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El día que los obispos dejaron de ser "ca-tó-li-cos"

Logotipo de El Confidencial El Confidencial 30/09/2017 Graciano Palomo

Le tendría que resultar fácil al papa Bergoglio saber lo que sucede en estos momentos en España. Creo que lo sabe –es argentino pero no estulto– aunque anda muy preocupado por el fin de la guerra en Colombia y hacer que sus curas no viajen en Ferrari. Me consta que ha recibido informes precisos de lo que perpetran en la vieja y cuarteada España. Se los pasa por el forro del solideo.

Bien. Cuando en su declaración “unánime” de la pasada tarde del miércoles 27, leída por el cardenal Blázquez –el hombre que solo habla con Dios– dieron carta de naturaleza a la voladura de la otrora “católica y 'nobile' España”, equipararon la legitimidad y soberanía del Estado con las pretensiones de una élite golpista que quiere reducir a pavesas más de 500 años de historia. Esta es la verdad. Y la verdad es siempre la verdad. Pero a estos personajes la “verdad ya no los hace libres…” (San Juan, 8,31-38).

La Real Academia Española dice a propósito del significado de 'católico': “Universal. La Iglesia romana se aplicó a sí misma este calificativo”.

Manifestación en Barcelona. (Reuters) © Proporcionado por El Confidencial Manifestación en Barcelona. (Reuters)

Bien. Ahora resulta que es más importante ser catalán, como predicó horas después el obispo de Solsona, monseñor Novell, que cristiano/católico/universal. Claro que poco antes el párroco de Calella, un tal Cinto Busquet, le dijo al bueno de David del Cura esto: “Nosotros [los curas independentistas] estamos haciendo alta política, evangélica, como Cristo nos enseñó…”

Debe estar refiriéndose mosén Busquet a cambiar lo 'católico' por una iglesia de corral. Porque enojarse evangélicamente por la presencia de la Guardia Civil es algo tierno; ya verá el amigo la carne de gallina que se le podrá describir cuando entren los de la CUP a vestirse con sus ornamentales.

Vuelvo a Novell. Pone como ejemplo de cristiano a Puigdemont, que arriesga su libertad, su carrera y su patrimonio para darnos la oportunidad de ser libres. Se puede ser más claro pero no menos desinformado. Me recuerda la medalla que no hace mucho tiempo le colgó el cardenal Martínez Sistach a Jordi Pujol bajo este epígrafe cuando acudió a clausurar en plan 'pope supremo' una reunión del Concilo Tarraconense: "Están ustedes ante un hombre honesto, una referencia ética…”. Se quedó tan plácido el mosén, luciendo una sonrisa apesebrada ante tan singular estadista. Yo creo que monseñor Novell desconoce, por ejemplo, cómo su héroe ilegal y “Cup…ado” ha hecho su patrimonio.

He querido tomar tan solo dos muestras de las centenares que estos días pululan por las sacristías de la Cataluña irredenta y 'carlistona'.

Ante el asombro de la feligresía, los señores obispos de Añastro han bendecido con su declaración el principal problema político de España desde la Guerra Civil, donde creo, pero solo creo, que no les fue muy bien. Para semejante y meliflua declaración de que todos seamos buenos y temerosos de Dios no hace falta signar ninguna X en la declaración de sacristán alguno en el IRPF.

Giménez Barriocanal. (EFE) © Proporcionado por El Confidencial Giménez Barriocanal. (EFE)

El Gobierno –en ocasiones no se sabe bien si es más tonto porque no practica– también debería saber que las “notas de protesta” ante el Vaticano se lo pasan los purpurados por el forro de sus niqueladas sotanas. Sería más justo y legal, por ejemplo, que llamara a capítulo a Fernando Giménez Barriocanal, la mano que mueve todo el jurdó, o a Julián Velasco, su edecán, que se afana en “lo comercial”, para que presenten en las instancias administrativas competentes de España y Europa los papeles y pruebas fehacientes de que han cumplido las condiciones exigidas en los pliegos por los que les adjudicaron en propiedad un canal de televisión en abierto (¡una pasta, oiga!).

Los curas españoles, no todos, tienen acreditado un viejo y farisaico proceder según el cual, una vez depositado el óbolo, todo será utilizado en contra del donante.

Han pasado del nacional-catolicismo al nacional-catalanismo. ¡Será que pagan más! Visto lo comprobado, resulta que voy a preferir los curas obreros de antaño a los 'carlistones' del paño. Eran más modernos, honestos y valientes.

¡A ver si el pueblo pagano (el que paga) aprende de una vez! El motín anti-sotanas parece ir en serio.

El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), el cardenal Ricardo Blázquez (d). (EFE) © EFE El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), el cardenal Ricardo Blázquez (d). (EFE)
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