Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

El nuevo negocio de moda: asistentes personales que te visten en internet

El Confidencial El Confidencial 22/10/2016 Jaume Esteve

Zara, H&M, Mango... Las grandes cadenas de ropa ya tienen montado (algunas mejor que otras) su 'chiringuito' online para vender por internet. Pero, ¿qué sucede cuando un cliente quiere ropa de diferentes marcas? ¿Y si necesita consejo estilístico? La última tendencia en este ámbito la encarnan firmas como Enclothed o la española Fashiop: tiendas de moda 'online' con un servicio personalizado al cliente. "Es más entrañable tomarse internet como un lugar más humano en el que no todo son máquinas", afirma Carlos Solana, uno de los creadores de Fashiop.

La idea detrás de Fashiop, Enclothed o tiendas tradicionales como Reiss en el Reino Unido va más allá de la venta 'online' tradicional. Al estilo de lo que otras plataformas han implantado con éxito (como las 'mamashoppers' de Deliberry), algunas plataformas de moda han optado por un modelo de negocio con un toque personal y destinado a otro público, el masculino.

Enclothed y Fashiop son dos de esos ejemplos. La firma inglesa está creada por dos chicas, Levi Young y Dana Zhinger, que aúnan experiencia en el campo de la venta y la moda. En el caso español, Fashiop es el hijo de Carlos Solana y Eduard Coves, estudiantes de administración y dirección de empresas y que vieron en este nicho un hueco en el que hacer negocio.

Edu Coves (izquierda) y Carlos Solana (derecha), fundadores de Fashiop. © Proporcionado por El Confidencial Edu Coves (izquierda) y Carlos Solana (derecha), fundadores de Fashiop.

"La red ha llegado a un punto en el que las personas estamos en una especie de fuego cruzado en el que ya no interactuamos con otras personas. Poder tratar con alguien de carne y hueso tiene algo de filosófico", explica Solana. Ese toque humano se lo dieron a un negocio de venta de moda y complementos para hombres. ¿Por qué han ido por el público masculino en lugar de hacerlo por el femenino?

Desde un punto de vista empresarial, el sector masculino ofrecía mejores oportunidades además que "hábitos de consumo y uso" que diferencian al consumidor. A nivel estadístico, Solana asegura que los datos con los que ellos trabajan aseguran que las mujeres "compran más y más a menudo" mientras que un hombre "compra menos, pero el importe suele ser superior".

Ese proceso de compra se inicia con la creación de un perfil de usuario en el que se facilita información sobre el estilo que acostumbra a vestir, las marcas favoritas, los colores preferidos, las prendas que prefiere evitar y los rangos de precios en los que se suele mover. Si buscas moda 'low cost', en Fashiop no la vas a encontrar. Basta con ver el rango de precios que propone en algunas prendas, casi siempre a partir de los 50 euros, para comprender el tipo de público al que se dirige.

Un público al que se le envía una caja con un número de prendas que va "de las diez a las veinte prendas" y que se escogen después de haber pasado una entrevista con una asesora que conoce los gustos del cliente y le recomienda prendas que cree que le pueden interesar. "Muchos hombres bromean y dicen que ya tienen 'personal shopper': su mujer", explica Solana. Pero cree que propuestas como las que están surgiendo, aportan un valor al comprador: "Puedes explayarte con el cliente de manera que te conviertes en un estilista. Somos como el señor Lobo de la moda: tienes un problema con tu armario y te ayudamos a solucionarlo de la manera más rápida posible".

Dana Zingher (izquierda) y Levi Young (derecha), fundadoras de Enclothed. © Proporcionado por El Confidencial Dana Zingher (izquierda) y Levi Young (derecha), fundadoras de Enclothed.

Uno de los problemas con los que se ha topado Fashiop en este primer año de vida (la empresa comenzó a facturar en octubre de 2015 aunque se puso en marcha unos meses antes) ha sido la necesidad de dar con una pasarela de pago que no asustara a los clientes pero que no dejara a la firma desprovista ante cualquier imprevisto.

Cada envío es gratuito y el usuario tiene cinco días para probarse todo y devolver aquello que no le ha convencido. La recogida tampoco tiene coste alguno para cliente que, en función del número de prendas, puede enfrentarse a un gasto "de entre 900 y 1.000 euros". Solana explica que, en Estados Unidos, el cliente tiene menos opciones para la picaresca: "Si no pagas con tu tarjeta de crédito, luego no te fía nadie. En España no es tan grave".

Por ello, dieron con una solución a medio camino, inspirada en las agencias de alquiler de coches. "Retenemos una cantidad del crédito de la tarjeta y la disponibilidad que tienes se aminora", ilustra Solana, que recuerda que, en ningún momento, se hace ningún cargo en la tarjeta hasta que el cliente decide con qué quiere quedarse.

El modelo ya funciona en el Reino Unido —"los hombres se lo toman más en serio. Quieren estar monos y eso ha comenzado a convertirse en un aspecto más de su vida cotidiana en los últimos tres o cuatro años", explicaba una de las fundadoras de Enclothed, en una entrevista— y en España ha seducido a la aceleradora de Ogilvy, Upcelerator. "Ligan el resultado y el retorno a lo que tu factures y estamos en una fase en la que necesitamos crecer a mucha velocidad para captar muchos clientes", admite Solana. ¿Su objetivo? Que la próxima vez que tengas que airear tu armario, tengas en mente esta nueva forma de entender el comercio 'online'.

© Externa
Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de El Confidencial

image beaconimage beaconimage beacon