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El disparate del mundo del motor

El Mundo El Mundo 12/06/2014 RICARDO F. COLMENERO

El mayor disparate del mundo del motor jamás ideado por el hombre convirtió ayer la isla de Ibiza en el epicentro de sus desvaríos.

Auténticas joyas del motor tuneadas al estilo más friki, y pilotadas por celebrities, multimillonarios y espectaculares acompañantes, desembarcaron ayer en la isla dispuestas para disputar la última etapa del rally más absurdo y extravagante del planeta, la Gumball 3000, que este año completaba la ruta Miami-Ibiza.

La cosa empezó en 1999, cuando al ex piloto británico y diseñador de moda Maximillion Cooper, se le ocurrió la idea de juntarse con amigos y conocidos del motor para exhibir durante una semana al año sus creaciones automovilísticas por distintas ciudades del mundo por unas 3000 millas de carretera (4.800 kilómetros).

© Proporcionado por elmundo.es

El objetivo no es ganar sino pasar el rato exhibiendo coches como los que ayer llegaron en ferry a San Antonio, un Rolls Royce Phantom tapizado de terciopelo o un Ferrari 458 Italia a lo Nyan Cat del dj Deadmau5, que acabó pinchando en el puerto de Vila en una gala en la que la leyenda del skate Tony Hawk hizo una pequeña exhibición.

La prueba de este año arrancó el 4 de junio en Miami, y siguió en Atlanta y Nueva York, desde donde los participantes subieron sus modelos en un vuelo con destino a Europa, para recorrer Edimburgo, Londres y París hasta llegar a España.

El lunes estuvieron en Barcelona y ayer alcanzaron Denia, desde donde embarcaron destino San Antonio, para disputar desde esta localidad hasta Ibiza los últimos 15 kilómetros de la ruta.

Una vez en la isla, los 125 vehículos dibujaron en la carretera San Antonio-Ibiza una espectacular caravana, hasta llegar al puerto de La Marina, donde comenzaba su noche de fiesta y desvaríos.

Música en vivo, bailes extravagantes y sobretodo el rugir de motores era en esencia su espectáculo, mientras cientos de ibicencos, pero especialmente turistas, disfrutaban con la llegada a meta mientras inmortalizaban una inesperada imagen de sus vacaciones.

La prueba ha contado a lo largo de los años con algunos ilustres representantes, como el dj David Guetta o los actores Adrien Brody e Idris Elba, todos ellos ya muy conocidos en la isla de Ibiza.

Pero sin duda uno de los símbolos de Gumball 3000 ha sido y es el actor David Hasselhoff, que incluso condujo en la edición de 2008 el famoso Kitt con el que protagonizó la serie de televisión «El coche fantástico».

La semana pasada en París, el también protagonista de Los vigilantes de la playa, en la que interpretaba al teniente Mitch Buchannon, sorteó el flotador y la chaqueta de su personaje, que fueron a parar al DJ Deadmau5, que se impuso en la puja celebrada en el Hotel The Westin de París.

No es el primer objeto que vende el actor. Recientemente donó para una ONG 150.000 dólares (algo más de 110.000 euros) que consiguió a cambio del Pontiac Firebird que recibió en 1986, inspirado en el diseño del súper coche de la famosa serie que protagonizó en los ochenta.

Para esta edición, Hasselhoff, que ayer se ausentó del espectáculo del puerto de Ibiza, está pilotando un Nissan negro GT-R R35 al que ha dado el toque fantástico con el famoso haz luminoso de barrido en la parte delantera, inspirado en su fiel compañero de los 80.

En su aventura, como la mayoría de pilotos, está acompañado de su novia, la galesa de 34 años Hayley Roberts.

La isla de Ibiza no ha previsto ningún dispositivo especial para los días en los que los coches permanezcan en la isla, salvo alguna pareja de la Guardia Civil de Tráfico en la ruta Ibiza-San Antonio.

Sus participantes, además, no suelen cometer ninguna locura en ruta, a pesar de su fama, ya que es obligatorio respetar todas las medidas de circulación. A pesar de todo este año hubo que lamentar un pequeño accidente en Francia, cuando un Cobra chocó por el mal tiempo entre Calais y París, sin que se produjeran heridos.

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