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El centro de Casa Caridad se abrirá en 2016 y costará cinco millones

EL PAÍS EL PAÍS 13/06/2014 Pilar Almenar Vara
Un grupo de vecinos de Benicalap protesta en la puerta del Palacio de la Exposición donde se ha presentado el proyecto. © Mònica Torres Un grupo de vecinos de Benicalap protesta en la puerta del Palacio de la Exposición donde se ha presentado el proyecto.

El nuevo multicentro sociosanitario de Casa Caridad en el barrio valenciano de Benicalap terminará de construirse en verano de 2015 y se abrirá en enero de 2016. Con un coste que ronda los cinco millones de euros, la asociación se centra ahora en conseguir financiación para terminar las obras. Unas obras que llevan tres días paralizadas por las protestas de un grupo de vecinos que se aferran a la idea de que el centro perjudicará al barrio por un reparto de metadona que todos los actores niegan.

“La Casa Caridad siempre navega contracorriente”, afirmó ayer el presidente de la asociación, Antonio Casanova. La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, y el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, lo acompañaron ayer en la presentación de un proyecto que será el primero de España en atender a personas sin hogar o sin recursos en estado convaleciente. Casa Caridad desmintió una vez más que el centro vaya a repartir metadona ni a atender a drogodependientes o expresidiarios como los vecinos difunden por el barrio con reuniones y carteles.

El complejo tendrá tres edificios con talleres y una escuela infantil

“Una de las razones por las que hemos elegido Benicalap es porque en nuestros centros tenemos cerca de 40 usuarios de este barrio”, explicó Casanova. El Ayuntamiento de Valencia dio a elegir entre diversas ubicaciones y fue Casa Caridad quien eligió la parcela de Benicalap, según explicó Casanova. La cercanía con la huerta y la proximidad al retén de policía local y el centro de salud hicieron que la asociación se decantara por esta ubicación.

La parcela, de 3.084 metros cuadrados, estará destinada íntegramente al proyecto de Casa Caridad y no contará con espacios de uso municipal contrariamente a lo que los vecinos difunden. El complejo constará de tres edificios paralelos conectados entre sí. El primero de ellos se ubicará en la avenida del Levante, donde estará la fachada principal. La primera planta de este edificio albergará el núcleo central del proyecto: un módulo de convalecientes con capacidad para 30 personas sin hogar o sin recursos que necesiten cuidados.

Casa Caridad, que en la actualidad atiende a varias personas convalecientes en las instalaciones del Paseo de la Pechina, explicó que la esperanza de vida de las personas sin hogar se encuentra 20 años por debajo de la media y, según datos del Instituto Nacional de Estadística, el 15% una discapacidad y el 30% tiene enfermedades crónicas.

La asociación se ha comprometido a explicar el proyecto en el barrio

En el sótano se construirán salas para realizar talleres ocupacionales que ayuden a los usuarios del centro a insertarse en el mercado laboral. Antonio Casanova explicó que la intención de Casa Caridad es aprovechar la zona de huerta cercana para comprar o arrendar un terreno donde los usuarios del complejo también puedan trabajar. Los talleres ocupacionales se realizarán con el apoyo de empresas y de los trabajadores de Casa Caridad.

El segundo de los edificios, en el centro de la parcela, contendrá un albergue con 30 habitaciones para acoger a familias sin recursos o que vivan en la calle. Además, este edificio incluye una sala de estar o de esparcimiento donde los usuarios podrán relacionarse.

El tercer edificio, recayendo en la plaza Músico Fayos, se utilizará como escuela infantil con capacidad para 45 niños de entre uno y tres años en riesgo de exclusión social. El edificio incluirá un pequeño jardín para la escuela. En el bloque transversal se ubicará el comedor social para las personas albergadas en el edificio, con capacidad para 60 personas.

El proyecto tendrá un coste que ronda los cinco millones de euros de origen tanto público como privado. Con un coste de mantenimiento anual de cerca de 600.000 euros, Casa Caridad emprende ahora una campaña de búsqueda de fondos.

“Una parte del dinero ya lo teníamos ahorrado de las donaciones que se hacen a Casa Caridad. Tenemos ya autorización de la junta general para buscar financiación externa y estamos valorando la emisión de bonos solidarios”, explicó Antonio Casanova. “El día 26 presentaremos el proyecto en Madrid, en el club siglo XXI, al presidente de Bankia, gracias al apoyo que nos ha dado Eduardo Zaplana”, anunció.

Aunque la asociación dice financiarse con fondos privados, no perdieron ayer la oportunidad de pedir fondos públicos como los que le otorga anualmente el Consistorio valenciano. “Los del Ayuntamiento habéis cedido el solar, pero la Generalitat algo tendrá que dar. Y yo no sé si el presidente de la Diputación no ha venido porque sabía que íbamos a pedir dinero, pero ya que dice que tiene tantos recursos también tendrá que poner algo”, dijo Casanova entre las risas del público, compuesto por cargos políticos y miembros de la organización de Casa Caridad.

No tardó Alberto Fabra en salir al quite de esta petición. En su intervención de clausura del acto, ofreció a Casa Caridad suscribir un convenio con la Generalitat y con la Diputación de Valencia para sufragar parte del coste del nuevo complejo.

Casa Caridad, a petición de la asociación de vecinos de Benicalap, se comprometió ayer a realizar en el barrio una reunión informativa sobre el proyecto con el objetivo de aclarar la desinformación de los vecinos.

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