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El efecto Podemos

EL PAÍS EL PAÍS 04/06/2014 Román Orozco

Una cuadrilla de frikis bolivarianos y antisistema, como los han llamado despectivamente desde los ámbitos más reaccionarios de la política y el periodismo hispano, ha forzado a los grandes partidos a democratizar sus estructuras a marchas forzadas. Es la primera consecuencia del efecto Podemos, la para algunos sorprendente y exitosa irrupción de este movimiento asambleario en el panorama político español.

El primero en reaccionar ha sido IU Andalucía. Su líder Antonio Maíllo anunció que el candidato a la presidencia de la Junta se elegirá el 5 de julio en primarias abiertas a militantes y simpatizantes. Los socialistas, tras unos días de titubeos, han adoptado la fórmula de que, a partir de ahora, todos los secretarios generales (federal, regional y local) serán elegidos por todos los militantes.

Gracias al efecto Podemos, se advierten nuevos tiempos en los usos de los partidos políticos. Atrás quedó la política de despacho y la selección de sus cúpulas por la casta, en palabras de los dirigentes de este movimiento, que controla esos partidos desde hace décadas.

La marea Podemos ha anegado todo el país. En Andalucía, el movimiento que lidera Pablo Iglesias es el quinto partido (el cuarto a nivel nacional) a tan solo dos centésimas de UPyD y 578 votos. De extrapolarse los datos del 25M, Podemos sería la cuarta fuerza en el Parlamento andaluz, que por vez primera tendría cinco grupos parlamentarios. Un parlamento que estaría compuesto por 51 diputados del PSOE, 35 de PP, 12 de IU, seis de Podemos y cinco de UPyD. Podemos podría formar gobierno con el PSOE, por ejemplo.

A nivel local, se mueven entre el tercer y el quinto puesto en las ocho capitales. En tres de ellas se sitúan por encima de IU, Sevilla, Jaén y Cádiz. En esta última ciudad, donde reside la número dos de la triunfante candidatura europea de Podemos, la profesora de 32 años Teresa Rodríguez, obtuvieron un espectacular 16,32% de los votos. En cualquiera de esas tres capitales podrían entrar en una coalición de gobierno.

El mapa político que queda tras el 25M en Andalucía es de un clarísimo predominio de la izquierda. Sumando los votos de PSOE, IU y Podemos cuentan con un 53,85% de los sufragios, frente al 33,02% de PP y UPyD. Casi millón y medio de votos frente a los pocos más de 880.000 de estas dos formaciones de derecha y centro.

Las primeras encuestas indican que Podemos no será flor de un día. Que han llegado para quedarse y de hecho ya están organizándose de cara a las municipales del próximo año. El domingo, medio millar de simpatizantes de Podemos celebraron una asamblea en el Parque de María Luisa de Sevilla, población en la que han superado a IU.

Podemos puede cambiar el futuro político de la comunidad. Esperemos que para bien.

@JRomanOrozco

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