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De 'Jurassic Park' a 'Torrente': historia de la informática a través del cine

El Confidencial El Confidencial 18/06/2016 Cristina Sánchez

Un círculo rojo que todo lo ve pese a carecer de sentidos humanos. Probablemente, HAL 9000 quedó grabado en tu retina como el ordenador más malvado de la historia del cine. Por suerte para nosotros, la máquina de ‘2001: una odisea del espacio’ era inteligente solo en el celuloide. Además, Stanley Kubrick siempre negó la relación de su criatura con IBM, pese a que casualmente las letras de su nombre eran las inmediatamente anteriores a las del gigante de la informática del momento.

Más difícil es recordar otros ordenadores que sí supusieron un hito en la historia de la informática y que el séptimo arte también retrató, al menos durante unos segundos. Desde los 50, el cine ha narrado la historia de los avances en la informática, como recoge la completa web ‘Starring the computer’.

De las grandes máquinas…

Una de las primeras películas que mostró un ordenador fue ‘Cuando los mundos chocan’, un film de 1951 que plantea un apocalíptico dilema: qué ocurriría si una estrella y un planeta estuvieran a punto de chocar contra la Tierra.

Para calcular el impacto, los científicos de la película utilizaban un analizador diferencial de General Electric. No en vano, en aquella época estas gigantescas máquinas analógicas capaces de resolver ecuaciones se usaban en la industria aeroespacial.

Una imagen del analizador diferencial en ‘Cuando los mundos chocan’ © Proporcionado por El Confidencial Una imagen del analizador diferencial en ‘Cuando los mundos chocan’

El UNIVAC I, el primer ordenador comercial especializado en los negocios, también apareció en la gran pantalla. Esta máquina, que ocupaba una habitación, era tan avispada que supo predecir incluso que Eisenhower ganaría las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 1952.

Un lustro después, este innovador ordenador hizo su aparición en ‘El niño invisible’, una extraña cinta en la que un pequeño intenta salvar al mundo de un malvado superordenador con ayuda de Robby el robot (un autómata que apareció en varios films).

Stanley Kubrick también llevó a la gran pantalla aquellos mamotretos con capacidades bastantes más modestas que el perverso HAL 9000. En ‘¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú’ (1964) el magnífico Peter Sellers, que interpreta tres papeles diferentes en esta comedia, aparece junto a las unidades de cinta que almacenaban los datos de un IBM 7090/94. Anunciado en 1958, el 7090 era un sistema de transistores capaz de funcionar seis veces más rápido que el de su predecesor de tubos de vacío, el 709.

El IBM 7090/94 en ‘¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú’ © Proporcionado por El Confidencial El IBM 7090/94 en ‘¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú’

Aquel aparato no fue el ordenador más popular de Hollywood por aquel entonces, sino otro modelo de IBM, el AN/FSQ-7. Este ordenador era el corazón del SAGE, un sistema de defensa aérea de Estados Unidos que se convirtió en el proyecto informático de mayor envergadura del planeta durante los 50, en plena Guerra Fría.

‘La rebelión de los simios’, ‘Independence Day’ o ‘Austin Powers 2: la espía que me achuchó’ son solo algunas de las películas en las que han aparecido sus instalaciones, que dejaron de estar operativas en los 80. Hasta Woody Allen pensó que el IBM AN/FSQ-7 sería el ordenador del futuro. En ‘El dormilón’ (1973) aparecen sus atractivos paneles, llenos de lucecitas, en un porvenir simulado. Eso sí, los personajes del film cuentan también con una máquina bastante más divertida: el orgasmatrón, el único lugar donde pueden sentir placer.

El SAGE 4 en ‘El dormilón’ © Proporcionado por El Confidencial El SAGE 4 en ‘El dormilón’

… al auge de los ordenadores personales

A mediados de los 70, la revista Popular Electronics comenzó a vender como un kit el que ha pasado a ser un icono entre los entusiastas de los ordenadores ‘vintage’: el Altair 8800. Sin embargo, hubo que esperar hasta 1999 para ver aquel ordenador en una película, con mención incluida a la publicación que la ofreció.

‘Piratas en Silicon Valley’, film de culto entre los amantes de Apple, situó al Altair en el Homebrew Computer Club, el lugar donde Steve Jobs (Noah Wyle) y Steve Wozniak (Joey Slotnick) vendieron sus primeros Apple I en la ficción y en la realidad.

Lógicamente, este ‘biopic’ también presentaba otros ordenadores míticos de la compañía, como el Apple II, el primer ordenador de producción masiva. El éxito de esta máquina de la firma de la manzana mordida también se reflejó en la gran pantalla: no pocos films lo exhibieron en sus escenas. John Carpenter lo usó incluso para ambientar la estación experimental en la Antártida que ideó en una obra maestra del género de terror, ‘La cosa’ (1982).

En 1978, la compañía que marcó un antes y un después en la historia de los videojuegos lanzó su propia línea de ordenadores para competir con Apple. El Atari 800 fue uno de ellos. Similar a una máquina de escribir, aparece camuflado en algunas escenas de ‘Videodrome’ (1983), un inquietante film de David Cronenberg en el que un aburrido operador de televisión por cable descubre un nuevo canal donde se emiten torturas.

Un Atari 800, sobre la mesa en ‘Videodrome’ © Proporcionado por El Confidencial Un Atari 800, sobre la mesa en ‘Videodrome’

Los cazafantasmas se decantaban entonces por los famosos miniordenadores de la desaparecida compañía DEC. En concreto, la secretaria utilizaba en 1984 el Rainbow 100, una máquina de pequeño tamaño destinada a las empresas.

El DEC Rainbow 100 en ‘Los cazafantasmas’ © Proporcionado por El Confidencial El DEC Rainbow 100 en ‘Los cazafantasmas’

Radio Shark también popularizó en aquellos años sus Tandy TR-S80 Color Computer para el hogar. Tommy Jarvis, uno de los protagonistas del cuarto film de la saga ‘Viernes 13’ disfrutaba de su pantalla a color mientras jugaba al Zaxxon, un videojuego de Sega que se popularizó gracias aquellos ordenadores personales.

Un Tandy TR-S80 en ‘Viernes 13: 4º parte. Último capítulo’ © Proporcionado por El Confidencial Un Tandy TR-S80 en ‘Viernes 13: 4º parte. Último capítulo’

El cine español también inmortalizó uno de los ordenadores más míticos del momento: el Commodore 64. Este ordenador de 8 bits se convirtió en uno de los más populares desde su lanzamiento en 1982: se vendieron 2,5 millones los primeros años, lo que no evitó que Commodore acabara en la quiebra la década siguiente.

La fama debió de llegar a oídos hasta del expolicía sin escrúpulos más popular de la ficción española. Santiago Segura instala un Commodore 64 en su rancia oficina de ‘Torrente 2: Misión en Marbella’ (2001).

El Commodore 64 en ‘Torrente 2’ © Proporcionado por El Confidencial El Commodore 64 en ‘Torrente 2’

Mientras tanto, Apple continuaba marcando tendencia con el desarrollo de sus ordenadores personales. Steve Jobs presentó en 1984 el primero de los famosos Macintosh y Hollywood ha sentido cierta inclinación por los de Cupertino desde entonces. Una de sus estrellas, Sandra Bullock, tiene uno en ‘La red’ (1995), un film en el que aparecieron varios dispositivos Mac.

Los Mac sirvieron incluso para vigilar la seguridad del parque temático al que cualquier niño soñaba ir en los 90: el del multimillonario John Hammond, que revivió a los dinosaurios en el cine. En ‘Parque Jurásico’ aparecía un Macintosh Quadra 700. Eso sí, el aparato no sale precisamente bien parado en la cinta: un informático sin buenas intenciones consigue desactivar la red eléctrica del parque, provocando que los extinguidos reptiles campen a sus anchas.

El Apple Macintosh Quadra 700 de ‘Parque Jurásico’ © Proporcionado por El Confidencial El Apple Macintosh Quadra 700 de ‘Parque Jurásico’

Con el cambio de siglo, los iMac que Apple estrenó en 1998 también comenzaron a ocupar un hueco en el cine. Ben Stiller y Owen Wilson se desesperaron con el iMac G3, el primero de su especie, en la hilarante ‘Zoolander’. Lo hacen en una escena que rinde homenaje precisamente a ‘2001: una odisea del espacio’: se convierten en un par de simios que encuentran su particular monolito.

Sin saberlo, Arthur C. Clarke y Stanley Kubrick continuaron marcando la historia de la informática en el cine décadas después de idear su obra maestra. Muchos otros ordenadores que supusieron un avance en la industria han tenido sus segundos de gloria en el celuloide. Activando tu radar ‘geek’, puede que encuentres algunos interpretando un papel secundario en los fotogramas que han pasado delante de tus narices. 

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