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El juego ‘Make It Rain’ se hace viral y gana miles de euros diarios

EL PAÍS EL PAÍS 20/05/2014 Laura Rivas

Es el fenómeno Flappy Bird, pero con dinero virtual, corrupción de políticos imaginarios e investigaciones del FBI que se solucionan con sobornos. Make it rain: love of money (Hazlo llover: el amor por el dinero), un juego gratuito para iPhone y Android, fue estrenado el 4 de abril por la pequeña empresa estadounidense Space Inch, y saltó a la fama en EE UU de forma meteórica a principios de mayo.

Su fundador, Josh Segall, no quiere desvelar cuánto dinero gana al día con la aplicación, pero apunta como pista a los datos ofrecidos por la página Thinkgaming.com, según los que la aplicación ingresa más de 19.000 euros (26.000 dólares) y tiene unas 79.000 descargas diarias.
El programa es satírico y pretende obligar al jugador a plantearse problemas como la corrupción política y la codicia individual. “Lanzamos un mensaje personal sobre nuestra obsesión con el dinero”, explica Segall. En el juego se acumula una fortuna falsa a base de pasar billetes virtuales con el dedo de una pila que nunca se termina. A nivel superficial engancha por la facilidad de acumular puntos, pero para convertirse en multimillonario hay que pasar a otro nivel: se empieza por invertir en una carrera política, y se acaba sobornando a gran escala o vendiendo hipotecas subprime.

“No creo que estemos planteando nada nuevo", afirma Segall por teléfono desde Montgomery, Alabama (EE UU). “El sistema financiero es corrupto, y la acumulación de poder no es sana para la sociedad. Creo que todo el mundo está de acuerdo con eso; nosotros solo hemos presentado la idea de forma provocativa”.

Entre las posibles inversiones, el jugador puede comprar a un colaborador de la NSA (la agencia gubernamental de espionaje del EE UU), un almacén de cerebros criogenizados o, en un guiño a la serie cómica de culto ArrestedDevelopment, un puesto de plátanos helados. Se puede jugar con falsos dólares, libras o euros.

Este empresario de 35 años, abogado de carrera e interesado en la política —fue candidato demócrata en su estado en 2010—, fundó su compañía de videojuegos independientes el año pasado con dos amigos de la universidad: Andy Ross, el guitarrista del grupo Ok Go, y el arquitecto Ari Kardasis. Han publicado tres juegos, incluyendo Make It Rain. Emplean a 15 personas y pretenden centrarse en el móvil y el mercado indie, aunque no descartan crear juegos más grandes en un futuro. “Esta industria funciona así: las oportunidades van surgiendo”.

Su empresa es “totalmente virtual”; cada uno vive en una ciudad. Genera ingresos con la publicidad y la venta de pequeños extras, como “tarjetas de soborno” (el paquete de cinco vale 0,72 euros) con las que se puede mejorar la puntuación.

La aplicación supera el millón de descargas para Android y fue el número uno durante varios días la semana pasada en la tienda de Apple. “Estamos muy emocionados con el éxito”, confiesa Segall, aunque trata de quitarle hierro al asunto.

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