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El matrimonio que traduce el 'software' libre a los idiomas olvidados

El Confidencial El Confidencial 25/09/2016 Cristina Sánchez

En internet se utilizan tan solo unas 500 lenguas de las más de 7.000 que existen en el planeta, casi la mitad de ellas en riesgo de desaparición a finales de siglo, según la UNESCO. Evidentemente, la situación era peor a principios del milenio, cuando algunos ciudadanos se encontraban con problemas incluso para acercarse a la informática. Por ejemplo, los sudafricanos.

“Los ordenadores estaban solamente disponibles en inglés y teníamos amigos que no sabían inglés, ya que hablaban xhosa”, explica el desarrollador sudafricano Dwayne Bailey a Teknautas. En Sudáfrica hay 11 lenguas reconocidas como oficiales: el inglés es el idioma nativo de tan solo un 9% de sus más de 50 de millones de habitantes, mientras que el xhosa es el de un 16%.

Dwayne se percató de que el bajo conocimiento de la lengua de Shakespeare por parte de algunos jóvenes podía provocar que no tocaran un ordenador, sin contar con la necesidad de preservar las once lenguas en el mundo digital. Así que este ingeniero mecánico y su mujer, Heather (diseñadora de moda por aquel entonces), se marcaron una meta profesional diferente: “Empoderar a las comunidades” que no hablaran inglés contribuyendo a que los programas estuvieran en su idioma natal. Para conseguirlo, crearon una ONG, Translate.org.za, hace ya más de 15 años.

Evangelistas de la traducción

El matrimonio Bailey es firme defensor del 'software' libre. Por eso dirigieron sus esfuerzos a la localización —el vocablo que se utiliza en el mundillo para referirse a la adaptación de un 'software' a una cultura local— de la suite de ofimática OpenOffice, el navegador Mozilla Firefox o el servicio de correo Thunderbird.

“Empezamos con el xhosa y acabamos trabajando en todos los idiomas de Sudáfrica”, señala Heather. Hacerlo animó a otras empresas a traducir su 'software', pese a que antes hubieran defendido que era “demasiado caro”. “Tres semanas después de que lo lanzáramos [OpenOffice] en estas lenguas, Microsoft empezó a traducir sus productos”, critica Dwayne.

Unos estudiantes que colaboraron como tradutores con Translate.org.za. (Heather y Dwayne Bailey) © Proporcionado por El Confidencial Unos estudiantes que colaboraron como tradutores con Translate.org.za. (Heather y Dwayne Bailey)

Translate.org.za también comenzó a desarrollar herramientas de código abierto para facilitar la tarea a los que quisieran colaborar en su misión pero carecieran de conocimientos tecnológicos. La idea acabó siendo un éxito y Translate Toolkit, un conjunto de herramientas que facilita trabajar con diferentes formatos de traducción o Pootle, una utilidad web que simplifica enormemente la traducción online, crecieron en usuarios rápidamente.

Translate.org.za también lanzó el primer teclado sudafricano, un programa para incluir caracteres especiales propios de algunas lenguas sudafricanas; desarrolló fuentes que los incluyeran para el idioma venda (un ámbito en el que han seguido trabajando) o crearon correctores ortográficos.

Durante ese tiempo, su pionera labor comenzó a ser reconocida. Recibieron ayudas del Gobierno sudafricano, de empresas como HP o de la Fundación Mozilla, que les concedió una ayuda para mejorar Pootle y hacerlo aún más fácil de usar para cualquier persona que desee traducir software. El éxito de su iniciativa les ha llevado a colaborar con decenas de comunidades de voluntarios y expertos en localización de otros países. “Después se extendió a toda África, trabajamos con gente en Nigeria, en Uganda, en cualquier sitio donde estuvieron interesados en trabajar con nosotros”, detalla Heather.

Ghana, Zimbabue, Tanzania, Kenia o Egipto son otros de los países donde han prestado su apoyo formando a una veintena de comunidades para que aprendan a utilizar su software. De hecho, Dwayne ha estado hace unos meses en Mali, donde ahora los localizadores, a los que él mismo califica como “superhéroes”, adaptan Firefox a diferente idiomas, en un país en el que hay 66 lenguas vivas.

Heather Bailey en el MozFest de 2015. (Mozilla) © Proporcionado por El Confidencial Heather Bailey en el MozFest de 2015. (Mozilla)

De trabajar para Mozilla a traducir libros

Aunque todavía trabajan con las comunidades locales (han colaborado ya con unas 200 por todo el mundo), los Bailey han tenido que buscarse las habichuelas de otra forma en los últimos años ante la ausencia de ayudas. “La única forma que encontramos para mantener nuestro trabajo sin ánimo de lucro fue trabajar por vías con lucro”, explica Dwayne.

Este matrimonio de emprendedores en la traducción de idiomas olvidados fundó entonces Translate House, una empresa en la que presta servicios “entre bastidores” de asesoramiento, alojamiento web y mantenimiento de las plataformas de Pootle para las empresas. Eso sí, continúa siendo un programa gratuito, así que quien lo desee puede utilizarlo y montárselo por su cuenta.

Heather y Dwayne Bailey. (Heather y Dwayne Bailey) © Externa Heather y Dwayne Bailey. (Heather y Dwayne Bailey)
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