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El Barça juega contra Las Palmas a puerta cerrada

Logotipo de El Correo El Correo 01/10/2017 Sergio Eguía

La tensión política ha saltado una vez más al deporte y ha pillado al encuentro de La Liga Santander entre el Barcelona y Las Palmas en el medio. Tras anunciarse en un principio que el partido no se iba a jugar en el Camp Nou tal y como pedía el club azulgrana por motivos de seguridad, ahora el Barça ha decidido que el encuentro liguero se dispute a puerta cerrada a partir de las 16.15 horas, tal y como estaba previsto. El partido ya ha comenzado y de momento transcurre con normalidad en un Camp Nou vacío.

El Barcelona ha emitido un comunicado momentos antes del partido en el que explica esta decisión al mismo tiempo que condena las «acciones llevadas a cabo hoy en muchas localidades de toda Cataluña para impedir el ejercicio del derecho democrático y la libre expresión de sus ciudadanos». Por todo ello, el club azulgrana ha decidido, «ante la excepcionalidad de estos hechos», que el partido se jugará a puerta cerrada, «tras la negativa de la Liga de Fútbol Profesional a decretar la aplazamiento».

El Barça temía graves incidentes en el Camp Nou debido a una amenaza de invasión de campo por parte del 'grupo de animación' del Fondo Norte. «Ante la indignante represión que está sufriendo el pueblo catalán, pedimos al FC Barcelona que suspenda el partido. En caso de no lo haga, lo haremos nosotros. Hoy no se juega. Es por esto que hacemos un llamamiento al barcelonismo que vaya al Camp Nou y salte al campo del estadio en el minuto 1», aseguraba el comunicado dado a conocer esta mañana por este sector de la hinchada azulgrana.

Pese a que los Mossos habían garantizado la seguridad del estadio pese a la amenaza del Fondo Norte, el Barcelona trató hasta el último momento en no jugar el partido al que se le daría automáticamente por perdido. Pero «no jugar habrían sido seis puntos. Tres por no jugar y tres por sanción», reconoció el presidente del club azulgrana, Josep María Bartomeu.

Los futbolistas azulgrana, aunque algunos como Gerard Piqué eran contrarios, comunicaron al presidente en el vestuario que deseaban comparecer en el terreno de juego para enfrentarse a Las Palmas, que anteriormente solicitó a la patronal de clubes salir con una bandera de España bordada en sus camisetas. Finalmente, «con mucha pena hemos decidido que en lugar de no jugar el partido, que es lo que queríamos, hacerlo a puerta cerrada para que se vea la crítica y que esto no está dentro de la normalidad y para dar nuestro apoyo a todos los que están sufriendo la falta de libertad de expresión», proclamó Bartomeu

La jornada no profesional en Cataluña ya había quedado aplazada. La Federación Catalana de Fútbol ha decretado la suspensión de todos los partidos debían de disputarse a partir de las 14 horas. La medida se adopta «siguiendo las recomendaciones de la Secretaria General de l'Esport por la especial situación que hoy vive Catalunya, y para garantizar el buen orden de las competiciones». Lo mismo ha hecho la Federación Catalana de Baloncesto.

La jornada de Primera y Segunda no debería haberse visto afectada por los acontecimientos políticos. Sin embargo, el F.C. Barcelona, ante las presiones recibidas desde un sector de su masa social, había optado por solicitar a la Federación española que suspenda su encuentro contra Las Palmas.

Se da la circunstancia de que los isleños solicitaron ayer permiso a La Liga para añadir una bandera de España y la fecha del encuentro en el pecho de su camiseta. El organismo presidido por JAvier Tebas ha dado su visto bueno esta mañana.

En un comunicado, los canarios han explicado su las razones que les han llevado a poner la rojigualda junto a la fecha del hoy en el pecho de su equipación. «La Historia ha vuelto a situar a la Unión Deportiva Las Palmas en una situación excepcional en el Camp Nou. El 30 de octubre de 1977 visitó al FC Barcelona el día en que un emocionado Josep Tarradellas presidió por primera vez el palco tras su exilio y una monumental senyera de sesenta metros se desplegó en el césped», comienza el comunicado del equipo.

Un momento del partido jugado a puerta cerrada en el Camp Nou. © EFE Un momento del partido jugado a puerta cerrada en el Camp Nou.

«La UD Las Palmas podría haberse limitado a ser testigo mudo de esta encrucijada histórica o tomar partido. Nos decantamos por lo segundo. Decidimos bordar en nuestra camiseta una pequeña bandera española y la fecha de hoy, 1 de octubre de 2017, para testimoniar sin estridencias nuestra esperanza en el futuro de este país y en la buena voluntad de quienes convivimos en él, en busca del mejor entendimiento. Por muy lejos que esté el Estadio Gran Canaria, nunca hemos sentido la menor tentación de formar parte de un país que no sea este. Y por muy compleja que sea la situación, siempre confiaremos en saber simplificarla para entenderla mejor y encontrar soluciones».

«Hoy, lo que hacemos es muy simple. Con la bandera española bordada en nuestra equipación queremos votar de forma inequívoca en una imaginaria consulta a la que nadie nos ha convocado: creemos en la unidad de España. Lo hacemos desde la autoridad moral que le quieran conceder a la región más lejana de la capital de este reino. Lo hacemos para decirle al mundo que sentimos dolor por lo que está ocurriendo. Lo hacemos confiando en que a nadie le incomode este gesto. Como nunca nos incomodó ver ondear senyeras en la grada, extendidas sobre el césped o envolviendo el cuerpo de nuestros rivales que, una vez terminado el partido, son compatriotas que nos llenan de orgullo al formar parte de uno de los mejores equipos del mundo, o de una de las mejores selecciones del planeta».

Presión al Barça

Desde primera hora, numerosos aficionados han solicitado en las redes sociales que el partido sea suspendido. Una petición que, de ser escuchada, supondría que los de Valverde pierdan por 0-3 el encuentro, al no presentarse. Solo en el caso de que la Real Federación entendiera que una cuestión de orden público recomienda postponer el partido, el Barcelona evitaría la pérdida de los 3 puntos en juego.

Las presión sobre el FC Barcelona, apelando a la «dignidad», ha crecido en el momento en el que uno de los últimos aspirantes a la presidencia del club, Toni Freixa, ha dicho en su cuenta de Twitter: «Por dignidad y solidaridad con la población de Cataluña hoy no podemos jugar fcbarcelona.cat».

«El Barcelona no tiene que jugar hoy como protesta por la inadmisible represión que está sufriendo Cataluña», ha escrito en su cuenta Agustí Benedito, dos veces aspirante a la presidencia y que ha impulsado un voto de censura contra la junta de Josep Maria Bartomeu, que finalmente no ha prosperado por falta de apoyos.

El editor Víctor Font, que aspira a ser presidente del club, ha escrito: «Pedimos al @FCBarcelona que se niegue a jugar esta tarde su partido, por protesta por la inadmisible represión del referéndum».

Piqué, Xavi y Puyol

También varios exjugadores del club se han manifestado esta mañana sobre los altercados vividos en las calles. Xavi Hernández, excapitan y uno de los iconos del club ha enviado un vídeo desde Qatar en el que asegura que «es una vergüenza» lo sucedido en las calles.

Por su parte, Gerard Piqué ha acudido a votar como ya había anunciado que iba a hacer.

Carles Puyol, defensor también del referendum, ha escrito un lacónico «votar es democaracia».

El sábado, Pep Guardiola reiteró en conferencia de prensa su apoyo al referendum: «Mañana será un bonito día para nuestro país».

Más allá del fútbol, el exbaskonista Pau Ribas también ha acudido a emitir su voto.

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