Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

El frontón de Jalisco

El Mundo El Mundo 18/06/2014 GERMÁN ARANDA

Hay técnicos que restringen el uso de sus jugadores en las redes sociales y luego está Miguel 'Piojo' Herrera, seleccionador mexicano que hace más ruido que sus futbolistas y que revolucionó el twitter de sus 550.000 seguidores y de su país apenas terminó el encuentro con un Hashtag, #Mexicolindoyquehuevos, que cambiaba un poco la letra del México lindo y querido que se escuchó en el estadio de Fortaleza y que emocionó al entrenador. «Nos dimos cuenta de que estamos para jugarle a cualquiera y de que nuestra afición también se siente. Aun jugando contra el anfitrión, ¡escuchamos cielito lindo», celebró el técnico.

Pero el que voló, espoleado por esa afición o por el afán de un protagonismo contenido en dos Mundiales como suplente, fue el guardameta, Guillermo Ochoa, alias 'Memo', (28 años, Guadalajara, Jalisco), que dijo hola al mundo con la mano que frenó al anfitrión en cuatro ocasiones clarísimas, la más destacada una palomita que evitó el gol de perfecto remate de cabeza de Neymar. Ajustadísimo balón al palo, Ochoa lo sacó casi de dentro de la portería con su derecha y después casi se come el poste. La tecnología del ojo de halcón dejó claro que la pelota no entró en la portería.

© Proporcionado por elmundo.es

Cuando tenía 20 añitos, Ochoa era ya el guardameta del Club América y eso le sirvió para ir convocado al Mundial de Alemania. Más experimentado, Oscar El Conejo Pérez fue titular en aquella ocasión. La madurez debía darle la titularidad a Memo, pero en 2010 de nuevo un portero más experimentado, Oswaldo Sánchez, le robó el puesto. La suplencia le dolía tanto al jugador, ahora dueño de la portería del Ajaccio francés, que el pasado año decidió renunciar a ir convocado con el combinado nacional para no crear mal ambiente en el equipo por la insatisfacción de quedarse en el banquillo. Aunque la insistencia del cuerpo técnico acabó por convencerle para que fuera al Mundial de Brasil, hasta hace una semana la prensa local no empezó a darle como titular en el torneo.

«La decisión fue difícil», reconocía el seleccionador mexicano tras el encuentro, «pero a él le veíamos con más tranquilidad». «Me senté y conversé mucho con el resto de entrenadores antes de tomar la decisión y vimos que estaba un punto por encima del resto. Después de dos Mundiales en el banquillo, le toca disfrutar al máximo», agregó Herrera, que completó: «Hace paradas de gran nivel y aporta una gran seguridad».

El portero atendió a la televisión de la FIFA con dos ojos como dos platos y unas casi lágrimas de emoción queriendo saltar. Aún sin haber digerido la emoción, reconoció que había sido el partido de su vida. «En una Copa del Mundo, contra el anfitrión, no es fácil dejarles a cero. Doy gracias a Dios por cómo se dieron las cosas, porque nunca bajé los brazos, ahora toca disfrutarlo», aseguró Ochoa, que reconoció en el remate de Neymar, seco y pegado al palo, fue el más complicado. «Fue el mejor partido de mi vida», confesó.

«No me gustó el portero», arrancó Scolari con ironía. «Lo que hizo me pareció espectacular», dijo ya en serio el seleccionador brasileño. «Tranquilo, bien posicionado, fue el mejor jugador del partido», completó.

Tras un partido sin polémicas arbitrales, Felipão se levantó de la sala de prensa y espetó «¿Ya está? ¿Hoy no hay ningún penalti que comentar?», como recado a los medios que han analizado insistentemente las polémicas acciones que ayudaron al triunfo de la anfitriona en el partido inaugural ante Croacia.

Siempre protector de su gran estrella, el profesor dejó claro que no recae en Neymar toda la responsabilidad ofensiva de su equipo. «Neymar no gana ni pierde solo. Tiene un potencial a veces superior a otros jugadores, pero forma parte de un grupo», afirmó. El combinado brasileño ganó sus cinco encuentros de la Copa Confederaciones y, por primera vez, no le llevó hasta la victoria la costumbre del público de cantar el himno dos veces seguidas, una sin la ayuda de los altavoces, porque lo consideran demasiado corto. La práctica empezó, precisamente, ante el mismo rival y en el mismo estadio el 19 de junio del año pasado. Esa vez, Brasil se impuso 2-0 a México. Aquel día, Ochoa estaba en el banquillo. Ayer, fue elegido el MVP del partido. Gloria para el portero.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más el El Mundo

image beaconimage beaconimage beacon