago a su amigo “esta vez, claro, sin persas”, aclara.

Algo similar les pasó también a los habitantes de la avenida de Sebastopol, en Moscú, que tuvieron la desdicha de compartir el nombre de su calle con la ciudad portuaria de Crimea. Según denunciaron en redes sociales y blogs, no pudieron utilizar la plataforma para sus compras durante un corto periodo de tiempo que coincidió con elbloqueo estadounidense a la península debido a su anexión a Rusia, según recogía el diario ruso Komsomólskaya Pravda.

Sobre estos bloqueos, desde el departamento de prensa de Paypal remiten a las normas de la compañía: "Al tener sede en los Estados Unidos, hemos determinado que PayPal y todas sus filiales están obligadas a cumplir con las sanciones específicas impuestas por el gobierno de EE.UU., aunque estas subsidiarias operen fuera de los Estados Unidos".

En marzo de 2015, la empresa Paypal Inc tuvo que pagar 7.7 millones de dólares tras llegar a un acuerdo con la Oficina de Control de Activos en el Extranjero en Estados Unidos (OFAC), que investigaba a la empresa por haberse saltado las restricciones con Cuba, Irán y Sudán entre 2009 y 2013. Cerca de 500 transacciones por valor de 44.000 dólares estaban bajo sospecha de haber violado estos embargos, una circunstancia de la que la compañía aseguró que informó voluntariamente.

Paypal no es la única

Pero la popular plataforma de pago no es la única que ha protagonizado casos anecdóticos de bloqueos de cuentas que nada tenían que ver con objetivos terroristas. El pasado mes de marzo, un banco estadounidense no procesó una transferencia cuyo concepto era “Dash”, pensando que se refería a “Daesh”, otro nombre con el que se conoce al Estado Islámico. Pero no, Dash era el nombre del perro del pagador, y el destinatario la persona que le saca habitualmente a pasear, según explicó su dueño a la cadena Fox.

En Australia, la empresa Ferrero, dueña de Nutella, se negó a imprimir el nombre de una niña llamada Isis en una de sus pegatinas; una de las promociones que tiene la empresa, también en España. La niña de ocho años debe su nombre a la diosa egipcia y a pesar de haber nacido antes siquiera del surgimiento del ISIS terrorista, la empresa alegó que en algunas ocasiones no aprueban las etiquetas “porque podrían malinterpretarse o considerarse inapropiadas”. Su caso ha provocado una campaña de recogida de firmas para “salvar el nombre” de sus tocayas que ya lleva más de 65 mil apoyos.

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