Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

El escándalo de la joven que engañó a todos con su 'startup' de medicina

El Confidencial El Confidencial 07/04/2016 Sergio Ferrer

Elizabeth Holmes y Theranos son dos nombres no muy conocidos fuera de círculos especializados. La primera es una empresaria considerada como “la Steve Jobs de la tecnología”, cuya fortuna valorada en más de 3.000 millones de euros la convierte en una de las personas más ricas del mundo según Forbes. La segunda, la empresa que esta joven fundó con 19 años, valorada en casi 8.000 millones de euros y llamada a cambiar el sistema sanitario a través de una tecnología pionera. Una revolución que varios estudios e informes comienzan a poner en entredicho.

Cualquiera ha experimentado alguna vez la incomodidad de un análisis, en el que una aguja perfora una vena para extraer la sangre y depositarla en un frasco. Theranos lanzó un sistema en otoño de 2013 que no sólo eliminaría las agujas, también aceleraría los análisis y abarataría el proceso. La clave de su tecnología estaba en los 'nanotenedores' (del inglés 'nanotainer'), unos recipientes especiales que, con un diminuto pinchazo, recolectan unos microlitros de sangre. Esto basta para llevar a cabo hasta treinta pruebas diferentes en pocas horas.

Las promesas de Theranos —apoyadas por los inversores, que dispararon el valor de la compañía— convirtieron a Holmes en una mujer mediática. Tras una oleada de artículos en periódicos y revistas, un editorial publicado en la revista 'JAMA' a comienzos de 2015 recordaba que la tecnología de esta empresa no había sido apoyada con estudios por pares. En otoño de 2015, 'The Wall Street Journal' ponía en duda la eficacia del test, al igual que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), que esgrimía dos informes con los que ponía en tela de juicio la validez del sistema [PDF].

Este 2016 no ha comenzado mejor para la compañía de Holmes. 'The Wall Street Journal' informaba a comienzos de años de que se habían encontrado “graves deficiencias” en uno de los laboratorios de la empresa, “mucho más graves” que las halladas en el mismo sitio en 2013.

La guinda —de momento— llegaba la semana pasada con un demoledor informe de más de cien páginas [PDF] encargado por el Gobierno de los EEUU que muestra grandes errores en el manejo de las muestras por parte de la empresa. Según el mismo, Theranos ni siquiera almacena la sangre a la temperatura correcta; además tiene personal poco cualificado y, lo que es peor, en ocasiones entrega resultados a sabiendas de que podrían ser incorrectos.

Estas deficiencias serían menos preocupantes en una 'startup' recién nacida. El problema, como bien señala el periodista Antonio Regalado en la revista 'MIT Technology Review', es el valor económico y promesas acumuladas por la compañía. “Todos los ojos están en Theranos porque una vez aseguró valer casi 8.000 millones de euros y su fundadora fue glorificada por los medios como la siguiente Steve Jobs”, escribía.

La misma revista incluyó a Theranos en un artículo con los seis mayores fallos tecnológicos de 2015, escrito también por Regalado. Después de despertar dudas sobre la precisión de sus tests, la compañía retiró sus nanorecipientes del mercado para efectuar los análisis mediante la extracción convencional.

El profesor de patología de la Universidad de Cornell Stephen Master se mostraba contundente en 'The Wall Street Journal': “Es la primera vez que vemos datos de Theranos y son tan malos como nos temíamos. Me cuesta creer que hayan salido al mercado así”. Sin embargo, no sólo salieron sino que una compañía "que nadie entendía" llegó a valer casi 8.000 millones de euros.

© Proporcionado por El Confidencial

Buena parte de la popularidad de Theranos es responsabilidad de su fundadora. Elizabeth Holmes cumple todos los ingredientes para acaparar la atención de los medios estadounidenses: millonaria joven, excéntrica y hecha a sí misma.

Holmes pensaba en estudiar Medicina, pero su miedo a las agujas y la sangre le hicieron cambiar de opinión. En 2002 comenzó a estudiar Ingeniería Química en la Universidad de Stanford, pero un semestre después lo dejó e invirtió el dinero de la matrícula en su recién creada empresa Theranos.

Con 19 años, la joven que no podía ni ver la sangre comenzaba a desarrollar un sistema de análisis que dejara atrás para siempre sus temidas agujas. Con 30 se convertía en una de las pocas mujeres en entrar en el 'ranking' de Forbes de personas más ricas de EEUU. Ahora, con 32, se ve obligada a demostrar si Theranos todavía puede suponer una revolución o sí, como otros teman, su relevancia ha sido inflada por los inversores.

Elizabeth Holmes, fundadora de Theranos © Externa Elizabeth Holmes, fundadora de Theranos
Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de El Confidencial

image beaconimage beaconimage beacon