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El Gobierno se esfuerza en hacer olvidar la EPA

EL PAÍS EL PAÍS 01/05/2014 Carlos E. Cué
Consejo de Ministros. Guindos, Saez de Santamaria y Montoro © Claudio Alvarez Consejo de Ministros. Guindos, Saez de Santamaria y Montoro

No había terminado aún la rueda de prensa del 26 de abril de 2013, en la que los mismos tres protagonistas de este miércoles comparecieron con caras largas a anunciar lúgubres previsiones, y ya estaba el Gobierno arrepintiéndose de su propio discurso. Tan duro fue el golpe de esas previsiones, que auguraban un paro del 25,8% para el final de la legislatura, casi tres puntos más del que se encontró Mariano Rajoy al llegar a La Moncloa, que el Gobierno puso en marcha toda su maquinaria de comunicación para desmentirse a sí mismo.

El propio presidente compareció dos días después en Granada para decir: “el objetivo del Gobierno es luchar contra las previsiones que hicimos el viernes”. Y desde entonces, no ha pasado un día sin que el Ejecutivo busque una manera de hacer olvidar aquella rueda de prensa.

La estrategia de comunicación para dar la vuelta al discurso político culminó este miércoles con una puesta en escena que parecía exactamente la contraria a la de 2013. Todo era optimismo, todo eran datos positivos, y sobre todo un intento por lanzar una idea que políticamente es clave: Rajoy dejará las cosas en 2015 mejor de lo que las encontró, sobre todo el paro.

El Ejecutivo juega con los datos, obvia la caída de población activa y se centra en el paro más que en el número de personas que trabajan para lanzar esa idea. El año pasado, tanto en el PP como en el Gobierno se instaló una máxima: si se instala en el electorado que después de todos los recortes y subidas de impuestos, Rajoy dejará la situación del empleo, su gran promesa electoral, peor de lo que la encontró, será muy difícil ganar las elecciones. “Estamos dando por perdida la legislatura” se dijo en privado en esos días entre algunos ministros y dirigentes.

Esta vez todo estaba diseñado para decir lo contrario. El Gobierno sabe, y así lo plantea incluso sus previsiones más optimistas, presentadas este miércoles, que cuando lleguen las elecciones habrá menos gente trabajando que cuando llegó al poder porque la destrucción de un millón de empleos en los primeros dos años no se recuperará en los otros dos. Pero quiere borrar en lo posible esa idea. Tanto es así que nada más empezar Soraya Sáenz de Santamaría destacó la contraria, tomando solo los datos que más le interesaban: “Al final de 2015 habrá menos parados que a finales de 2011”.

Todo parecían frases pensadas casi como arranque de una campaña electoral —quedan tres semanas para las europeas— “Hemos evitado el rescate y logrado la recuperación. Hemos reducido el paro, España encabeza la reducción del desempleo en la Unión Europea”.

Y sin embargo, en toda esta estrategia, diseñada hace semanas, falló algo inesperado: la Encuesta de Población Activa del primer trimestre de 2014, presentada el martes, fue mucho peor de lo esperado: 184.000 empleos destruidos. El Ejecutivo conocía los datos un poco antes, y se esforzó por darles la vuelta desde el primer momento del martes, destacando que son mejores que los de 2013, pero esa demoledora cifra de destrucción de empleo, cuando el Gobierno ya habla de cambio de ciclo, complicó la estrategia de la rueda de prensa. Tanto es así que un periodista preguntó qué credibilidad tenía el optimismo sobre la creación de empleo con un dato como el de la EPA tan reciente.

El Ejecutivo va a poner todos sus esfuerzos de comunicación, y ya empezó este miércoles, para hacer olvidar cuanto antes esa EPA. No se ha animado a cuestionar sus resultados, aunque el ministro de Economía, Luis de Guindos, sí destacó que este año la Semanta Santa ha caído en abril, por lo que no ha podido ayudar a la creación de empleo del primer trimestre, pero en privado el Gobierno sí está diciendo que habrá que ver en qué quedan esos datos cuando se publiquen las EPA de los siguientes trimestres y con los datos de paro registrado y afiliación a la Seguridad Social.

Y es ahí donde se va a centrar la estrategia a partir de ahora. Los datos de paro registrado y sobre todo afiliación a la seguridad social, más fiable, del mes de abril se conocerán el lunes. Y son “espectaculares”, según varios miembros del Gobierno que ya conocen por encima esos resultados. El Ejecutivo confía en que la rueda de prensa de este miércoles, con la promesa de crear 600.000 empleos en dos años, el puente festivo con escasa actividad política e informativa, y los datos del lunes sepulten rápidamente la pésima EPA del primer trimestre.

El Ejecutivo confía además en que la EPA del segundo trimestre será muchísimo mejor. El Gobierno y el PP, ya en plena campaña de las europeas, se colocan ya prácticamente en modo electoral y van a dedicar todos sus esfuerzos a convencer a los ciudadanos de que los esfuerzos han valido la pena, el gran mensaje político. Y si para eso hay que orillar cualquier dato negativo que llegue, se hará.

Rajoy está absolutamente convencido, según señalan distintos miembros del Gobierno, que lo único que le hará ganar o perder las elecciones de 2015, las más importantes, y también estas europeas, menos relevantes aunque significativas, son los resultados económicos. Ni los recortes, ni las subidas de impuestos, ni las polémicas políticas, ni la corrupción, ni la ley del aborto, pese al daño que le ha hecho según las encuestas, serán definitivos. Si la economía crece y se crea empleo, esa será su campaña, explican, y confía en que todo lo demás se olvide. Ayer empezó esa larga marcha hacia las elecciones.

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