Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

El líder del PP de Porriño ratifica que su alcalde falsificó facturas

EL PAÍS EL PAÍS 25/05/2014 Cristina Huete

“Yo no soy el elefante blanco del que habla el alcalde”. Manuel Carrera Punzón, concejal de Vías y Obras del Ayuntamiento de O Porriño por el PP, que en marzo de 2013 detalló ante el fiscal las “irregularidades” de facturación por las que ha sido imputado su alcalde, Nelson Santos, sostiene que él no denunció la presunta corrupción municipal. “Yo fui citado como testigo y lo único que hice fue decir la verdad”, esto es, confirmar que las numerosas facturas que el fiscal le mostró en las que constaba que el Ayuntamiento había pagado a la empresa Impi por obras municipales se correspondían, en realidad, “con trabajos realizados por operarios” municipales de su concejalía. “Hasta ese momento no tenía ni idea de que la empresa había cobrado por esos trabajos”, asegura el edil, quien proclama: “No soy un traidor; yo soy el traicionado”.

 Carrera fue citado en 2013 a testificar en la investigación judicial que culminaría en la Operación Multiusos. Asegura que durante su declaración comprobó “asombrado y por primera vez” cómo el alcalde había facturado obras municipales a empresas afines a él y a sus ediles de confianza (el teniente de alcalde, José Manuel Jacobo, y el edil de Empleo, Alejandro Lorenzo), imputados con Santos en la misma causa por los supuestos delitos de malversación, prevaricación, tráfico de influencias y vulneración del derecho de los trabajadores. El edil de Obras colaboró con la justicia: aportó numerosa y detallada documentación de su departamento que acreditaba que cada una de las obras que Santos, Jacobo y Lorenzo pagaban a Impi “había sido realizada por algún trabajador municipal”.

Carrera es un exciclista profesional que llegó a participar en la Vuelta a España y que fue fichado en 2003 por el exalcalde José Manuel Barros para el PP, en el que desembarcaría en 2010 Santos procedente de Ciudadanos por Porriño tras pactar con los populares una moción de censura que apeó al BNG de la alcaldía. El edil de Obras fue siempre un incómodo compañero para Nelson Santos. Y el regidor, según relata, lo fue laminando poco a poco. Carrera estaba llamado a ser el candidato del PP a la alcaldía, pero el partido le pidió que cediera el puesto al recién llegado Santos, quien, una vez al frente de la lista, “incumplió el pacto” de colocarlo en el número tres: lo puso de sexto. También estaba llamado a ser diputado provincial y el regidor le arrebató ese escaño incumpliendo otro acuerdo cerrado con el partido: Santos optó por ocupar él ese puesto en la Diputación de Pontevedra. Y Carrera estaba llamado a seguir siendo el presidente local del PP, cargo que todavía ejerce, pero para el que se postula ahora el alcalde imputado, con el beneplácito de la dirección gallega, aunque en este caso el concejal matiza que no tiene ya ningún interés en continuar al frente de la organización local. “Creo que he sido muy generoso”, sostiene el edil, agraviado tras exponer la cadena de “incumplimientos” de su alcalde.

Según detalló el concejal en su declaración judicial de 2013, Santos mantuvo uno solo de los compromisos que había asumido con él y con la dirección del PP gallego: concederle la concejalía de Vías y Obras. Aunque resultó un cumplimiento a medias: desde que comenzó su mandato, el alcalde se dedicó a “vaciar de contenido” la parcela de su edil. Con Carrera ninguneado y adjudicando a otras concejalías (de sus ediles de confianza) las obras municipales, el regidor facturó a las empresas afines los “trabajos que hacían los operarios públicos”. Una actuación que a Carrera le parece doblemente alarmante. “Es que podría haberme causado un grave perjuicio, podría haber sido yo también imputado”, explica. No lo está y Santos comienza a buscar responsables de las graves acusaciones contra él.

La semana pasada, el regidor salió del juzgado tras prestar declaración ante la instructora de la causa, jaleado por militantes del PP, acusando y sembrando la amenaza. “Hay una trama organizada, y pagada, para echarme de la alcaldía”, afirmó entonces el regidor sin concretar, aunque anunciando que lo hará: “En su día se sabrá quién es el elefante blanco”. Después, manifestó que él no tiene miedo y que quien debe tenerlo es “la trama que está detrás de todo esto”.

Carrera asegura que no existe trama alguna, solo la denuncia de un particular que llevó a la fiscalía a investigar primero —motivo por el que él fue citado a declarar— y a querellarse después contra el alcalde y sus ediles de confianza tras atribuirle centenares de contratos fraudulentos. El fiscal acusa además a Santos de levantar sistemáticamente los reparos del interventor y el secretario “que advertían de lo ilegal de la contratación” para autorizar los pagos a las empresas afines por obras que no habían realizado. Carrera corroboró en sede judicial ese supuesto. Asegura que no tuvo otro remedio: “Dije la verdad”.

“Desde luego, yo no soy el elefante blanco”, se desmarca el edil del origen de la traición que busca el regidor. Y matiza que solo colaboró con la justicia “como lo haría cualquier otro ciudadano”.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de EL PAÍS

image beaconimage beaconimage beacon