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"El emprendedor ve el éxito como una serie de fracasos que milagrosamente terminan bien"

La Vanguardia La Vanguardia 16/06/2014 S. Justel

Martín Varsavsky (Buenos Aires, 1960), empresario creador de Ya.com, Jazztel y Fon, está centrado en su última apuesta, Grafomon, y al hablar transmite pasión por emprender y por el que es su nuevo proyecto como si se tratase de su primera aventura empresarial.

El viernes pasado estuvo en Barcelona en el marco de Sonar+D —el congreso de tecnología e industrias creativas paralelo al festival de música— para hablar de este dispositivo lanzado a través de una campaña de crowdfunding que hace de punto de conexión Wi-Fi y a la vez de reproductor social de música en la nube. Hablamos con él de Fon, de tecnología, de crowdfunding y de su experiencia como emprendedor.

-Háblenos de su última apuesta, de Gramofon.

La idea es que la gente cada vez escucha más música en la nube, de plataformas como Spotify o Pandora, y realmente es algo que tiene mucho sentido. Porque la piratería más allá de si es legal o no, que no es mi tema, es incómoda. Por el precio de un disco duro te pagas dos años de música. Además la música en la nube está en todos los dispositivos, pero donde no está es en el salón de tu casa. Gramofon nace para que sea más fácil llevarla allí.

-Y decidieron crear un aparato que uniera música y Wi-Fi...

Nosotros ya teníamos Fon y habíamos vendido 13 millones de 'foneras' (los puntos de acceso Wi-Fi de Fon), y se nos ocurrió pensar en el Gramofon, que es introducir la música a una 'fonera' y además se puede combinar con Facebook. De modo que, por ejemplo, los amigos se podrán conectar a Internet de tu casa y también poner música sin necesidad de contraseñas, porque los identificará como contactos en la red social.

-¿Cuándo nace la idea de lanzar el proyecto por Kickstarter (la principal plataforma de crowdfunding norteamericana)?

Yo no tenía dudas pero tenía que contar con el resto de miembros del Consejo de Fon, que estaba muy dividido sobre si debíamos apostar por Gramofon. Decidimos que Kickstarter fuese el árbitro, que la gente decidiese si Gramofon valía la pena. Fue como una prueba de amor.  Y salimos con un objetivo de recaudación altísimo, de 250.000 dólares.

-Y lo cumplieron...

Sí, y lo pasamos. Llegamos a 315.000 dólares.

-Usted que como emprendedor, creó Ya.com, Jazztel o Fon entre otros proyectos, ¿se había planteado antes alguna vez recurrir al crowdfunding?

No, es la primera vez. Y estoy encantado. Además, lo que me pareció increíble es que cuando acudimos a Kickstarter decidimos ir como amateurs. Solamente hicimos un vídeo bastante sencillo. Queríamos ver que triunfábamos por el producto, no por gastarnos mucho dinero en la producción.

-¿Animaría a un joven a emprender por esta vía?

Si yo perdiera ahora todo mi dinero y tuviese que volver a empezar de nuevo, recurriría a Kickstarter. Me pareció una gran experiencia. Dejé de ser por un momento quien era, dejé de ser el fundador de Jazztel, y volví a hacer algo como si tuviera 25 años. Es cierto que tengo muchos followers en Twitter y más influencia y puede ser algo más fácil, pero fue esencialmente como lo hubiera podido hacer cualquiera.

-Con la crisis parece que se ha ensalzado la figura del emprendedor y a veces se da la impresión de que emprender es fácil y parece todo un camino de rosas...

Lo bueno es que estas plataformas son buenas para fracasar rápido y barato. El éxito incluye muchos fracasos. Es decir, si vas a fracasar, en vez de gastar mucho dinero, producir un producto, tratar de venderlo y no vender nada y haberte gastado tus ahorros, los de tu familia y los de tus ancestros, por 5.000 euros o menos puedes fracasar. Fracasar es barato, y triunfar es sin duda mucho más barato.

-Lo más difícil es siempre la idea...

Sí, sin duda. Y presentarla bien, saber contar historias, tu historia.

-En 2006, lanzó Fon buscando crear un país Wi-Fi. Con el éxito que acabó cosechando fuera y en todos los países vecinos —hay más de 13 millones de puntos de acceso distribuidos por el mundo—, ¿por qué cree que no terminó de cuajar en España?

Porque aquí nos faltó un socio, un operador. Pero este año lo vamos a tener y creo que este año vamos a entrar en España. 

-¿Con Gramofon el usuario accede a la red de Fon?

Sí, puede conectarse a más de 13 millones de puntos en el mundo. En España casi no hay, pero en Francia, Inglaterra, Holanda o incluso Japón... Está lleno. Y de eso vivimos, pese a ser una empresa española el 99,9% de nuestro mercado está fuera.

-¿Cree que la idea se adelantó un poco a su tiempo cuando se lanzó en 2006?

Sí, y especialmente en España. Aquí las cosas llegan un poco más tarde siempre. Cuando empezó Fon la gente solo tenía Wi-Fi en los portátiles y no eran suficientes para despertar el interés por el producto, pero ahora  se necesita también en los móviles y las tabletas. Y además, como las operadoras cobran los datos como un taxímetro y no son ilimitados, la gente empezó a utilizar el Wi-Fi por necesidad.

-¿Ha cambiado con la crisis la visión del emprendedor en España?

Yo creo que sí, ha cambiado muchísimo. Yo le tengo mucha más confianza a los que ahora tienen 20 años que a los que dirigen este país. Yo creo que va a ser una generación más emprendedora, y más realista, y también una generación mejor. Aunque ahora la estén pagando.

-Usted que se embarcó en muchos proyectos nuevos, ¿vivió muchos momentos difíciles en el camino?

En Jazztel casi nos arruinamos, también en Eolia... Y casi todos mis proyectos ahora exitosos han pasado su momento de crisis. Las historias de éxito cuando uno las ve desde el lado del emprendedor parecen como una serie de fracasos que milagrosamente terminaron bien. Porque lo único que ve un emprendedor con su propia empresa son problemas todos los días.

-El éxito se ve desde el otro lado...

Es como si tú eres un pintor puntillista y mientras los demás ven un cuadro tú ves cada puntito que estás haciendo. Uno puede pensar en Fon y ver la mayor red Wi-Fi del mundo, pero no ve los problemas de los últimos siete años para conseguir cada acuerdo y los retos que quedan por hacer.

-¿Tiene ya algún otro proyecto en mente?

No. Cuando estoy centrado en una empresa, me centro totalmente en hacerla crecer y después ya vendrá otra. Eso sí, sigo invirtiendo en otras iniciativas y proyectos.

-¿En qué campo cree que hay más oportunidades actualmente dentro del mundo tecnológico?

A mi me fascina el mundo del 'app-driven hardware', de los aparatos controlados por los móviles. Por ejemplo, el caso de Nest, comprada por Google, o, en otro ámbito, Gramofon.

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