Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Daniel Clowes

Notodo Notodo 08/03/2016 Marco Ascione
Imagen principal del artículo "Daniel Clowes" © La Fábrica 2014 @ Imagen principal del artículo "Daniel Clowes"

Decir que soy fan de Daniel Clowes sería quedarse corto, una burda mentira que quedaría recogida en este texto hasta el fin de los tiempos o hasta la caída de internet, lo que llegue antes. La triste realidad es que estoy obsesionado con el de Chicago y con todo lo que hace –fuera y dentro del mundo del cómic–. ¿Qué demonios? Si me lo encontrase, me abalanzaría encima de él como si no hubiese mañana intentando hacerme con cualquier cosa que pudiese exponer en mi casa como un tesoro, una reliquia atemporal del más grande de todos. He devorado sin piedad todos los dramas cotidianos, toda la ironía ácida, toda esa pesadumbre, toda esa realismo mágico que desprenden todas esas historias tan únicas como necesarias. Clowes forma parte de mí, así que creedme cuando os digo que Paciencia es un viaje maravilloso, desolador, cruel, desgarrador pero tremendamente bello.

Jack y Paciencia son dos jóvenes modernos de los de hoy en día. Se quieren y mucho, pero viven en un mundo que fagocita sin piedad los sueños de cuantos viven en él. Preocupaciones laborales, falta de dinero, vivir sumido en una duda constante atormentado por las decisiones que has tomado a lo largo de tu vida y donde han terminado por llevarte... ¿qué os voy a contar? Pero esto es Clowes y no la típica historia costumbrista sobre los problemas de hombre moderno. Un asesinato da el pistoletazo de salida a la historia. Los viajes en el espacio-tiempo la desarrollan. Moviéndose a lo largo de cinco décadas y saltando de forma totalmente libre por el tiempo Jack intentará poner orden a una vida destrozada por los caprichos de un destino funesto. Paciencia parece, a ratos, más una novela de Philip K. Dick que un trabajo del Clowes que hemos visto estos últimos años. Sin embargo, tras la lectura de este complejo y laberíntico periplo, en última instancia es el carácter y la humanidad de los personajes de Paciencia los que hacen vibrar y dan pulso a la historia, algo intrínseco en cada una de las obras del estadounidense.

Paciencia es muchas cosas, y todas sirven para convertir el último trabajo de Clowes en una de sus mejores obras: un futuro inexistente, una vida sesgada, la esperanza de recuperarlo todo, la venganza como motor, viajes en el tiempo y en el espacio, etc. Pero si hay algo que marca radicalmente esta obre por por encima de todo, eso es el amor. Un amor que no entiende de distancias, ni de olvido, ni de desgaste. Paciencia es el amor eterno sublimando. Me río del Werther de Goethe. Escupo en el ojo de Jacopo Ortis de Foscolo. ¿Paolo y Francesca? Dante, ¿pero quién coño son? Grandes nombres de la literatura, guionistas de Mujeres y hombres y viceversa, escuchadme: si queréis saber qué es una historia de amor que transgrede los conceptos preestablecidos de espacio y tiempo, si queréis saber hasta donde está dispuesto a llegar el ser humano para recuperar lo único que daba sentido su vida, haced de Paciencia vuestro manual. Vuestro texto sagrado. Vuestro todo. Porque ahí está cuanto necesitáis.

No puedo terminar el texto sin mencionar a la quintaesencia del cómic, la editorial amiga, el equivalente editorial de un ejército de duendecillos navideños dispuestos a repartir felicidad: la familia fulgenciopimentelera. Gracias y mil gracias por hacer que Paciencia nazca aquí antes que en cualquier otro lugar del mundo. No sé si existe la #MarcaEspaña, pero si es así vosotros sois su portaestandarte.

DANIEL CLOWES "PACIENCIA" from fulgenciopimentel on Vimeo.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Notodo

image beaconimage beaconimage beacon