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El coltán no está solo: los otros minerales de sangre que contiene tu móvil

El Confidencial El Confidencial 13/11/2016 S. F.

Pensar en el coltán es pensar en África, en la guerra y en Alberto Vázquez-Figueroa. Todos hemos oído hablar de él, aunque no sepamos bien qué es ni por qué es responsable de tantos muertos en países como la República Democrática del Congo. Esta noche, 'Salvados' dedicará su programa a este famoso mineral, pero no está solo: otros elementos químicos y cristales son utilizados para dar vida a nuestros televisores, ordenadores y móviles... aun a costa de quitar otras. Son los llamados minerales de sangre.

Los cuatro minerales más conflictivos son: el coltán, la casiterita, la wolframita y el oro. La República Democrática del Congo ha tenido la mala fortuna de combinar unas buenas reservas de estos escasos recursos con la inestabilidad política necesaria para provocar un fenómeno comparable al de los más conocidos diamantes de sangre. Una situación que ha desembocado en casi 3 millones de personas desplazadas de sus hogares, matanzas y torturas.

Estos minerales son de vital importancia en electrónica por los elementos químicos que los forman, ideales para las placas base y los circuitos. El tantalio del coltán se emplea para fabricar condensadores electrolíticos, el tungsteno de la wolframita es el conector perfecto para los transistore. El estaño de la casiterita ha sustituido al plomo como soldador de excelencia. Y el oro, además de su valor en joyería, resulta imprescindible por su alta conductividad.

Mina de coltán en el Congo (MONUSCO Photos) © Proporcionado por El Confidencial Mina de coltán en el Congo (MONUSCO Photos)

¿Significa esto que nuestro móvil es una mina de oro literal? Nada más lejos. Aunque estos minerales sean imprescindible en los dispositivos electrónicos y su extracción haya desatado el caos en algunos países africanos, nuestros 'smartphones' apenas contienen un poco. Tomemos como ejemplo el oro, del que un sólo gramo vale unos 32 euros: nuestros móviles contienen tan poco de este elemento químico que necesitaríamos 42 terminales para obtener ese codiciado gramo. En otras palabras, un iPhone tiene menos de un euro de oro.

Resulta irónico que la República Democrática del Congo no tenga las mayores reservas del mundo de ninguno de estos productos. Australia, Brasil y Canadá albergan más coltán. Bolivia tiene más casiterita. China contiene el 60% de wolframita del planeta, mientras que Sudáfrica es la 'reina' del oro. El motivo por el que el país africano se ha visto envuelto en un conflicto por un puñado de minerales que, aunque escasos, se pueden encontrar en otros lugares, se conoce como 'la maldición de los recursos'.

Esta idea intenta explicar una paradoja muy común: aquellos países con más recursos naturales parecen tener menos crecimiento económico. Entre las hipótesis que intentan explicar el fenómeno se encuentran los vaivenes en los precios y la aparición de instituciones débiles y corruptas. Pero acabar con la guerra del coltán también está en nuestra mano: tan sólo hay que reciclar los dispositivos electrónicos que tenemos por casa.

Mina de tántalo y casiterita en Ruanda. (Reuters) © Externa Mina de tántalo y casiterita en Ruanda. (Reuters)
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