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El ex comandante guerrillero Sánchez Cerén asume la Presidencia de El Salvador

Logotipo de El Mundo El Mundo 01/06/2014 EFE

El nuevo presidente salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén, afirmó hoy en su discurso de investidura que gobernará "para todos", con un "compromiso irrenunciable con la justicia social", y que combatirá la corrupción.

También destacó que " empleo y educación" serán las "prioridades" de su Gobierno, el segundo consecutivo del izquierdista F.

Sánchez Cerén, de 69 años de edad, se convirtió este domingo en el primer ex comandante guerrillero en asumir la Presidencia de este país centroamericano que sufrió 12 años de conflicto armado interno (1980-1992) entre la exguerrilla y el Ejército salvadoreño. El nuevo presidente asumió el cargo para el período 2014-2019, el segundo consecutivo del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), en sustitución de Funes, de cuyo Gobierno Sánchez Cerén fue el vicepresidente.

"Continuaremos con el compromiso de no más corrupción" que mantuvo el Gobierno anterior, que presidió , y del que él fue vicepresidente, añadió Sánchez Cerén.

"Los recursos del pueblo son sagrados" y sólo deben utilizarse "para el desarrollo y el bienestar del mismo", sentenció. El nuevo Gobierno trabajará "por una mayor integración de nuestro país al mundo" y para "ampliar las relaciones comerciales", apuntó.

Sánchez Cerén subrayó su "compromiso de ejercer la Presidencia para todos los salvadoreños (...) aquí y en el exterior", y dijo que actuará "con honestidad, austeridad, eficacia y transparencia".

"Trabajaré incansablemente" para promover acciones que "faciliten" los "cambios estructurales que El Salvador necesita", recalcó el nuevo mandatario.

'Deuda moral con los desaparecidos'

Remarcó que, al igual que en la Administración de Funes, el espíritu del arzobispo de San Salvador asesinado en 1980, Óscar Arnulfo Romero, "también guiará a este nuevo Gobierno".

Sánchez Cerén aseguró que su Gobierno "garantizará" la gobernabilidad, la inclusión social, la seguridad jurídica y otros beneficios para los salvadoreños.

Hizo un llamamiento a "una ciudadanía activa, que haga contraloría social, que exija compromisos éticos a sus funcionarios".

Asimismo, reconoció que el Estado salvadoreño tiene una "deuda moral con los desaparecidos" del conflicto armado y sus familias, "que debe ser solventada".

"Mi Gobierno se compromete a reivindicar la memoria histórica, impulsaremos iniciativas de manera conjunta que acompañen y ayuden a que las familias conozcan la verdad", agregó.

Además, indicó que "es tiempo también de asumir la responsabilidad con las personas lisiadas y los excombatientes", por lo que se comprometió a "atender y dar los beneficios necesarios" para que los familiares de los combatientes caídos "puedan reincorporarse plenamente a la vida social y laboral" del país.

La guerra civil salvadoreña causó al menos 75.000 muertos, 8.000 heridos y 12.000 desaparecidos, según datos oficiales.

En la investidura, a la que asisten unas 6.000 personas, estuvo presente el príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, en representación de España. También asisten los presidentes de Bolivia, Evo Morales; Ecuador, Rafael Correa; Costa Rica, Luis Gillermo Solís, y de la República Árabe Saharaui Democrática, Mohamed Abdelaziz.

Asimismo, están el presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, y el de República Dominicana, Danilo Medina. Además, están presentes el primer ministro de Taiwán, Jiang Yi-huah; los vicepresidentes de Argentina, Amado Boudou; de Cuba, Salvador Valdés, de Perú, Marisol Espinoza; de Nicaragua, Omar Halleslevens; de Venezuela, Jorge Arreaza, y el viceprimer ministro de Belice, Gaspar Vega.

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