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Drones, deudas y embargos: denuncian a la española Flightech por ocultar sus bienes

El Confidencial El Confidencial 24/05/2016 Rocío P. Benavente

Flightech, la empresa española pionera en el sector de los drones propiedad del empresario Francisco Gayá, realizaba maniobras dudosas para evitar el embargo de sus cuentas, decretadas por un juez para saldar las deudas de la empresa, según una denuncia a la que ha accedido Teknautas interpuesta por un antiguo trabajador.

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Flightech nació en el año 2006 con la idea, pionera en su día, de fabricar aviones no tripuladas para uso civil. Su gran obra es el ALTEA, un dron de gran tamaño cuyo éxito comercial hasta la fecha ha sido nulo. A falta de facturación ("No hemos hecho ni una factura en 10 años", reconocía Gayá a este periódico), Flightech ha salido adelante gracias a sucesivas ampliaciones de capital de sus socios y a las ayudas y préstamos concedidos por entidades públicas. En total, 4,3 millones de euros concedidos de los que han llegado a ingresar 2,3 debido al incumplimiento o cancelación de los proyectos en los que participaba.

Uno de los drones de Flightech Systems © Proporcionado por El Confidencial Uno de los drones de Flightech Systems

Esa complicada situación financiera habría llevado a la empresa a retrasar el pago de las nóminas y finiquitos a sus trabajadores y extrabajadores en varias ocasiones, así como a proveedores y administraciones públicas, como Hacienda y la Seguridad Social (deuda esta saldada en los últimos meses). Por este motivo, se decretó un embargo sobre las cuentas de Fligtech, con el objeto de satisfacer algunas deudas. Un embargo que, según la denuncia, la compañía habría tratado de sortear ocultando sus fondos.

Ingresos y desembolsos en la misma mañana

Los datos que relata esa denuncia datan de los días 2 y 3 de ese mes. Según el documento, una representante legal de la empresa habría acudido a su oficina bancaria, situada en la calle Alcalá de Madrid, con tres cheques firmados por socios de la empresa para suscribirse a una ampliación de capital. Allí realizó una serie de operaciones: apertura de cuenta e ingreso de una ampliación de capital.

Posteriormente acudió a la oficina de un notario junto con el administrador único de Flightech, Francisco Gayá, para otorgar una escritura de ampliación de capital, que a continuación consignó en el Registro Mercantil de Madrid. Por último, la apoderada habría vuelto a la oficina bancaria y retirado los fondos de nuevo. 

El motivo de realizar todas estas operaciones en una sola mañana sería evitar que se ejecutase sobre ellos un embargo decretado por un juzgado unos pocos días antes, en relación con las deudas que la empresa tiene con antiguos empleados y administraciones públicas en el momento de los hechos, que se ejecutan de forma automática de madrugada.

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En denuncia se señala que la misma estrategia se habría repetido al día siguiente, 3 de febrero, y que no solo la empresa habría ejercido una supuesta ocultación de bienes y desobedecido a la autoridad judicial, sino que "podrá haber una posible connivencia entre la apoderada y la entidad bancaria para realizar dichas operaciones".

Francisco Gayá niega que haya ninguna intención ilegítima en estos movimientos bancarios, y asegura que los desembolsos se realizaron "para sufragar gastos habituales de la empresa". Según sus palabras, Flightech siempre ha operado "con luz y taquígrafos". "No hacemos nada delictivo, solo sobrevivir", algo que consiguen, reconoce, gracias a la paciencia y generosidad de los socios.

Cómo se realizaban las ampliaciones

Francisco Gayá, administrador de Flightech © Proporcionado por El Confidencial Francisco Gayá, administrador de Flightech

Teknautas ha tenido acceso también a un correo electrónico en el que Francisco Gayá explicaba a la directora de la sucursal bancaria las operaciones que necesitaban realizar para llevar a cabo la ampliación de capital de Flightech. El objetivo era emplear los cheques aportados por tres socios de la empresa, por un valor total de 270.000 euros, para financiar la aportación de un cuarto socio, identificado como VG y relacionado con Medipress, sociedad del propio Gayá y principal accionista de Flightech.

Como resultado, lo que de partida eran tres cheques por 270.000 euros se convertían en una aportación de cuatro certificados de suscripción a la ampliación de capital que suman 540.000, el doble. Sumada a otras dos aportaciones, la ampliación final sería de 586.000 euros. Como resultado, "Flightech inscribe en el Registro la ampliación de capital de 586 mil €" y la entrega a la entidad bancaria. 

En el Registro Mercantil no están recogidas estas ampliaciones de capital, lo cual, explican desde la oficina del Registro. puede deberse a un defecto de forma en la escritura presentada o a que la empresa no siguió adelante con el trámite. Según ese registro, Fligtech ha realizado un total de 6 ampliaciones de capital entre 2010 y 2015. Dos de ellas ocurrieron el mismo día, el 22 de junio de 2011, una con un capital suscrito de 43.000 euros y otra por medio millón. Una semana después, el 30 de junio, se producía otra más, con un capital suscrito de 114.000 euros. 

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