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El juez rechaza sustituir la vigilancia de Bolinaga por una pulsera electrónica

EL PAÍS EL PAÍS 10/06/2014 María Fernández

El juez de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno, ha rechazado la petición de colocar una pulsera telemática de vigilancia al terrorista Jesús Maria Uribechevarria Bolinaga y ha ordenado mantenerlo en prisión domiciliaria acordada con las "medidas de vigilancia necesarias".

En un auto, el magistrado rechaza la petición del Departamento de Seguridad del Gobierno vasco de colocar la pulsera a Bolinaga, enfermo de cáncer terminal, con el argumento de que supondría un control policial "menos invasivo, respetando el principio de proporcionalidad y sin reducir la eficacia en el control", lo que evitaría "cierta lesividad mediatica en el entorno por la presencia de los agentes en el domicilio". El Gobierno Vasco también hablaba de que la pulsera "alertaría del alejamiento del imputado de su domicilio", por lo que solo se tendría que hacer el seguimiento durante sus salidas programadas para tratar su enfermedad.

El juez Moreno decretó la prisión para Bolinaga el pasado 3 de abril por el asesinato del cabo de la Guardia Civil, Antonio Ramos, en junio de 1986 en Mondragón (Guipuzkoa). Esa causa se recuperó después de 17 años traspapelada en la Audiencia Nacional. Bolinaga, sobre el que pesan penas que suman 178 años por el asesinato de tres guardias civiles y el secuestro del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara, llevaba desde mediados de 2012 en libertad por la imposibilidad de tratar su cáncer en prisión.

En la decisión comunicada este martes en el auto, el magistrado mantiene las medidas tomadas a principios de este año porque, dice, no se ha producido "modificación alguna" de las circunstancias que se tuvieron en cuenta para acordar la prisión domiciliaria. "El hecho de que se estén llevando a cabo las oportunas medidas de vigilancia y control por parte de la Ertzaintza de ningún modo puede suponer cierta lesividad mediatica en el entorno", dice el juez, frente a los argumentos de la demanda. Tampoco cree el magistrado que mantener vigilado su domicilio "dé lugar a agravar la situación del mismo ni el devenir diario de los vecinos del entorno".

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