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'El avance de la derecha extremista y populista es el monstruo que ha generado la austeridad'

El Mundo El Mundo 21/05/2014 IRENE HDEZ. VELASCO

Alexis Tsipras es el niño bonito de la izquierda europea que despotrica contra las medidas de austeridad. Nacido justo cuatro días después de la caída en julio de 1974 de la dictadura de los coroneles en Grecia, este ateniense de 40 años es el líder de Syriza, el partido de la izquierda radical griega al que los sondeos dan hoy como el primer partido de ese país y que ya en las elecciones generales de 2012 enterró al bipartidismo (Pasok-Nueva Democracia) que durante 40 años ha dominado la política helena. Ahora, blasfemando siempre contra la sacrosanta austeridad, los recortes sociales y la creciente desigualdad, Tsipras aspira a enterrar a las políticas de rigor desde el sillón de presidente de la Comisión Europea, cargo al que aspira como candidato de la Izquierda Europea.

Todos aquellos que bendicen las medidas de austeridad consideran que usted es la persona más peligrosa de Europa. ¿Es usted una amenaza, señor Tsipras? Yo solo soy una amenaza para el establishment neoliberal europeo, liderado por la señora Merkel, que es el responsable de haber llevado a Europa a su peor crisis desde los años 30. Como a estas alturas ha quedado muy claro, la austeridad no es la cura de esta crisis, sino que es la crisis en sí misma. Peor aún: la austeridad ha transformado una crisis que al principio era banquera y fiscal en una crisis con muchas facetas sociales.

Entonces no es usted tan peligroso como le pintan... Déjeme que le cuente por qué el establishment está tratando de hacer pasar exageraciones como esa... Europa se encuentra en este momento en la encrucijada más crítica de todo el periodo posterior a la II Guerra Mundial. Si las fuerzas políticas del consenso neoliberal, si prevalecen los aquí llamados 'tres mosqueteros de la austeridad' (es decir, los conservadores, los liberales y los socialdemócratas), entonces la austeridad se convertirá en algo permanente, la democracia se debilitará aún más y la calidad de vida caerá aún más. Así que esta es la primera vez, en unas elecciones europeas, en las que votamos por nuestras vidas. Es por eso por lo que debemos ir a votar. Si nos quedamos en casa, dejaremos que aquellos que vayan votar decidan por nosotros como les dé las gana. Los jóvenes y las mujeres, las primeras víctimas de esta crisis, deberían ser los primeros en ir a votar. Y todos nosotros deberíamos tener en mente que todo aquel voto que no va a las listas de la Izquierda Europea es un voto a favor de la austeridad.

Los movimientos de extrema derecha crecen en toda Europa, como vemos con el Frente Popular en Francia o Amanecer Dorado en Grecia, donde ese partido ya es el tercero. ¿Le asusta? ¿Qué se puede hacer para frenar ese auge? El avance de la derecha extremista y populista es el monstruo que ha generado la austeridad. El desempleo, la pobreza y la lucha por la supervivencia generan miedo y desesperación. Y a veces, desgraciadamente, todo eso hace a la gente receptiva al discurso estrecho y divisorio de la extrema derecha, que señala a la inmigración como uno de los factores determinantes de la crisis. Ese discurso también declara a la austeridad neoliberal como no culpable de la crisis. Porque, por encima de todo, la derecha extrema y populista es completamente neoliberal. No es una alternativa al neoliberalismo, son su reverso táctico. Eso es algo que ha quedado probado en Grecia. Sólo podemos parar el avance de la extrema derecha abandonando las políticas de austeridad de las que se alimenta. Y convenciendo a la gente de que el vergonzoso pasado europeo no puede ser su futuro.

Y dígame... ¿Cuál sería su primera decisión si usted estuviera al frente de la Unión Europea? ¿A favor de qué y contra qué lucharía? Si fuera elegido presidente de la Comisión Europea mi primera decisión sería sacar a la Comisión de la Troika [la Troika es el triunvirato formado por el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea que decide en qué condiciones ayudar financieramente a aquellos países europeos en dificultades económicas]. Eso sería una señal de un cambio de dirección respecto a la política de austeridad. Y después trabajaría para organizar una Conferencia sobre la deuda en Europa que resolviera de una vez por todas y de manera justa el problema del sobreendeudamiento de la eurozona. Y a continuación trataría de movilizar y asignar fondos europeos al 'New Deal' que la Izquierda Europea propone.

¿Qué opina de las medidas de austeridad contra la crisis adoptadas en España por el Gobierno de Mariano Rajoy? Lo que nos preocupa especialmente en el caso de España es que bajo el Gobierno de Rajoy estamos viendo una regresión social a la época de Franco, como lo demuestra la nueva legislación sobre el aborto. Esa legislación es un acto deliberado contra los derechos de las mujeres y es parte de una amplia agenda conservadora cuyo objetivo son las políticas de "devaluación interna". El objetivo de esas políticas es la devaluación de la vida humana en sí misma. Y el hecho de que no haya un texto, como el Memorandum griego, que recoja esa "devaluación interna" no hace a esas políticas diferentes. Esa políticas son el origen de una crisis social y de un ulterior aumento de la deuda pública en relación al PIB. Mariano Rajoy debería ver el espantoso final de esa película llamada "Austeridad en Grecia"...

¿Pero por qué debería de votar por usted? Porque votar por la Izquierda Europea es votar contra la austeridad. Cuánto más fuerte sea la Izquierda Europea antes acabará la austeridad en Europa. Y eso supondría una mejora inmediata en la vida cotidiana de los ciudadanos europeos de a pie. Eso supondría una reactivación de las economías europeas y, junto con el New Deal de nuevas inversiones públicas europeas que proponemos, tendríamos empleos de calidad, crecimiento equilibrado y sostenible en Europa. Resolver la crisis de la eurozona en el contexto de una Conferencia de Deuda Europea que condone una parte significativa de las deudas y que añada una "cláusula de crecimiento" al pago de la parte restante empujaría a Europa al progreso. Así que mi mensaje final es este: id, votad... y votad por la Izquierda Radical. Así cambiaríamos la Europa actual del miedo, la Europa cuyo reloj se para a medianoche, por la Europa de la esperanza.

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