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El airbag de las porterías

Logotipo de EL PAÍS EL PAÍS 04/06/2014 Kristin Suleng
Cornel Cernea realiza una parada en una imagen de archivo. © Proporcionado por ElPais Cornel Cernea realiza una parada en una imagen de archivo.

La portería no solo es el punto caliente donde culmina la jugada. En forma de golpes o caídas, el arco puede convertir la práctica del fútbol en un deporte de alto riesgo. El peligro de que en el lugar donde cuece el momento más importante del partido se levanten tubos de hierro y listones de madera que causan miles de lesiones al año, a Rafael Vizcaíno le inquietó en tiempos que debieran tender a la seguridad en el deporte. Este valenciano, vinculado a la innovación de soportes publicitarios en el mundo futbolístico, es el inventor de un prototipo pionero de porterías acolchadas destinadas a evitar percances en pleno juego. Tras siete años de investigación, la Liga Profesional de Fútbol aprobó el pasado abril por unanimidad la instalación de sus “porterías del futuro” en los campos de Primera y Segunda División, una decisión que espera ser ratificada en breve por los presidentes de los clubes.

“Muchos niños entrenan día a día en campos de fútbol o de balonmano, y un golpe puede tener consecuencias muy graves en su crecimiento, al no tener el cerebro todavía formado. No hay que olvidar que cada año muere una cantidad importante de niños por accidentes con las porterías. Es urgente evitarlo”, explica Vizcaíno. A través de un acelerómetro uniaxial, las simulaciones estudiadas en colaboración con el Instituto de Biomecánica de la Universidad Politécnica de Valencia (IBV) muestran que la caída de las nuevas porterías supera el 50% de la reducción del impacto. “Lo hemos probado con una lata de refresco y un coco. La caída de una portería normal los destroza. Con la nueva se produce un efecto de rebote sin ningún daño”.

La caída de las nuevas porterías reduce el impacto en más del 50%

El IBV, que cuenta con el precedente de ser el único laboratorio español acreditado por la FIFA para homologar campos de césped artificial, también ha experimentado la prueba crucial del rebote del balón en la portería. “El resultado ha sido que las nuevas tienen el mismo rebote que las tradicionales, de modo que no hay ningún obstáculo para su aplicación profesional”, indica su autor. La seguridad del nuevo modelo de arco reside en recubrir una barra de aluminio de nueve centímetros de diámetro revestida con tres centímetros de diversos polímeros, un material que amortigua los golpes y permite regular el grado de dureza según su uso escolar, juvenil o profesional.

Bautizado como el “airbag de las porterías”, el nuevo modelo de portería está llamado a cambiar el reglamento actual. “El airbag se inventó para una marca concreta, pero por seguridad ahora todos los coches están obligados a salir de fábrica con ese sistema. No tardará mucho en llegar una nueva norma que prohíba las porterías de hierro y madera donde jueguen niños y jugadores que valen millones de euros”, sostiene el inventor, que apunta la contradicción en la propia normativa de la FIFA. “Se dice que las porterías pueden ser redondas, circulares o elípticas, de aluminio, hierro, madera o cualquier otro material no peligroso para los jugadores. Precisamente esos materiales pueden producir lesiones. Con las nuevas porterías, que evitan los daños al cien por cien, habrá que cambiar las normas”.

Fruto de la iniciativa privada, Vizcaíno reconoce haber arriesgado en su proyecto 30.000 euros de su propio bolsillo. “No hemos recibido ninguna ayuda pública, a pesar de que el proyecto sea el futuro de una empresa que pueda crear puestos de trabajo en fabricación, logística y comercio. Y la patente internacional siempre es muy costosa, cinco años de espera con el riesgo de que aparezcan otras parecidas”.

El primer prototipo fue instalado en 2009 en el complejo deportivo de

La Calderona en Bétera

Considerado su laboratorio de pruebas, el primer prototipo fue instalado en 2009 en el complejo La Calderona en Bétera, donde la Selección Española de Fútbol entrena cuando juega en Valencia, un experimento al que siguió hace tres años la Ciudad del Fútbol de las Rozas, de la Real Federación Española de Fútbol. En plena comercialización de la patente, a cargo de la empresa SafeGoal de Herminio Menéndez, este diseño pionero se testa en varios centros educativos de Alemania, y la Premier League estudia su implantación en los estadios ingleses.

“Queremos que la liga española sea el escaparate internacional de las porterías antilesiones, pero está a la espera de la ratificación de los presidentes de los clubes. La empresa aseguradora de la liga ya ha dicho que sí”, señala esperanzado el padre de las nuevas porterías ante un emergente mercado internacional. “Es un producto que se puede rentabilizar. Todas las empresas de accesorios deportivos quieren estar en la pole comercial y hay movimientos para conseguir concesiones geográficas y temporales”.

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