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El cine sigue combatiendo el cambio climático

Logotipo de EL PAÍS EL PAÍS 28/09/2017 Anna Argemi
Fotograma de 'Thank you for the rain' © Proporcionado por ElPais Fotograma de 'Thank you for the rain'

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La película Thank you for the rain inaugura la tercera edición del festival, que se anuncia como el evento lúdico de referencia sobre desarrollo sostenible. Se trata de un documental filmado a cuatro manos. Está firmado por la directora noruega Julia Dahr y por el campesino y activista keniano contra el cambio climático, Kisily Musya. De hecho la cineasta prestó al activista una cámara para que se filmara en su lucha diaria para salvar su campo y el de sus vecinos de las sequías pertinentes. La película mezcla sin sobresaltos las filmaciones caseras de Musya y las profesionales hechas por Dahr.

Me ha gustado mucho porque es una película sin pretensiones, sin artificios, casi sin música, con muchos silencios. El protagonista es realmente protagonista. Vemos a Musya trabajar en su campo, junto a su mujer y sus hijos. Más tarde, le vemos organizar encuentros con los vecinos a quienes arenga para convencerles de la necesidad de plantar árboles y así poner freno a la desertización. Y Musya tiene labia. En un giro dramático sorprendente, le vemos abandonar su campo aislado en una región remota de Kenya para tomar el avión y hablar en una conferencia sobre cambio climático en Noruega. Y más adelante, volverá a tomar el avión para asistir como invitado de la UNFCC a la Conferencia del Clima de París del 2015.

"Si tuviera poder haría que los líderes fueran a experimentar lo que es morirse de hambre"

La historia de Musya me parece casi una metáfora de lo que pueden haber experimentado los activistas contra el cambio climático en estos últimos tiempos. Se habían creado varios momentos álgidos estos últimos años en que parecía que podíamos conservar la esperanza de encontrar una solución conjunta y definitiva. Musya se asombra de su descubrimiento en París: "Todos aquí son guerreros por el clima". Sólo que en realidad ese «todos» no incluye realmente a todos. Musya vuelve a Kenia decepcionado. "Si tuviera poder haría que los líderes fueran a experimentar lo que es morirse de hambre. Pero no tengo ese poder. Así que que los líderes sigan disfrutando a expensas de los otros" dice con amargura cuando se entera del acuerdo final. Y aun así la decepción no le detiene sino que le anima a continuar luchando a su pequeña escala comunal.

El Another Way Film Festival, que se celebra del 6 al 8 de octubre en Cineteca Madrid, es una buena noticia aunque no esté el horno para bollos y los activistas del clima no cuenten ya con el apoyo de la mayor potencia mundial. Cualquiera puede combatir el cambio climático. Es más, todos deberíamos hacerlo como Musya a nuestra pequeña escala y a pesar de las circunstancias. Asistir a un festival como este y ver este tipo de películas nos permite mantener la esperanza viva y recordar que tenemos una responsabilidad limitada que no podemos obviar.

El Festival es de hecho más que un festival de cine. No sólo exhibe películas, un total de 15, durante el fin de semana sino que además propone otras actividades paralelas como coloquios, talleres para niños y preadolescentes, clases de yoga, encuentros profesionales y una mesa de participación ciudadana.

La historia de Thank you for the rain me ha hecho recordar mis tiempos de activista. Yo también he participado en alguna conferencia de las Naciones Unidas por el Clima. Yo también me he emocionado al encontrar a otros que compartían la misma causa y también me he emocionado por el hecho de sentirme parte de algo más grande que mi propia experiencia personal. Y por desgracia yo también me he llevado muchas decepciones al descubrir que los líderes no están por la labor de salvar el planeta sino más bien de salvar su propio pellejo ante los electores y ante quienes financian sus campañas políticas. Y así nos va. Así que ayudemos a quienes siguen combatiendo, en este caso a través del cine, para que la verdad se sepa y quizá algún día se puedan reparar las injusticias. Y nosotros, no bajemos la guardia. Como dice Musya, "O combatimos el cambio climático o el cambio climático nos combatirá a nosotros".

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