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Denuncian al Ministerio del Interior por la 'caza' de inmigrantes para vuelos colectivos de repatriación

El Mundo El Mundo 12/06/2014 ISABEL VELLOSO

La ONG Karibu, asociación de ayuda humanitaria e integración de inmigrantes y refugiados del África subsahariana, denuncia la coincidencia del incremento de inmigrantes internados en el Centro de Internamiento de Aluche (CIE), acusados de una falta administrativa, en fechas previas a vuelos colectivos de repatriación, que son llevados a cabo "discretamente" de noche o de madrugada, según denuncia en su último informe "Subsaharianos en el CIE de Aluche" correspondiente a 2013 y que ha hecho público hoy.

"Se han detectado prácticas en las que senegaleses y nigerianos han sido citados en comisaria mediante llamadas telefónicas de la policía a sus domicilios particulares, detenidos e ingresados en el CIE en fechas previas al flete de estos vuelos", recoge el informe. Éste hace hincapié en que estas personas, con más de 5 años de estancia, es decir con arraigo en el país, han caído en una situación de irregularidad sobrevenida al no poder renovar sus permisos de residencia y trabajo, afectados, en muchos casos por el .

Los oriundos de Senegal y Nigeria han sido los inmigrantes subsaharianos que en 2013 han sufrido más expulsiones colectivas en vuelos específicos para su repatriación gracias a los acuerdos firmados entre España y sus respectivos gobiernos y que el informe de Karibu documenta con fechas. Un total de cuatro vuelos fueron llenados con destino a Senegal el 6 de junio, 25 julio, 26 de septiembre y 19 de noviembre. Mientras que el primer vuelo de otros cuatro a Nigeria despegó el 8 de mayo y le sucedieron los del 22 de agosto, 4 de octubre y 3 de diciembre.

El procedimiento para la expulsión de los "sin papeles" tiene su rutina. De noche o de madrugada son llevados discretamente, embridados por las muñecas y bajo escolta policial, al aeropuerto de Barajas desde distintos centros de internamiento y algunos de centros penitenciarios. Los que se resisten (el retorno es el fracaso de todo inmigrante) "son embridados también por los pies y enfardados como maletas". Hay casos en que puntualmente funcionarios policiales "han insultado yhasta herir de gravedad" a los inmigrantes deportados, recoge el informe.

© Proporcionado por elmundo.es

Aproximadamente, . Este centro como el resto de los existentes "se han convertido en centros de castigo", concebidos para facilitar la expulsión de los irregulares. En el de Aluche, el antiguo centro penitenciario de Carabanchel, donde la quincena de voluntarios de Karibu ha atendido a 303 personas sólo en el año 2013 sobre las 500 desde que en junio de 2011 fuera autorizada a realizar visitas, los internos sólo disponen de dos horas al día para salir al patio.

A la espera y con miedo a la expulsión

Las 24 horas del día son de . Al margen de las horas de comedor, las jornadas las pasan en habitaciones para 6 ó 8 personas sin sillas, o en pasillos de la instalación sin nada que hacer. Así pueden permanecer una media de 32 días incluso prolongarse a más de 40 hasta su expulsión o repatriación.

Además, muchos inmigrantes detenidos en el CIE no han sido retornados después de 60 días, lo que confirma lo inútil de su detención y privación de libertad a sabiendas de que esa persona no podrá ser expulsada del país. Son los casos en los que huyen de su país en guerra, como es el caso de los procedentes de Mali. Tan solo el 20% de los africanos internados son expulsados del país y la gran mayoría son liberados en España con una orden de expulsión.

La asistencia médica es deficitaria y no cubre la jornada completa, tienen limitadas las visitas y se relacionan con sus familiares y amistades a través de un teléfono, incluso la policía les inspecciona la boca si hubieran recibido un beso antes de separarlos con una mampara de cristal. "Realmente humillante", recoge el informe. Por supuesto, y no hay intérpretes, no todos entienden el inglés y el francés.

El 40% de las personas visitadas por los voluntarios de Karibu durante su internamiento en este centro de Madrid, llevaban una media de más de 5 años en España, y se encontraban muy arraigadas, y más del 10% residía en nuestro país desde hacía más de diez años, según el informe de Karibu, que significa "bienvenido" en lengua swahili. Los datos aportados también contradicen las versiones del Ministerio del Interior sobre que en el CIE de Aluche cuentan con antecendentes penales, lo que queda desmentido en el informe que destaca justamente lo contrario. Sólo el 4% está interno por una resolución judicial. En su mayoría lo están por una situación administrativa irregular o por falta de papeles.

El seguimiento de estas deportaciones deja testimonios dramáticos de personas que han sido deportadas a países que no eran suyos o mujeres que se han quedado solas, sin medios para vivir, con hijos a su cargo tras la expulsión de sus maridos. Una vez que el vuelo llega a su destino, unos son llevados directamente a prisión, otros emprenden el viaje de regreso hacia sus casas sin dinero en los bolsillos otros prefieren no enfrentarse a la familia y arrastran "un enorme sentimiento de fracaso".

Habrá que pedir perdón

Estas personas, en su gran mayoría, fueron detenidas (el 14% sólo en Madrid) e , privadas de su libertad, por carecer de una autorización administrativa para residir en España. Se trata de hombres jóvenes con algún familiar e incluso un trabajo en España, perfectamente integrados desde hace años en la sociedad y que son detenidos cualquier día en la calle, en el metro, estación de autobús, etc., e ingresados en el CIE de Aluche, en el antiguo centro penitenciario de Carabanchel, simplemente por encontrarse en situación irregular.

"Ser emigrante es un derecho; la hospitalidad un deber. No a los Centros de Internamiento de Extranjeros". Este ha sido el principal llamamiento que Karibu quiere hacer con la presentación de este informe, en el que se denuncia la criminalización que se está haciendo de los movimientos migratorios; los CIES, donde los inmigrantes en su celda sufren el miedo a una expulsión; y las detenciones xenófobas que concluyen en expulsiones sin garantías de protección. Antonio Díaz de Freijo, director de Karibu, recuerda que la inmigración es uno de los mayores dramas de la humanidad y prevé que en el futuro "alguién tendrá que pedir perdón" por el trato que se le está dando así como se ha tenido que pedir perdón por la esclavitud, racismo y el Apartheid.

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