Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

"El 80% de la humanidad es intolerante a la lactosa"

La Vanguardia La Vanguardia 03/06/2014 Víctor - M. Amela

Nunca bebe leche?
¡Nunca! Ni como quesos, natas, yogures, mantequillas ni derivados de lácteos o que los contengan.

¿No le gustan?
Sí, ¡pero me enferman! Vivo sano desde que dejé de tomarlos.

¿Cuándo?
Hace 15 años: me diagnosticaron intolerancia a la lactosa. Yo tenía 32 años... ¡y por entonces yo no era una persona!

¿Qué quiere decir?
Estaba hecho un cromo, un despojo, no servía para nada: diarreas, flatulencias, retortijones, rinitis, conjuntivitis, erupciones, alergia, principio de asma, fatiga, artritis en la rodilla... ¡Mi vida era una ruina!

¿Y todo eso por culpa de los lácteos?
Prescindí de lácteos, ¡y me curé de todos mis males! La culpable era la lactosa.

¿Qué es la lactosa?
El azúcar de la leche, unión de una molécula de glucosa y otra de galactosa.

A mucha gente le sienta bien.
Su intestino delgado segrega la enzima lactasa: descompone la lactosa. Y, ya separadas, glucosa y galactosa son digeribles. Si no, no.

Y usted carece de la enzima lactasa.
Y la lactosa llega al intestino grueso, incapaz de asimilarla. Y la rechaza: diarreas, retortijones, gases, distensión abdominal...

Todo un cuadro.
Ya lo padecí de niño, y de adolescente más.

¿Qué primeros síntomas recuerda?
Bebía mi matutino vaso de leche, me iba al cole, y a media mañana... ¡retortijones!

A mí me pasaba igual.
Ya adolescente no bebía leche, pero se recrudecieron los síntomas. Hoy sé que era el bocata de queso, la mozzarella de la pizza, la bechamel de la lasaña o los canelones...

¿Y no sospechó entonces?
¡No! Iba de médico en médico, hecho polvo: traumatólogo, alergólogo, pastillas... Un digestólogo me diagnosticó colitis ulcerosa. Hasta que me topé con un buen digestólogo y me hizo el test de intolerancia a la lactosa. Hay diversos grados: ¡el mío salió altísimo!

¿Qué significa eso?
A menos lactasa, más intolerancia a la lactosa. Mucha gente tiene poca lactasa. ¡o ninguna, como yo! Vivía con el intestino inflamado, permeable a moléculas inflamatorias.

¿A mucha gente le pasa, me dice?
¡Y la mayoría no son conscientes! Un 34% de la población española padece algún grado de intolerancia a la lactosa, lo sepa o no.

¡Un 34%! Sí es mucha gente...
Según la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria, los países mediterráneos estamos en la franja intermedia de intolerancia.

¿Varía según las poblaciones?
Sólo un 10% de los nórdicos es intolerante a la lactosa, mientras queun 90% de asiáticos y africanos es intolerante.

¡Un 90%!
Invita a un japonés a beber leche y verás su cara de espanto... Hoy sé que el 80% de la humanidad es intolerante a la lactosa, así que... ¡yo no soy raro! ¡El normal soy yo!

Pero al nacer mamamos...
Como todos los mamíferos, de bebés segregamos la enzima lactasa..., que vamos perdiendo al crecer. Todos los mamíferos se destetan ¡y todos dejan de beber leche!

Pero los nórdicos la toleran bien, dice...
Dependientes de la leche de vaca durante generaciones, sobrevivieron mejor quienes mejor digerían la lactosa, y eso se hereda.

¿Y los mediterráneos no dependimos de la leche de vaca?
Poco, hasta que la industrialización lechera nos la ha metido en casa: ¡la leche, en sólo 150 años, pasó de consumo local a consumo global! De ahí las intolerancias. El 70% de los afroamericanos son intolerantes a la lactosa.

¿Es igual con la leche de oveja o cabra?
También contienen lactosa... Ahora empiezan a elaborarse leches sin lactosa...

Estará contento.
No, estoy vigilante: ¡hay mucha leche escondida en muchos alimentos!

¿En cuáles?
En embutidos (fuets, chorizos, morcillas de arroz...), jamón en dulce, patatas chips con sabores, bollería, purés de patatas, platos precocinados, helados, panes, dentífricos, medicamentos, bolitas de homeopatía...

¿Qué hacer, entonces?
¡Etiquetar bien! Indicar el porcentaje de lactosa en cada producto alimenticio, para prevenir al intolerante. Como en España no es aún obligatorio, ahora promuevo entre la industria alimentaria un sello: "Sin lactosa".

¿Sería posible curar la intolerancia a la lactosa?
No, pero ya disponemos de unas pastillas para tener buenos niveles de la enzima lactasa durante unas horas y comer tranquilos.

¿Cómo incorpora calcio a su dieta?
¡La almendra cruda lleva el doble de calcio que la leche! Y frutos secos, brócoli, verduras... Los países que más leche beben ¡son los que más osteoporosis padecen! No la padecen en África y Asia, que no beben leche.

¿Algo que ahora le preocupe?
Ahora parece que el Gobierno chino quiere introducir la leche de vaca en China, no sé por qué..., ¡y los chinos son muy intolerantes a la lactosa! Será catastrófico...

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de La Vanguardia

image beaconimage beaconimage beacon