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El día que alguien rompió la tarjeta roja

EL PAÍS EL PAÍS 11/06/2014 Adolf Beltran

Hay árbitros famosos por su facilidad para sacar tarjetas. Tanto el presidente de las Cortes Valencianas, Juan Cotino, como su vicepresidente, Alejandro Font de Mora, son árbitros tarjeteros, y se encarnizan con la oposición. “No cumple las funciones que le corresponden con imparcialidad, ejerciendo la función de arbitraje en situaciones de conflicto: actúa al dictado del PP impidiendo a los diputados y diputadas ejercer los derechos que les asisten”, dijo ayer el portavoz socialista en la Cámara, Antonio Torres, que recogió así una queja compartida por toda la oposición.

El historial dice que de las 13 expulsiones desde que se constituyeron las Cortes Valencianas, en 1983, cinco corresponden a esta legislatura, la octava, y tres a la anterior. Oltra fue expulsada en 2009 por la entonces presidenta, Milagrosa Martínez, por lucir una camiseta alusiva al caso Gürtel con el retrato de Francisco Camps y la leyenda “Se busca vivo”. En febrero de 2012 la expulsó Cotino por llevar otra camiseta con el lema “No nos falta dinero, nos sobran chorizos”. El socialista Ángel Luna (hoy vicepresidente de las Cortes), los también socialistas Ana Noguera y Juan Soto, el diputado de Esquerra Unida Ignacio Blanco o Mireia Mollà, de Compromís, han visto la tarjeta roja.

El 8 de mayo, Oltra fue amonestada tres veces en un par de minutos y expulsada. Y la diputada de Compromís rompió la tarjeta roja. Se negó a abandonar el pleno, en lo que supone una grave infracción del reglamento. El propio Cotino podía haber resuelto el reto con una sanción directa a Oltra por varios plenos. Ni lo hizo ni aceptó la propuesta de rebobinar y poner paz. El PP ha preferido llevar el castigo al límite, sin pararse a pensar que, a lo mejor, en el fondo subyace y se agudiza un no menos grave problema de autoridad.

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