Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

El odio a los chiíes

El Mundo El Mundo 17/06/2014 AHMED RASHID

Las consecuencias más peligrosas de la guerra en Irak y Siria no son sólo el incremento del terrorismo internacional y la quiebra de los dos estados sino también un conflicto sectario de alcance mundial entre chiíes y suníes consigue salirse con la suya en el sur de Irak. El grupo extremista suní Estado Islámico de Irak y Levante (ISIS) está decidido a aniquilar a la población chií de Oriente Medio e incluso a desencadenar una conflagración de dimensiones globales.

El ISIS se ha juramentado destruir los santuarios chiíes de las ciudades de Nayaf y Kerbala, Una medida de este tipo podría empujar a los militantes suníes a atacar a los chiíes allí donde se encuentren al mismo tiempo que obligaría a los militantes chiíes a vengarse de los suníes en todo el mundo. La gran mayoría de musulmanes pacíficos de todo el mundo tendría muy poco que hacer ante esta escalada.

La escalofriante declaración de Abu Mohammed al-Adnani, portavoz del ISIS, en este fin de semana es un llamamiento sin concesiones a un estado permanente de guerra sectaria y al asesinato de chiíes en masa. "Es preciso que resolvamos nuestras diferencias con vosotros. Vamos a resolver estas diferencias no en Samarra o en Bagdad sino en Kerbala, la ciudad invadida por la mugre, y en Nayaf, la ciudad del politeísmo".

Así queda claro que el ISIS no sólo persigue apoderarse de la capital, o tomar el poder en sus aspectos normativos, sino que su plan va mucho más lejos y afecta a los musulmanes de todo el mundo.

© Proporcionado por elmundo.es

Las dos ciudades albergan los lugares de enterramiento de los fundadores de la secta chií del Islam y las tumbas de otros chiíes prominentes, mientras que las mezquitas de las dos ciudades, que el ISIS destruiría sin duda alguna, son las segundas más veneradas sólo por detrás de las mezquitas de La Meca y Medina. pusieron un especial cuidado en proteger estas mezquitas cuando invadieron Irak.

Una respuesta unitaria del mundo musulmán

Decenas de miles de chiíes viajan desde todo el mundo, pero en particular desde Irán, para rezar en Kerbala y Najaf. En la actualidad, ese tráfico ha cesado, pero decenas de miles de peregrinos chiíes de todo el mundo se han quedado atrapados en Irak porque el país es ahora un campo de batalla. Se convertirán en víctimas fáciles del ISIS si continúa su expansión.

La guerra sectaria entre chiíes y suníes sigue en Yemen, Pakistán y Bahrein, mientras que las tensiones crecen en otros estados, especialmente del golfo Pérsico y en Arabia Saudí, donde los chiíes son una minoría. El ISIS no va a contribuir sino a que este conflicto vaya a peor.

A pesar de que profesa un intenso odio a los chiíes, nunca hizo llamamientos a arrasar por completo los lugares sagrados de los chiíes ni al genocidio total de esta secta. Durante la guerra de Irak en la pasada década, los cabecillas de Al Qaeda con base en Pakistán criticaron con frecuencia a sus aliados árabes por matar a demasiados chiíes.

En ese sentido, el ISIS ha ido varios pasos más allá en su objetivo de acabar con los chiíes, con lo que se distancia considerablemente de Al Qaeda. Nada podría ser peor que la destrucción de los lugares sagrados de Kerbala y Nayaf, una decisión que podría ser peor que la destrucción de las ciudades árabes demolidas en el siglo XIII por Genghis Khan.

Esta catástrofe exige una respuesta unitaria del mundo musulmán, aunque no se vislumbra por ningún lado. En primer lugar, Irán, el más destacado estado chií, y Arabia Saudí, el más destacado estado suní, donde está enterrado el profeta Mahoma, deberían hacer frente a la crisis y conseguir de forma conjunta el apoyo de la Organización del Congreso Islámico. Tienen que gestionar el más amplio apoyo de los estados musulmanes tanto para comprometer en algún tipo de diálogo como para estudiar las fórmulas de protección de las dos ciudades.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más el El Mundo

image beaconimage beaconimage beacon