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El campeón ruge en Dortmund

Logotipo de El Mundo El Mundo 26/09/2017 JAIME RODRÍGUEZ

El Madrid aprovechó el primer partido de etiqueta en la Champions para lucir su versión más competitiva y eficaz. Ante un Borussia incansable, construyó un triunfo de los que suenan fuerte en Europa y alisan el camino de la primera fase del torneo. Vuela a España con tres puntos sabrosos que dejan además a los alemanes a cero, con dos jornadas disputadas ya. El equipo de Zidane se agigantó en un territorio maldito hasta ahora. Como Múnich en esta época de miel, Dortmund también fue tomado por el Real Madrid.

[Narración y estadísticas: 1-3]

Cuando el periodista pregunta por las rutinas de este grupo en las jornadas grandes, en esas horas de espera en el hotel, el bus o la comida camino de los partidos serios, como el de Dortmund, siempre recibe la misma respuesta: «Como un día más. Nada les altera». Ni épica ni manías raras que puedan enriquecer tu texto. Se levantan, desayunan, matan el tedio a su manera, echan la siesta y tiran para el trabajo, un día más. Pita el árbitro y a jugar. Así salieron. Con autoridad irrumpieron en la bombonera del Borussia, un estadio donde da gusto ver fútbol. Ambientazo sano, de presión y respeto a la vez por el rival.

Al Madrid le volvió a faltar serenidad en ataque para sentenciar el encuentro en la primera parte. Antes y después del gol de Gareth Bale, el golazo, los blancos llegaron y llegaron, casi siempre en robo y salida veloz por la derecha, donde Carvajal y Cristiano desmontaron a Tojan sin piedad. El lateral se plantó solo ante el portero en una subida y después de regatear bien, tiró al muñeco. Al momento, Cristiano se presentó de nuevo por el costado, sin acierto a la hora de ponérsela a Bale. De tal frecuencia tenían la culpa Casemiro y Modric, campando con autoridad por la medular, sin que Sahin y Castro pudieran frenarles. El brasileño barrió con la escoba como aquella noche de 2014, un chaval entonces, camino de la Décima. Se agigantó y sobre sus espaldas, el 10 dejó media docena de controles, giros y pases de exterior. Cuando saca el croata el capote, el equipo se mueve a su antojo y el adversario suspira. Da pausa o velocidad, depende. Pase largo y corto. Futbolista superior que ya está con honores entre los mejores centrocampistas de la historia blanca.

El Dortmund reclama penalti de Ramos

Sin acertar con el gol el Madrid, el Borussia seguía vivo, peligroso siempre arriba. Su entrenador, el cruyffista Peter Bosz, exige salida jugada desde atrás, con riesgos a veces incluso para el portero. Tocan y tocan hasta que superada la línea de medios, pisan el acelerador, con Aubameyang atento a cualquier medio metro libre. Ramos y Varane le marcaron bien. Al capitán le pidió la hinchada alemana un penalti con 0-0 aún. La pelota parece que le da en el brazo, aunque no haya intención.

Con enfado todavía en la grada, Carvajal volvió a pisar campo contrario, levantó la vista y la puso suavecita a Bale. Su remate silenció el estadio. Tremendo empalme de izquierda que entró alto y violento en la portería de Bürki. Dos goles ha marcado el galés esta temporada, bellísimos ambos, justo lo que necesita para terminar de recuperar la confianza. Con fe y piernas se convierte en un delantero de enorme categoría, por mucho que le quieran despreciar. En la segunda parte, metió la quinta por la izquierda, levantó la vista y asistió con puntería para que Cristiano remachara con la zurda.

El 0-2 quitó el gas a la hinchada y un poco al Madrid, que permitió demasiado pronto que el Borussia recortara. Esto es la Champions y todo se sufre, se suda. Por la derecha, aprovechando que Carvajal estuvo más fino en ataque que en defensa, Castro centró al área pequeña para que Aubameyang batiera a Keylor. En pie 60.000 alemanes, los tambores que suenan otra vez. La debilidad defensiva que en la Liga le ha costado cara a los blancos apareció en el peor momento posible.

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El nueve del Dortmund tuvo el empate en la puntera, pero se le marchó. Llegó la ocasión también por la derecha, donde Carvajal se llevaba después las manos a los riñones, desfondado. Lo ha jugado todo desde el 8 de agosto. Aguantó el tipo el Madrid, en bloque, dos líneas firmes y Cristiano a la caza de la contra. Modric le encontró a campo abierto para cerrar, ahora sí, la primera victoria en Dortmund, otra tierra donde plantar bandera.

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